No me miran, no me veo. Mujer rural y cáncer de mama.

Alejandra Reyes Rodríguez. Psicóloga sanitaria
Alejandra Reyes Rodríguez. Psicóloga sanitaria
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10/10

El mes de octubre se caracteriza por tener en su calendario días  que tienen muy presente a la mujer en distintas áreas. Concretamente  el 15 se conmemora el Día Internacional de la Mujer Rural  y el 19 de octubre el Día Mundial del Cáncer de Mama.

Desde el 15 de octubre de 2008 se celebra el Día Internacional de la Mujer Rural como forma de reconocer su labor en el desarrollo, la seguridad alimentaria y su contribución a la erradicación de la pobreza (Wikipedia). A lo largo de los años el papel de la mujer ha quedado vinculado al cuidado de la casa, hijas e hijos, trabajar en casa de familias pudientes, el campo… La mujer rural ha sufrido discriminación por ser mujer y por vivir en zonas en las que hay más dificultades para acceder a la educación y a la sanidad, puesto que hay menos recursos y problemas para hacer uso de los mismos ( pocos centros educativos, escaso tiempo…).

Aunque la historia recoge la importancia de la mujer de campo en la mejora de las condiciones de la clase trabajadora, contribuyendo con su trabajo en la tierra, haciendo de vendedoras del producto, intermediarias, etc… la realidad es que su labor ha sido invisibilizada y relegada a un segundo plano en relación a la de la figura masculina. Datos de la ONU reflejan que las mujeres rurales dedican más tiempo que las urbanas y los hombres a las tareas domésticas y del hogar, eso acompañado con el hecho de la existencia de menos recursos y servicios conllevan que dispongan de menos tiempo para el ocio y tiempo libre y su propio autocuidado, con las graves consecuencias que este hecho tiene en su calidad de vida y salud.

Por otro lado, y según FADEMUR, la media europea de las explotaciones agrarias de mujeres es de 6,4 hectáreas y la de los hombres es de 14,4. Es decir, ellos controlan el 61% de la tierra frente al 12% que lo hacen ellas, lo cual dificulta, por ejemplo, el que puedan acceder a ayudas.

Nos encontramos ante un panorama de desigualdad, discriminación y limitación de oportunidades para la mujer rural que interfiere en la mejora de sus condiciones de vida, por eso es necesario, tal y como se recoge en la resolución 62/136 de 18 de diciembre de 2007 de la Asamblea General de la ONU, instar a los gobiernos a atender esta necesidad para cultivar igualdad.