Historia Est Magistra Vitae

Esta expresión latina, rebosante de sabiduría, fue proclamada por Marco Tulio Cicerón (siglo I a.C.) en su obra «De Oratore» como una personificación de la Historia, a la que calificaba como «maestra de la vida».

Decía el propio Cicerón que, «la fraternidad entre los pueblos no se lograba por semejanza en sus costumbres, ni por cualquier posesión material; pues esto no es sinónimo de felicidad».

Y a su enemigo le añadía: «No hay nada correcto en lo que haces, pero si has decidido matarme, hazlo con corrección».

Es una verdadera pena, pero el mundo actual ha olvidado a los clásicos y a sus sabias enseñanzas.

Por no irnos muy lejos en la Historia, cabe recordar que el 1 de septiembre de 1939, Hitler invadió Polonia en su afán expansionista, dando así comienzo a la terrible Segunda Guerra Mundial.

 Para curarse en salud, al mismo tiempo aseguraba la neutralidad con la Unión Soviética, gobernada entonces por el sanguinario dictador Stalin.

Hoy, otro dictador y asesino en la sombra de todo aquel que haya osado por oponérsele, olvida las palabras de Cicerón e invade Rumania, en su sueño expansionista e imperialista, que no nos equivoquemos, no acaban aquí, pues esto no es mas que el principio de su macabro plan a medio plazo.

¿Y qué hace el resto del mundo? En principio, miran para otro lado. Luego, le ven las orejas al lobo y saben que Putin no se detendrá ahí. En consecuencia, Europa y, sobre todo, EE.UU. deciden ayudar económica y militarmente con material para que se defienda el país invadido, logrando, de momento, frenar al “sanguinario y asesino lobo hambriento de Putin».

Hasta aquí, aunque absolutamente  mal, todo parece a primera vista controlable, pero llega un «mal día» en que otro lo  y esta vez un  » rubio yanqui», desde la otra parte del mundo , también con sueños de grandeza imperialista y tras unas elecciones democráticas como le  ocurrió  las de Hitler, entra en escena y sospecha que para “sus intereses y los de sus amigos empresarios” (que no para el pueblo llano americano), que lo mejor no es solo apartarse del conflicto dejando sola a Ucrania y a Europa, sino ir más allá y aliarse, como ya hiciera Hitler en su día, con el «diablo ruso», aunque esta vez se llame Putin y sea tan sanguinario como Stalin

El resto de la película, por repetida, no se las voy a contar, porque ya la conocen ustedes.

Como decía el sabio Marco Tulio Cicerón: «Historia est Magistra Vitae».

Dicho lo anterior y en el mejor de los casos, la pregunta es … ¿Que puede ofrecer unos regímenes dictatoriales o semi dictatoriales, como lo son los de Putin y Trump respectivamente?

Aclaro que el americano también lo es, pero “con piel de cordero”, porque despreciar a todo aquel que no pertenezca a su “blanca y anglosajona American First”, no resulta ser lo que se dice de muy “democrático” 

Este “mauro” de Telde, viejo lobo de mar que, por edad, ya acumula mucho salitre en la mirada, solo alcanza a ver de momento, unas consecuencias devastadoras a medio/ largo plazo en diversos aspectos de la sociedad.

 Y me sustento en algunas de las más significativas y posibles que se me ocurren :

 Pérdida de confianza en las instituciones: Las instituciones del Estado pueden ser percibidas como corruptas o ineficientes, lo que genera desconfianza en la población.

             Polarización política: Las dictaduras puede llevar a una polarización extrema obligando a las personas a tomar partido por o en contra del régimen.

Impacto psicológico: Vivir bajo un régimen dictatorial puede causar un deterioro significativo en la salud mental de las personas, generando trastornos psicológicos debido a la represión, la tortura y el constante miedo a represalias.

Repercusiones económicas: Las políticas económicas de los regímenes dictatoriales suelen ser ineficientes y pueden llevar a una crisis económica prolongada, afectando el desarrollo y la prosperidad del país.

Cohesión social: La cohesión social puede verse gravemente afectada, dificultando los esfuerzos de reconciliación nacional y el establecimiento de un gobierno democrático estable.

Violación de Derechos Humanos: Los regímenes dictatoriales suelen coartar los derechos individuales y colectivos, silenciando cualquier voz crítica o disidente.

Legado de violencia: La violencia y la represión ejercidas por los dictadores pueden dejar un legado de trauma y sufrimiento que perdura en las generaciones futuras.

Lo dicho amigo y no es que quiera preocuparte en demasía, pero dime., ¿Acaso no te trae a la memoria y a raíz de lo que está ocurriendo actualmente en Europa, aquella expresión canaria, muy antigua que rezaba así…” Al pobre Pepito (en este caso Ucrania) le han cogido la camella con la venta de los plátanos y llegado el caso cristiano, más prefiero una cabra partida, que un macho corcovado” … ¡Qué cosas!

Fdo. Julio César González Padrón

Marino Mercante y Escritor