Entrevista a Cristina Rodríguez Alemán por Inma Flores

Desde el año 2013, a través de la Orden Ministerial  INT/704/2013, cuando quedó establecido el 21 de mayo como Día de la Seguridad Privada, pues en años anteriores se solían promover los actos honoríficos en días aleatorios, sin unidad de criterio.. La razón de  que se tomase esa fecha es que se dio la primera norma de seguridad privada en España, en el año 1518, por el Rey Carlos I.

En este año, desde la  Jefatura Superior de la Policía Nacional en Canarias  se ha reconocido la labor de 65 personas relacionadas con la Seguridad Privada en el conjunto del archipiélago.

En Las Palmas de Gran Canaria se han realizado 39 menciones honoríficas, tipo A y B,  así como 19 en Santa Cruz de Tenerife, en un acto en cada provincia que ha corrido a cargo del delegado y del subdelegado del Gobierno en Canarias,  respectivamente, Anselmo Pestana, y Javier Plata, entre otros representantes de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en el Archipiélago.

Para que puedan distinguir la diferencia entre las menciones tipo A y B nos hemos de ir al artículo 36.4 de la Orden INT/318/2011, de 1 de febrero, sobre personal de seguridad

Privada, que dice así:

“Las menciones honoríficas se otorgarán teniendo en cuenta la especial peligrosidad, penosidad, iniciativa profesional o transcendencia social, concurrentes en los supuestos que a continuación se relacionan y que determinarán las consiguientes categorías:

Categoría A: Resultar lesionado el personal de seguridad privada, o haber corrido grave riesgo su integridad física, con motivo u ocasión de la prestación de un servicio, en cumplimiento de sus deberes u obligaciones. Haber evitado la comisión de delitos en relación con el objeto de su protección, con detención de los implicados, cuando suponga especial riesgo para su persona o grave dificultad en la realización. Haber facilitado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad información relevante que, por su contenido, haya contribuido al esclarecimiento de delitos o hechos cometidos por organizaciones de delincuentes. Haber facilitado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad información que, por su contenido o circunstancias, resulte importante para la seguridad del Estado o para el mantenimiento de la seguridad ciudadana.

 Categoría B: Haber evitado la comisión de delitos en relación con el objeto de su protección. Actuaciones humanitarias con motivo de accidentes, siniestros o catástrofes, que superen el estricto cumplimiento de sus deberes. Cualquier otra actuación que, a juicio de las unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sea acreedora de esta mención honorífica”.

La finalidad de este día, tal como aparece reflejado en la norma citada, es el de “reconocer la trascendental labor desarrollada por la seguridad privada e impulsar la divulgación de su utilidad social, buscar la especial sensibilización de la sociedad sobre su contribución a la mejora de la seguridad común como colaborador indiscutible de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.

En el día de la Seguridad Privada se premia el esfuerzo y actuaciones dignas de mención del “Personal de Seguridad Privada” que, sobresalga en el cumplimiento de sus obligaciones. Tales Menciones honoríficas se otorgarán teniendo en cuenta la especial peligrosidad, penosidad, iniciativa profesional o transcendencia social.

Es muy difícil obtenerla y, pues las empresas o responsables de seguridad han de proponer a los candidatos y no siempre, como se suele decir “están todos los que son, pero sí son todos los que están” candidatos adecuados para recibir la mención. Si tenemos en cuenta que la seguridad privada es un campo donde mayoritariamente existen hombres, queda latente el que para una profesional del sector tener el privilegio de ser nombrada para ello, y llegar a obtenerla, no resulta fácil ni habitual.

Ahora que finaliza el verano y todos tenemos nuevos proyectos, o incluso algunos antiguos que hemos retomado, desde Norte de Gran Canaria, hemos querido entrevistar a tres de estas mujeres que sí han sido mencionadas (a pesar de que sabemos que muchísimas más lo merecen) con esta mención.

Cristina Rodríguez Alemán tiene 42 años y trabaja de vigilante en un edificio público. Ha sido una de mujeres que han recibido esta mención honorífica, de entre las que han sido propuestas, en la provincia de Las Palmas.

Cristina, ¿le ha sido difícil ser candidata a esta mención honorífica? Siempre es difícil resaltar en un sector laboral, que pese a que a lo largo de los años ha ido mejorando de forma progresiva, pero lenta y que aún queda bastante por caminar, ha sido un sector mayoritariamente masculino, si además a eso le sumamos que las empresas no en muchas ocasiones, por no decir que casi nunca valoran el trabajo de sus empleados y mucho menos cuando ello repercute en una mejora salarial o en cualquier tipo de gratificación que a la empresa le cueste dinero o cualquier otro tipo de gestión que ellos valoren como una pérdida.

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¿A qué categoría pertenece su  Mención Honorífica y a qué se debe? En mi caso particular la mención honorífica para la que fui propuesta y se me otorgó fue la de tipo B, en relación con las actuaciones realizadas en el día a día de mi profesión. La propuesta la hizo  el Director de Seguridad Corporativo, don Martín González y Santiago, que lleva ejerciendo como tal en la Administración Pública en la que presto servicios, desde esta nueva  situación de pandemia. Él ha cogido las riendas del departamento Corporativo de Seguridad consiguiendo que sea aún más  valorado y cualificado; en especial, en momentos de tantas adversidades. Personalmente, le agradezco que valore el esfuerzo, pues, siendo honesta y humilde pienso que, en mi caso ha sido una larga trayectoria en este sector de la seguridad, ya que llevo trabajando 21 años en él, intentando ser cumplidora, profesional y sobre todo sin abandonar mi faceta de “sentirme persona”, y  sin dejar de lado a mis compañeros, quiénes me han apoyado y ayudado mucho, para mí son como una familia, pues son muchos los momentos que pasamos juntos y no siempre es fácil.

¿Cree que ser mujer ha supuesto para ti una dificultad mayor en tu desempeño como profesional de la vigilancia y seguridad? Siendo sincera y sin ánimo de ser populista, sí que ha habido situaciones un tanto complicadas, que al final lo que te hace es ser más resolutiva, pero supongo que esto pasa en todos aquellas actividades laborales que principalmente en su inicio fueron destinadas a un sector masculino, si que no dejo de reconocer que en el camino se han perdido a muchas compañeras muy valiosas como profesionales y a nivel personal, por motivos de ésta índole.

¿Qué tipo de formación tiene usted, en general, y relacionada con la labor que ejerces como jefe de equipo? Actualmente dispongo del bachillerato y tengo el COU con tres asignaturas pendientes. Por motivos personales no pude seguir estudiando, y ya una vez metida en el sector de seguridad, me he ocupado y preocupado de estar suficientemente cualificada, he realizado distinta formación como la de: vigilante de explosivo, escolta privado, licencia de armas, conducción evasiva y otras relacionadas con la materia que me repercuten. Actualmente estoy cursando para sacarme la titulación de Director de Seguridad, que es otra de las cosas que tengo que agradecer a D. Martín, pues él no solo es nuestro Director, sino que también es un compañero, que nos ayuda e impulsa a seguir formándonos y a que no seamos conformistas.

¿Es habitual el que se oferten muchos cursos de formación y que éstos se realicen con gran motivación? Lo habitual dentro de nuestro sector es que las empresas nos den la formación mínima obligatoria, que en mi opinión personal, en muchos de los casos es insuficiente. Los cursos de más relevancia y nivel son costosos y eso a las empresas les da pérdidas. En este caso volveré a mencionar al director sin ánimo de ser repetitiva, pero es la circunstancia que se nos ha dado, él se ha involucrado en esta cuestión haciendo que la formación sea más específica y con prácticas que en muchos casos en las formaciones que se nos dan son escasas o inexistentes. Hasta ahora esta formación no era realizada con  gran motivación por parte de los compañeros, o es lo que yo he observado, por la sensación de pérdida de tiempo, pero ahora yo observo una gran aceptación cuando sale alguna formación.

¿Las cargas familiares pesan mucho a la hora de los turnos y horarios que existen en tu profesión? ¿Existe facilidad para disponer de algún turno o día libre, en el caso de necesitarse? Rotundamente sí que pesan mucho las cargas familiares, más en personas con una situación como la mía (madre soltera) y a cargo de un menor, esto pasa tanto en madres/padres con guardias y custodias compartidas, completas, regímenes de visitas o sentencias que estipulan horarios o días, debido a que nuestra profesión es los 365 días del año las 24horas del día, y tenemos distintos turnos: mañanas, tardes, noches, ocho horas, doce, festivos, fines de semana…en fin, un innumerable abanico de posibilidades dependiendo del servicio ,del tipo de contrato y de distintos factores. En caso de necesitar disponer de día u horario todo dependerá de la empresa con la que se esté trabajando; hay empresas que tienen más calidad humana y facilitan un poco más la situación y hay otras que no creo que se planteen ni lo que es eso.

En el campo de la seguridad el porcentaje de mujeres es bastante inferior al de hombre ¿ha supuesto  una mayor dificultad en su desarrollo profesional? ¿nos puede contar alguna anécdota?-Yo pienso que actualmente sí hay un porcentaje mayoritario de presencia masculina más que femenina ,pero creo que ello se debe a un sinfín de motivos, especialmente porque no se facilita la conciliación familiar, por otra parte pienso que las empresas no quieren tener que enfrentarse a tener que cubrir bajas por maternidad ni lo que conlleva tener cargas familiares, pero  como bien digo es una opinión o percepción personal, no dejo de reconocer que como en todo en la vida hay que buscar un equilibrio y cierto es que hay personas que abusan de ciertas situaciones y al final pagamos justos por pecadores.

Ya es difícil que las empresas reconozcan o valoren la labor que uno realiza, no solo la que por tú categoría profesional te corresponde, sino por tu dedicación personal, seas del sexo que sea o te dediques a la profesión que realices, pero sí que creo que en muchos casos nos cuesta más acceder algún tipo de reconocimiento bien sean, menciones honoríficas, ser jefe de equipo, inspectora, directora… y por desgracia siempre que esto ocurre hay algún descerebrado que opina, que hay algún trato predilecto por otro motivo que no sea el profesional, que se darán situaciones de dicha índole no lo dudo, pero antes de darle a la lengua hay que pararse a pensar de qué tipo de personas estamos hablando, pues como bien he dicho y a modo de ejemplo. En mi caso personal llevo 21 años trabajando en esta profesión y mayormente sacrificando mi vida personal y familiar.

Hay varias anécdotas después de tantos años tanto con los usuarios como con los propios compañeros, pero una que se me viene a la cabeza ahora mismo paso en el control de acceso, mientras un señor pasaba y el arco detector no paraba de sonar hasta que el señor se quito el cinto y los pantalones le quedaron por la rodilla y el señor comenzó a reírse y decir que tendríamos que pagarle por el desnudo. Esos momentos te hacen más llevadero el servicio, pues no siempre es fácil.

A menudo se va rotando en el puesto de trabajo e incluso en el lugar ¿cree que es positivo o negativo para el desarrollo de su profesión? -Bajo mi humilde opinión yo pienso que en la medida de lo posible hay que intentar tener al mismo personal en las instalaciones, siempre y cuando éstas cumplan y no haya una desidia o vicios y den el perfil, para mi da una calidad de servicio mayor y fortalece un equipo compacto de trabajo, eso repercute a la hora de conocer a las personas que trabajan en esa instalación, la propia infraestructura de la misma y la propia dinámica del servicio, todo ello factores de gran importancia para cumplir unos objetivos óptimos en la materia que nos repercute, sería positivo que la empresa facilitase la estabilidad y diese una cierta tranquilidad al trabajador facilitando su mejor rendimiento. Las rotaciones dependerán de lo que quiera la empresa, el cliente o las necesidades del propio servicio ya que son numerosos y variados.

¿A qué riesgos suele enfrentarse en tu tarea diaria? – Básicamente que trabajamos con personas ,y en el caso que me repercute a mí, es que la instalación trata con mucha política social o de gran relevancia ,como puede ser temas de vivienda o menores, todo ello dependiendo de la situación en la que se den ciertas circunstancias, hay que tener mucho tacto y paciencia, pues las personas vienen con una  problemática muy importante y nosotros somos el primer receptor de esa situación, hay ciudadanos que vienen desesperados, desequilibrados…lo que puede en un momento dado hacer la situación más compleja.

¿En alguna situación  durante la realización de trabajo ha sentido necesidad de que algunos de los componentes del equipo actuante sea un miembro femenino? Sí y en base a esto matizo que hay grandes profesionales en el sector, porque para mí no es el sexo lo que determina a un buen trabajador sino sus cualidades y formación.

¿Su vocación de ser vigilante de seguridad cómo surgió? Yo comencé trabajando de auxiliar de servicios y veía a los compañeros que realizaban tareas de seguridad y me gusto, me surgió la oportunidad y me saque el curso comenzando a trabajar en el sector hasta el momento.

A nivel profesional ¿le queda aún algún sueño por conseguir? –Sí, seguir formándome y si en algún momento me    surgiera una oportunidad de desarrollar otra categoría relacionada con mi profesión no descartaría probar, pienso que no hay que ser conformista.

Si algún hijo le dijese que quiere ser vigilante de seguridad, ¿qué le aconsejaría? – En mi caso particular que tengo uno, yo no se lo aconsejaría pues a nivel familiar no da estabilidad, ni a nivel personal, de hecho él quiere ser militar o policía nacional, profesiones también relacionadas con la seguridad y el servicio a la sociedad, que están con unas mejores prestaciones y con opción de poder diversificarse dentro del sector.

¿Hay algún aspecto, relacionado con este tema, que le gustaría compartir? –Personalmente pienso que es una profesión dura pero bonita y que las empresas deberían de tener más en cuenta aspectos que para mí son muy importante para la calidad del servicio y que ayudarían a una mayor entrega y profesionalidad por parte de los compañeros, repercutiendo en el nombre de la empresa de seguridad que preste los servicios, dando un mayor prestigio y marcando la diferencia con respecto a las demás.

Muchas gracias por compartir con nosotros sus vivencias y experiencias, y le felicitamos por la mención concedida.

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