El origen: de la pasión a la necesidad vital
Hay proyectos que nacen de una idea de negocio. Y hay otros que nacen de una necesidad vital. Pateando Gran Canaria pertenece a los segundos.
Hace algo más de cinco años, este proyecto comenzó de una manera muy sencilla: un perfil de Instagram creado junto a un compañero, donde compartíamos fotografías de los lugares por los que caminábamos en la isla. No había un plan, ni una estrategia. Solo el placer de descubrir senderos y mostrar rincones de Gran Canaria que nos hacían sentir pequeños y afortunados a la vez.
El proceso: una transformación personal
Con el tiempo, algo empezó a moverse en mí. Comprendí que aquellas caminatas no solo eran ejercicio. En la montaña mi mente se calmaba, la respiración se relajaba y el ruido interior bajaba de intensidad. Empecé a sentir que caminar en la naturaleza era una herramienta poderosa para vivir mejor. Y nació una pregunta sencilla: ¿y si pudiera compartir esto con otras personas?
Fue entonces cuando decidí formarme como guía de montaña. Durante dos años cursé los estudios necesarios para obtener el título oficial, mientras el proyecto iba tomando forma en mi cabeza. En ese proceso, mi compañero decidió enfocar su camino hacia las carreras de montaña y dejó el proyecto. Pateando Gran Canaria pasó a ser un viaje en solitario, sostenido por ilusión, esfuerzo y muchas horas de reflexión.
La filosofía: bienestar en movimiento
Mientras estudiaba, imaginaba qué tipo de experiencias quería ofrecer. No rutas rápidas ni retos deportivos, sino caminatas con sentido. Espacios donde las personas pudieran bajar el ritmo, respirar, escuchar, observar y reconectar consigo mismas a través de la naturaleza.
Cuando finalmente obtuve el título, tomé una decisión valiente: hacerme autónomo y convertir Pateando Gran Canaria en una realidad. No como una simple empresa de senderismo, sino como un proyecto de bienestar en movimiento.
«Vivimos rodeados de prisas, pantallas y pensamientos constantes. La naturaleza, en cambio, nos invita a lo contrario: a detenernos.»
El impacto: la reconexión necesaria
Cuando caminamos despacio por un pinar, cuando sentimos el suelo bajo los pies, cuando escuchamos el viento o el canto de los pájaros, algo dentro se recoloca. El cuerpo se mueve, sí, pero la mente descansa. Y en ese descanso aparece la calma, la claridad y, muchas veces, una conexión olvidada con uno mismo.
Esa es la esencia de Pateando Gran Canaria: el senderismo como herramienta para reducir el estrés, bajar el ruido mental y recuperar la conexión con la naturaleza y con nuestro propio interior.
Mi propuesta
A través de mis experiencias propongo rutas guiadas en entornos únicos de la isla, donde combinamos:
- Interpretación del paisaje.
- Momentos de silencio consciente.
- Pequeñas prácticas sensoriales.
- Espacios para compartir.
Actividades pensadas para personas que buscan algo más que ejercicio: un respiro real en medio de la vida cotidiana. Gran Canaria es un privilegio natural. Mi labor es abrir la puerta a esos paisajes, pero también a una forma distinta de habitarlos: con presencia, sin prisa y con los sentidos despiertos.
Pateando Gran Canaria no pretende enseñar a caminar. Pretende recordar algo sencillo que a veces olvidamos: que caminar despacio en la naturaleza puede ser una de las formas más honestas de cuidarnos.
Gonzalo Gil Díaz
Técnico Deportivo en Media montaña – Creador de Pateando Gran Canaria