En el GIORS Canarias, nuestro día a día se mide en coordenadas, tiempos de respuesta y protocolos de actuación. Estamos entrenados para mantener la calma en la tormenta y para ser el apoyo firme cuando el terreno se vuelve difícil. Sin embargo, hoy, 14 de febrero, queremos hablar de lo que realmente mueve cada una de nuestras intervenciones: el factor humano.
A menudo se piensa que el amor solo se celebra con flores o cenas a la luz de las velas. Pero para quienes vestimos este uniforme, el amor tiene muchas otras formas:
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Es compromiso: Es dejar a nuestras propias familias en casa, a veces en días señalados, para cuidar de la tuya.
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Es entrega: Es la mano tendida que ofrece consuelo a alguien que acaba de pasar por un susto en la costa o en el monte.
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Es hermandad: Es la confianza ciega en el compañero que sostiene la cuerda o que pilota la embarcación, sabiendo que somos una familia unida por un mismo fin.
Nuestra vocación de servicio no es otra cosa que amor al prójimo y respeto por la vida. Cada rescate exitoso y cada ayuda prestada es nuestro humilde regalo a esta sociedad canaria que tanto nos da.
Hoy no solo celebramos el amor de pareja; celebramos el cariño de los amigos, la fuerza de nuestras familias que nos esperan al volver de cada servicio y la gratitud de aquellos a quienes hemos podido ayudar.
Desde cada rincón de nuestras islas, el equipo del GIORS Canarias les desea un feliz día de San Valentín. Gracias por confiar en nosotros, por dejarnos cuidarles y por recordarnos, con cada gesto de apoyo, por qué elegimos este camino.
Porque proteger lo que más importa es nuestra mayor prueba de amor.