Poeta Marcos Ana, por Inma Flores

El poeta Marcos Ana, seudónimo de Fernando Macarro Castillo, y formado por los nombres de sus padres, nacido en el municipio salmantino de Alconada en 1920, ha fallecido a los 96 años el día 24 de noviembre último,  en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

 
Fue el preso que pasó más tiempo en las cárceles durante la dictadura franquista. Sufrió torturas en prisión, donde estuvo recluido, desde que tenía solo 19 hasta que, gracias a la entonces recién fundada Amnistía Internacional, fue liberado a los 42, tras 23 años recluido.

Fue el menor de cuatro hermanos, con una formación escasa y ya a los doce o trece años dejó los estudios y se puso a trabajar como dependiente en una tienda para poder aportar ingresos a la familia. Con dieciséis años se afilió a las Juventudes Socialistas. En 1936 marchó al frente, al estallar la Guerra Civil Española, no pudiéndose incorporar al ejército regular hasta que cumplió los 18 años en 1938.Él mismo tuvo que recoger el cadáver de su padre entre los escombros de una casa destruida por la contienda, en 1937m tras un bombardeo de la Legión Cóndor sobre Alcalá.

A los 33 años escribió su primer poema consiguiendo a través de sus versos traspasar, escondidos, los barrotes de la cárcel y se convertirse en un símbolo de la lucha contra la dictadura.

«Decidme cómo es un árbol» es uno de ellos, donde habla de la soledad, de la vida en prisión, del aislamiento y la represión, y que dio nombre a sus memorias:

 

Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire.

Recitadme un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre,
decidme cómo es el beso de una mujer,
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman de enamorados
tiemblos de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa?

22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas,
su olor, su aroma,
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.

Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron.

No puedo seguir:
escucho los pasos del funcionario.

«Ni un muerto, ni mil muertos, ni todos los muertos del mundo me pueden devolver a mí estos trozos de mi vida que yo he dejado en los patios y en las celdas de las cárceles. Lo único que me podría recompensar un poco la vida es ver triunfantes los ideales por los cuales yo he luchado, por los cuales ha luchado toda una generación»

Inma Flores 

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

¿Está España preparada para defender a Ceuta, Melilla y Canarias?

La pregunta incomoda. La respuesta, quizá más. Pero cuando Marruecos destina más del “10 % de su PIB” a modernizar su ejército, cuando construye junto a Estados Unidos un “centro de ensayo de misiles en Tan-Tan”, y cuando las maniobras militares conjuntas se realizan a tan solo “200 kilómetros de Lanzarote”, la prudencia deja de ser una opción para convertirse en obligación. Los canarios lo sabemos bien y vivir en frontera es vivir atentos al horizonte. Y cuando el vecino empieza a levantar arsenales, conviene revisar nuestras propias defensas. “Un vecino difícil y un competidor territorial constante” Marruecos no es un enemigo declarado, pero sí un “competidor territorial histórico”. Desde 1956, Rabat ha mantenido una política de reivindicación sobre “Ceuta, Melilla y Canarias”. No es nuevo. No es improvisado. No es simbólico. A lo largo de las últimas décadas, Marruecos ha tensado fronteras, ha incumplido acuerdos y ha utilizado la migración como herramienta de presión diplomática. Cada vez que España ha cedido un palmo, Rabat ha avanzado un metro. La relación entre España y Marruecos está marcada por un patrón repetido; Rabat promete, firma, acuerda… Y luego actúa según su conveniencia estratégica de cada momento. “1860 Tratado de Ward Ras”. – El Sultan de Marruecos reconoce a perpetuidad la soberanía de Ceuta y Melilla. Primer incumplimiento firmado. “1956–1958: Ifni y Cabo Juby” .- España entrega territorios confiando en compromisos marroquíes. “Incumplimiento:” Marruecos ataca Ifni y no retira completamente sus fuerzas. “1975: La Marcha Verde”. –Compromiso ante la ONU de respetar la descolonización del Sáhara. “Incumplimiento”: “Marruecos invade el territorio y fuerza la salida española. “1976 en adelante: El Sáhara como moneda de cambio” .-Promesa de proceso democrático.” Incumplimiento””: Represión, ocupación y bloqueo del referéndum. “2021.- Crisis diplomática y asalto a Ceuta” y cese de ministra Arancha Glez. Laya “2021; España atiende al líder saharaui por razones médicas. – “Incumplimiento” Rabat retira a su embajador y permite la entrada de miles de personas en Ceuta. Y encima exige al traidor de Pedro Sánchez, el cese inmediato a su ministra de Exteriores Arancha González Laya.  “Los incumplimientos clásicos son señales repetidas del mismo temporal” Más allá de los episodios históricos, Marruecos mantiene una serie de “incumplimientos recurrentes”, casi automáticos, que se activan cada vez que quiere más dinero de la CE o presionar a España, como pudieran ser con la “ presión migratoria como arma política”, relajando el control fronterizo según intereses diplomáticos puntuales; “cerrando  unilateralmente las fronteras terrestres”, Melilla ha sufrido cierres prolongados sin aviso ni coordinación y “reivindicando  constantemente  la soberanía sobre  de  Ceuta, Melilla y Canarias”. Rabat afirma respetar la integridad territorial española, pero mantiene viva la reclamación en discursos internos y foros internacionales, y lo hace con la “Manipulación de aguas territoriales”, delimitaciones unilaterales que afectan a Canarias y zonas pesqueras españolas; con “la falta de cooperación selectiva en seguridad marítima”, colaborando solo cuando le conviene y retirada cuando quiere presionar.  “Ceuta y Melilla son dos plazas que resisten… Pero vulnerables” Ceuta y Melilla son españolas, europeas y estratégicas de eso no tenemos dudas. Pero también son dos enclaves rodeados completamente por territorio marroquí. Su vulnerabilidad geográfica es evidente; cualquier conflicto convencional las pondría en situación crítica desde el primer minuto. “Islas Canarias, un el Archipiélago que vive mirando al horizonte” Las Islas Canarias están lejos de la Península, pero muy cerca de Marruecos. Demasiado cerca, quizá, para la tranquilidad que quiere aparentar Madrid (Pedro Sánchez), El centro de pruebas de misiles en Tan-Tan, a tan solo “200 kilómetros de Lanzarote”, es una señal inequívoca de que Marruecos ya juega en otra liga militar. “La alianza Marruecos–EEUU, es un tablero que se inclina demasiado hacia el lodo moro” Estados Unidos actúa según sus intereses estratégicos en el Sahel y África Occidental. Hoy, su socio preferente es Marruecos. Ese respaldo desequilibra el tablero y refuerza la confianza de Rabat. “Mi conclusión estratégica es que la calma mora, nunca es inocente” España no debe temer, pero sí “debe recordar”. Porque la historia nos enseña que Marruecos actúa cuando percibe debilidad y se contiene cuando percibe firmeza y a poco que te duermas, “te la mete de lado” y ahora mismo lo ha intentado de nuevo. Ceuta, Melilla y Canarias no están indefensas, pero tampoco pueden confiar en que la calma actual sea permanente. La alianza militar entre Marruecos y Estados Unidos, la dudosa protección de la OTAN, la modernización acelerada del ejército marroquí y la proximidad geográfica, obligan a España a reforzar su estrategia atlántica, su presencia militar y su capacidad de respuesta. Los marinos lo sabemos bien: “En calma de mar no creas por muy serena que la veas.” Y añadimos: “Si vas a salir a navegar cerca del moro, no te canses de preparar.” España debe prepararse. No para la guerra, sino para evitarla. Porque la mejor defensa es aquella que disuade al adversario antes de que se atreva a dar el primer paso, y con el moro, “hay que poner en práctica, “el sueño del piloto” … “Sí cierras un ojo, abre el otro” “Y eso te lo dice un mauro de Telde y viejo lobo de mar como yo,” que pues después de tanto mundo recorrido, conoce de sobra de lo que son o no capaces estos moros, qué … ¡Casos se han dado! ¡Qué cosas!