Paseo Literario

Reapareció

Ya era media tarde, y estaba de rodillas en medio del cercado de cebollas. Sin embargo, había menos terreno plantado que esta mañana, cuando vino

Paseo Literario

La última Guayarmina

La mirada era brava. Le interrogaba con fiereza. Él bajó la cabeza y se sintió un cobarde. Un hombre de cuarenta y tantos derrotado por

Paseo Literario

Regreso al Presente

—¿Me escucha? ¿Me oye? —Sí, sí, perdone. —¿Está bien? —Sí, no se preocupe, estaba absorto en mis pensamientos. Continuemos. —Perfecto. Ya hemos revisado todos los