Mis mejores anuncios Navideños

         Hace ya unos cuantos años que no dirijo ningún spot de publicidad para televisión y les juro que lo echo de menos. Soy un adicto a los anuncios publicitarios, lo reconozco. Muchas veces no hago caso de la TV, pero cuando empieza el “momento publi” me capta la atención y me hacen vivir sensaciones. Eso precisamente es los que buscan las marcas para sus mensajes navideños. Hoy quería hacer otro tipo de artículo sobre publicidad, pero he sucumbido a la tentación de hablar de los anuncios navideños que más me han emocionado este año tan “absurdo” que estamos viviendo.

         Son muy esperados los anuncios de Lotería y Apuestas del Estado todos los años. El de este “Hermanos”, me encanta. Ya los premios de lotería que reparten no son para ser rico sino para tapar agujeros, pero seguimos comprando porque regalar el boleto a nuestros seres queridos es una tradición que no debemos perder. En mi familia se hace. Mi madre les compra a todos sus hijos y yo seguiré regalándole un décimo a mis hermanos siempre. Otro que se espera es el de Campofrío. Creo que es el que más me gusta todos los años y este no ha sido menos. Además, acorde a los tiempos de pandemia, se han reído de la muerte con “Disfrute de la vida”. Sencillamente brillante. Emplear a todas esas estrellas de nuestra televisión en ningunear a ese sobresaliente Quique San Francisco, saca la mejor de las sonrisas, justo cuando más las necesitamos.

         Lagrimillas solté la primera (y alguna más) de las veces que vi otro clásico “La carta”: el anuncio de Coca Cola. Esa que la niña le da al padre para que se la lleve a Papa Noel es de genio. Escribir una historia tan simple que lleve tanto mensaje, no está al alcance de todos. Y es que, tras los clásicos, también surgen las sorpresas cada año. Bravo a la iniciativa “Otro año más” de Pescanova que, aprovechando la canción de Mecano “Un año más”, pone los pelos de punta con una sensibilidad que mezcla la fórmula efectiva y magistral de “ñoñismo con humor” para unir a los españoles.

         Uno que no puedo dejar de pasar por lo emocionante y bien trabajada la animación es “Edgar’s Christmas” de Esrte Group en el que intentan integrar al abuelo en la familia a través de la música. No se lo pierdan. Y un mensaje positivo #ConOjosdeNiño del gran Fofito para El Chupete. Creo que me uno a su mensaje desde este post para que podamos transmitir más sonrisas. Incluso con la mascarilla puesta se puede sonreír. No se olviden.

         Pero hay dos campañas que este año no llegan a la altura de las genialidades de sus ideas anteriores. Una es la de “Es un elfo 2020” de El Corte Inglés. Hace dos años nos sorprendieron con “mi padre es un elfo”. Brutalmente impactante. Pero dos años después no han sabido estirar el chicle y, aunque han ganado en calidad de las imágenes, han perdido en frescura del mensaje. Por otro, Ruavieja. Comenzaron en 2017 con el mensaje “tenemos que pasar más tiempo juntos” y lo mejoraron impresionantemente en 2018. Recordamos aquel spot en la que se preguntaba a familiares cuanto tiempo habían pasado junto a sus seres queridos ese año y era ridículamente poco comparándolo al tiempo que vivimos. Ahora, han ido perdiendo fuerza en base a hacer un spot que no refleja el mensaje y, si me apuran, es hasta negativo.

         Prometo escribir pronto el que iba a redactar hoy sobre el modo en que la publicidad retrata a la sociedad de las épocas. Y me despido dejándoles, a modo de agradecimiento, el vídeo que más me ha gustado de los cientos que me han mandado por wasap: Amigos, lectores… Les deseo un optimista 2021. 

https://youtu.be/nwnFrjmhRc4

 

Luis Alberto Serrano
luisalbertoserrano.wordpress.com
@luisalserrano

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Desidia Del Pueblo Canario
Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Otra evidente y penosa desidia municipal

Conviene recordar que este singular conjunto arquitectónico patrimonial que es el Pueblo Canario, fue diseñado por los hermanos Néstor y Miguel Martín-Fernández de la Torre e inaugurado un 18 de julio de 1956. Tuvo su época de mayor esplendor en las décadas de 1960-70 y 80. Después, poco a poco, comenzó su declive hasta llegar a su vergonzoso cierre en el año 2017 para realizar unas obras que desde años antes se estaban reclamando y que, como mucho, podrían estar finalizadas en menos de un año si así se hubiera querido y si hubiera habido voluntad política de tener en uso y disfrute este singular espacio. Por cierto, algo similar está sucediendo con la ampliación de Museo Canario en el “bunker” de Vegueta. El Pueblo Canario era un sitio de obligada visita para los turistas cada domingo porque, en su hermoso patio central, actuaban grupos folclóricos como por ejemplo lo hacía y lo sigue haciendo ahora, la Agrupación Folclórica Roque Nublo, todo un referente identitario de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria desde su fundación en 1957 vistiendo con merecido orgullo los trajes típicos diseñados por Néstor. Tan es así que la agrupación tiene en su haber, entre otros reconocimientos, la Placa de Bronce al Mérito Turístico y la Medalla de Oro de la ciudad de LPGC. Por suerte, desde hace unos años, vuelven a actuar en este emblemático entorno, alternándose domingo tras domingo con otras agrupaciones, para mantener viva la singularidad y espectacularidad del folclore canario. Poco poco se va incrementando el número de turistas que por sí mismos, sin que se promociones adecuadamente las actuaciones, o siendo llevados por los guías turísticos (que debiéramos verlos como nuestros agentes comerciales). Espero y deseo que se llegue a recobrar el esplendor de antaño… si los políticos responsables de patrimonio y turismo actúan como debieran y dejen a un lado ciertas querencias y agravios que sólo ellos recuerdan. El Pueblo Canario alberga el Museo de Néstor donde se exhibía la obra de nuestro gran pintor, de fama reconocida en toda Europa. Como es costumbre en estas islas, es menospreciado en su propia tierra, como también le sucede al otro Néstor. No de otra forma es posible entender que las obras de remodelación del Museo hayan estado sesteando desde el año 2017 hasta hace unos meses, aunque con la nueva paralización, ni se sabe cuándo se reanudarán. Mucho menos se sabe cuándo se podrá visitar de nuevo el Museo. Y, lo que es más triste si cabe, hay luchas soterradas para saber qué político cortará la cinta de la reinauguración atribuyéndose el mérito y cargando a otros rivales la culpa de lo que ha sido, sin la menor duda, la historia de una desidia municipal y cabildicia, al margen de las responsabilidades directas de cada institución. Por cierto, no quisiera ni imaginar, aunque no pueda descartar a sabiendas de los odios y rencores atrabiliarios de ciertos políticos, que esta bochornosa historia se deba a que el Pueblo Canario se inauguró oficialmente un 18 de julio de 1956. Si la desidia a la hora de reabrir la pinacoteca con la obra universal de Néstor es ya de por sí tan incomprensible como patética, no lo es menos el deterioro que el abandono y el paso de los años está causando en los murales del artista canario Jesús Arencibia pintados sobre las paredes de la ermita de Santa Catalina, situada en el mismo recinto. Tampoco salen bien tratadas las tiendas de artesanía y recuerdos de Gran Canaria que están en el conjunto patrimonial. Y gracias al restaurante que sigue funcionando, el Pueblo Canario sobrevive al olvido y a la negligencia de las autoridades políticas, turísticas y patrimoniales. De la aparente anarquía en la planificación de las obras, se quejaba en la prensa el CIT, Centro de Iniciativas Turísticas, que tiene allí sus oficinas y sus archivos históricos que guardan tesoros de la creación y evolución del turismo en Gran Canaria. A efectos de poner esta documentación a disposición de los estudiosos, le sugeriría al CIT y a las autoridades turísticas de Gran Canaria, que digitalizaran urgentemente todos esos fondos a la vez que negocian el lugar definitivo donde ubicarlos, por si el Ayuntamiento ordenara su desalojo. Conviene no olvidar que en asuntos de investigación documental, estamos ya en el siglo XXI y que las técnicas de digitalización están a un nivel tal de perfección que hace innecesario tener que disponer de los originales para sus trabajos. Soy perfectamente consciente de que muchos predicamos en el desierto, pero también somos conscientes de que sólo algo muere cuando nadie se acuerda de ello. Por eso, como hacemos también con el abandono a su suerte de la carabela La Niña III, actuamos como la gota malaya con la esperanza de lograr reivindicar al pintor Néstor, al historiador y folclorista Néstor Álamo, al Pueblo Canario, al Museo Canario y a tantos otros etcéteras que se podrían citar. Por eso, con mucho dolor, acabo esta queja recordando lo que señalaba con acierto un buen amigo mío, Domingo Hernández Peña, “¡qué tiene Canarias que parece odiar a quienes la aman!”