Palabra y Verso aúna en una antología las voces de 60 poetas actuales de Canarias y Venezuela
  • Palabra y Verso organiza una lectura-presentación del segundo tomo de su colección Palabra y Verso bajo el sello Beginbook Ediciones, ‘El dulce ron que las embriaga’

  • La presentación, con la participación de las autoras y autores del libro, tendrá lugar el viernes, 23 de septiembre, a las 19,00 horas en la Biblioteca Pública del Estado

La Biblioteca Pública del Estado de Las Palmas de Gran Canaria acogerá este viernes, 23 de septiembre, a las 19,00 horas, una lectura-presentación de la antología El dulce ron que las embriaga. Poetas actuales de Canarias y Venezuela’, un libro que aúna en sus páginas las voces poéticas de 60 autores actuales de Canarias y Venezuela.

La lectura-presentación de este volumen mixto contará con la participación de un buen número de poetas incluidos en el mismo, quienes compartirán sus textos con el público asistente.

El volumen constituye el segundo tomo de la colección Palabra y Verso bajo el sello editorial Beginbook Ediciones, una colección dirigida por la presidenta de la Asociación de Escritoras y Escritores Palabra y Verso, la periodista Josefa Molina, quien, junto al poeta canario, Antonio Arroyo Silva, han coordinado la participación de las autoras y autores de esta obra antológica.

‘El dulce ron que las embriaga’ supone, además, un homenaje al poeta venezolano, Armando Rojas Guardia y cuenta con la participación especial del poeta, premio Nacional de Literatura 1985 de Venezuela y premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2018, Rafael Cadenas.

El tomo, con una extensión de más de doscientas páginas, acoge en sus páginas las composiciones poéticas de un total de 31 autoras y autores actuales de Canarias y 29 del país hermano, Venezuela.

Según explicó la directora de la colección, este segundo tomo junto a los otros dos tomos de la colección Palabra y Verso, las obras ‘Antología Palabra y Verso’ y ‘52 voces para el Universo’, se presentarán en la Feria del Libro de Tenerife que tendrá lugar del 13 al 16 de octubre.

Palabra y Verso, más de siete años haciendo literatura

La Asociación de Escritoras y Escritores ‘Palabra y Verso’ se fundó en 2015 con el fin promocionar y potenciar la creación y divulgación de las creaciones literarias de sus miembros así como fomentar la lectura de los escritores/as canarios/as.

Desde su creación ha formado parte de la vida cultural y literaria de las islas y, muy especialmente, del municipio de Gáldar, donde tiene su sede social, con la participación en diferentes eventos desde lecturas a pie de calle, recitales y organización de actos como libros por alimentos y #Lecturasdeconfinamiento, hasta una variada cantidad de actividades literarias organizadas en colaboración con el Ayuntamiento de Gáldar, la Biblioteca municipal de la localidad norteña, la Casa-Museo Centro de Arte Indigenista Antonio Padrón, la Academia de Dibujo y Pintura Josefa Medina, la Casa Museo Tomás Morales o el Cabildo de Gran Canaria, a través la Feria del Libro y la Lectura ‘Isla de Libros-Mar de Culturas’, a lo que hay que sumar la realización del programa de radio ‘De la Palabra al Verso’, que este año ha cumplido su sexta temporada en antena a través de las ondas de la Radio Gáldar.

Palabra y Verso edita el blog palabrayverso.com que contó en 2021 con más de 30.000 visitas. En el blog se publican los textos tanto de sus miembros como de colaboradores de todo el mundo, así como se realizan reseñas de libros y se alojan los programas de radio (sección Escúchanos), además de contar con una sección de Eventos y Agenda, entre otros apartados.

La lectura-presentación de la obra ‘El dulce ron que las embriaga’ tendrá lugar este viernes, 23 de septiembre, a las 19,00 horas en la Biblioteca Pública del Estado de Las Palmas de Gran Canaria, Avenida Marítima, junto a la Estación de guaguas de San Telmo.

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es