UNIDOS por Gran Canaria impulsará un plan integral para el desarrollo turístico, cultural, comercial y deportivo de los barrios
  • Unidos por Gran Canaria (UxGC) considera necesario poner en valor las capacidades turísticas, culturales, comerciales y deportivas de los distintos barrios de la ciudad que sufren el olvido por parte del actual grupo de gobierno. 

Unidos por Gran Canaria (UxGC) implantará un Plan Integral para el desarrollo turístico, cultural, comercial y deportivo en los distintos barrios de la ciudad.

Para ello, está desarrollando visitas a cada uno de los barrios de la ciudad para analizar sus principales demandas y necesidades, y posteriormente, desarrollar un proyecto individual para cada barrio que permita poner en valor sus capacidades.

Según el candidato de UxGC al Ayuntamiento de LPGC, Enrique Hernández Bento, “muchos barrios de LPGC tienen un atractivo turístico, cultural o deportivo increíble que no hemos sabido explotar convenientemente. Para poner en valor esas capacidades debemos desarrollar un Plan de actuación basado en ejes muy diversos como pueden ser: el embellecimiento de fachadas, desarrollo de una red de miradores conectados por rutas o corredores aptos para pasear o ejercitarse, la peatonalización y ajardinamiento de algunas calles o zonas del barrio, o la adecuada señalética que facilite la visita de los turistas”.

A este respecto, es necesario crear un sistema de audioguías que permita al visitante conectarse por medio de un código QR en rutas interpretativas. Se trata de un código que puede leerse con una aplicación del móvil y que funciona como un enlace que permite la consulta o ampliación de la información de cada panel informativo nuevo o ya existente.

Un ejemplo de nuestra propuesta la podemos encontrar en los barrios de San Roque, San Juan, San Nicolás, San José e incluso Vegueta. “En ninguna ciudad moderna de Europa se descuida tanto su casco histórico”, ha señalado. Son barrios con muchísima solera y atractivo turístico, pero que requieren del desarrollo de una serie de acciones que permitan potenciar las capacidades que tienen, siempre con el consenso de los vecinos. Para estos barrios en concreto, “proponemos un Plan de Embellecimiento de sus fachadas que incluiría la reparación de las más deterioradas, así como el mantenimiento de la riqueza cromática de las mismas facilitando mantenimiento y pintura”, ha indicado. “También requerirían de una serie de inversiones para desarrollo de zonas de aparcamientos, así como estabilizar y asegurar sus laderas y muros. Además, sería necesaria una pequeña actuación para señalizar correctamente una ruta urbana para los turistas que deseen visitar el barrio”.

Todas estas actuaciones, permitiría en esos barrios el desarrollo del pequeño comercio y negocios de restauración orientado, tanto al visitante local, como al turista que nos visita, además de potenciar el ocio y la práctica deportiva por todos los vecinos.

Según el candidato de UxGC a la alcaldía de LPGC, Enrique Hernández Bento, cada barrio de esta ciudad debe contar con un Plan específico que permita aprovechar su potencial turístico, comercial, cultural o deportivo. “Cada barrio tiene su singularidad y atractivo, y cada barrio tiene posibilidades de desarrollo distintas. Se trata de identificarlos y desarrollar un plan individual con una serie de actuaciones que les permita generar actividad y riqueza en el mismo”, ha concluido.

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Redacción NorteGranCanaria

IA sí o IA no

“Porqué no se le pueden poner puertas al campo” Durante semanas, el debate sobre la “inteligencia artificial” ha vuelto a encender tertulias, columnas y sobremesas. Hay quien la ve como una amenaza existencial, un monstruo digital capaz de devorar empleos, identidades y hasta la propia condición humana. Otros, en cambio, la consideran un avance inevitable, una herramienta poderosa que, bien usada, puede multiplicar nuestras capacidades. Yo, que he pasado media vida en la mar y la otra media escribiendo sobre ella, no puedo evitar recordar que este debate no es nuevo. Cambian los nombres, cambian los artefactos, pero el miedo al progreso es siempre el mismo. Recuerden que en 1633 casi mandan a la hoguera al astrónomo   Galileo Galilei, por afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol. Y el pobre hombre, para salvar de morir chamuscado tuvo que retractarse de su teoría heliocéntrica ante el Tribunal de la Santa Inquisición, aunque diciendo…. “Y sin embargo se mueve”, y como en aquel tiempo “los sabios de la iglesia” se parecían mucho a los actuales alumnos de la LOGSE socialista, no supieron interpretar sus palabras y gracias a ello, le perdonaron la vida.    “Cuando la mar también temió a la tecnología” Quienes hoy se escandalizan con las IA se parecen mucho a aquellos que, en mis primeros años de navegación, protestaban por la llegada de la “navegación por satélite”. Decían que se perdería el romanticismo, y que los oficiales se volverían torpes; que la mar castigaría a quienes confiaran en “máquinas que no sienten el viento”. Y, sin embargo, el tiempo puso cada cosa en su sitio. La navegación satelital no solo no destruyó la profesión, sino que “la hizo más segura, más precisa y más humana”, porque liberó al marino de tareas repetitivas y le permitió concentrarse en lo esencial; esto es, gobernar el barco y cuidar de su gente. Lo mismo ocurrió con las “calculadoras astronómicas”, con “las curvas de las llamadas, tablas americanas de estabilidad portátiles”, o con los primeros “ordenadores de a bordo”. Cada avance fue recibido con recelo, y cada avance terminó siendo imprescindible. Hoy, dudo que exista un solo barco en el mundo sin GPS, y también dudo que, muchos oficiales sepan usar un sextante como lo hacíamos nosotros. Pero eso no es decadencia: “es evolución”. “La IA como nueva herramienta de navegación humana” La inteligencia artificial es, en esencia, “una herramienta”. No es un oráculo, no es un demonio, no es un sustituto de la inteligencia humana. Es un instrumento que amplifica nuestras capacidades, igual que lo hizo el radar, el GPS o las cartas electrónicas facilita el trabajo. Acelera cálculos complejos. Democratiza el acceso al conocimiento y además permiten que un ciudadano normal, un estudiante o un profesional tenga a mano un asistente capaz de sintetizar información, explicar conceptos y ayudar a pensar. La IA no piensa por nosotros, solo “nos obliga a pensar mejor”.    “La ciencia sin conciencia: el riesgo real” Ahora bien, sería irresponsable ignorar los riesgos. La historia nos recuerda que, “la ciencia sin conciencia es la ruina del espíritu”, como decía Rabelais. El uranio, por ejemplo, prometía energía limpia y terminó también en Hiroshima. La química prometía fertilidad y terminó en gases de guerra. La informática prometía libertad y terminó en vigilancia masiva. La IA no es diferente. Puede ser usada para manipular, para desinformar, para automatizar injusticias, para amplificar desigualdades. Pero ese riesgo “no es argumento para frenar el progreso”, sino para gobernarlo con ética, regulación y responsabilidad. La solución nunca ha sido prohibir la herramienta, “sino educar al artesano” (pensamiento mesiánico)   “No se le pueden poner puertas al campo” La inteligencia artificial ha llegado, y no se va a marchar. Podemos discutir cómo regularla, cómo integrarla, cómo evitar abusos. Pero pretender detenerla es tan absurdo como prohibir el GPS en los barcos o volver a las tablas logarítmicas por decreto. La humanidad siempre ha avanzado cuando ha abrazado el conocimiento, no cuando lo ha temido. Y si algo he aprendido en la mar es que “el progreso es como la marea”, puedes ignorarlo, puedes protestar, puedes incluso intentar frenarlo… pero al final, ni se para ni espera, y sube y baja igual.   “El horizonte verdadero” Porque al final —y esto lo sabe cualquiera que haya hecho guardias largas en el puente de un barco, “el horizonte nunca es el que parece”. El aparente es solo una línea engañosa, dibujada por la luz y la distancia. El verdadero está más allá; donde la mar se junta con la voluntad, donde el futuro se abre como una derrota limpia y donde cada avance, por polémico que sea, termina siendo parte de la travesía humana. La inteligencia artificial es exactamente eso; “un horizonte verdadero”. No el que algunos ven con miedo, ni el que otros deforman con alarmismos, sino el que se revela cuando uno se atreve a mirar más lejos, más hondo y con menos prejuicios. Quien navega sabe que el barco que teme avanzar se queda a merced del oleaje. Quien se atreve, en cambio, descubre que el mar siempre recompensa al que confía en su rumbo. Por eso defiendo la IA a capa y espada, porque es viento nuevo en las velas, porque es carta actualizada en un mundo que cambia, porque es faro en noches de incertidumbre, y porque negar su avance sería renunciar al horizonte verdadero que nos corresponde como especie. La mar enseña que “solo avanza quien se atreve”. La historia confirma que “solo progresa quien no teme aprender”, y la IA, como toda marea que llega para quedarse, nos invita a seguir navegando hacia adelante, sin miedo, sin supersticiones y con la serenidad de quien sabe que el futuro no se detiene… “Se conquista”. La IA no es un enemigo; por el contrario, es un nuevo instrumento de navegación para la vida moderna. Si la usamos con conciencia, será una aliada formidable. Si la usamos sin ética, será un peligro. Pero renunciar a ella sería como navegar de noche