Kevin González reprocha al Gobierno de Moya el abandono que sufre el barrio de El Frontón con necesidades básicas y de mantenimiento sin cubrir

El candidato a la alcaldía de Moya por CC para las próximas elecciones señala que es uno de los barrios de la localidad a los que el Gobierno de Moya da la espalda y no atiende

El nacionalista explica que no se efectúan trabajos de poda de árboles en el barrio desde hace un año; que no se están higienizando los contenedores de basura; que no se mantiene en buen estado las arquetas; y que no se da respuesta a la problemática existente con las raíces de los árboles que están quebrando aceras y el asfalto

Kevin González: “Se han producido diversas caídas de personas mayores en las zonas en las que el pavimento se ha visto afectado por las raíces de los árboles y el Gobierno de Moya no actúa”

El candidato a la alcaldía de Moya por Coalición Canaria para las próximas elecciones de 2023, Kevin González, reprocha al Gobierno de Moya el abandono que sufre el barrio de El Frontón con necesidades básicas y de mantenimiento sin cubrir. “En multitud de ocasiones hemos manifestado que existe una gran desigualdad entre los barrios en Moya con respecto a la atención y servicios que presta el Ayuntamiento. En este caso, El Frontón es uno de los barrios desfavorecidos a los que el alcalde y su equipo le da la espalda y no atiende, a pesar de las quejas de los vecinos y vecinas”, señala el nacionalista.

Kevin González explica que no se efectúan trabajos de poda de árboles en el barrio desde hace un año, y que en el casco lo hacen cada 4 o 6 meses; que no se están higienizando los contenedores de basura; que no se mantiene en buen estado con labores de limpieza las arquetas; y que no se da respuesta a la problemática existente con las raíces de los árboles que están quebrando aceras y el asfalto.

“Se han producido diversas caídas de personas mayores en las zonas en las que el pavimento se ha visto afectado por las raíces de los árboles. Asimismo, recientemente se ha roto una tubería a causa de las raíces, pues llegaron hasta la tubería y ocasionaron la rotura, con el peligro que ello conlleva”, apunta el candidato y añade: “Si el Gobierno de Moya no actúa la situación se puede ver agravada, pues las raíces pueden llegar a las viviendas. Es una situación de dejadez y desidia asombrosa que no se puede permitir”. 

En esta línea, el nacionalista sostiene que desde 2014 la ciudadanía ha trasladado al grupo de Gobierno denuncias por el estado de las arquetas y que no han hecho nada. “Esta es la dinámica de las personas que están al frente del municipio, ignorar a la ciudadanía que reside en El Frontón. Basta ya, no sabemos que les ocupa y preocupa, pero desde luego si sabemos que no es el bienestar de los vecinos y vecinas de este barrio”, recalca Kevin González.

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es