El pasado, un lugar peligroso al que volver

—No te pares en la puerta. ¡Sigue!

—Dame unos minutos. Sólo quiero pasar un momento a la segunda clase de la izquierda.

—Vale, pero recuerda que apenas tenemos cuatro horas para poder pintar la caja de escalera.

Aun así, no entró muy decidida al viejo edificio. Cogió el largo pasillo y paró en la segunda puerta. No estaba exactamente igual que como la recordaba. Las viejas ventanas de madera habían sido cambiadas por ventanas de aluminio verde, más herméticas, y mucho más fáciles de abrir. Y el suelo, aquel suelo frío, estaba ahora cubierto con una tarima flotante de color claro. No debe hacer mucho tiempo que lo colocaron porque apenas tiene rasguños. Le cuesta pasar a la vacía clase, es como si escuchara cientos de voces, después de treinta años.

Vence la indecisión, más porque en poco tiempo su jefe la llamará para que deje de hacer argollas que porque esté convencida de que es buena idea. Sin mirar nada más, llega hasta la penúltima mesa de las que están pegadas a la pared del pasillo: su sitio en segundo de Bachillerato. Y sin más, se sienta. La silla no es la suya, y la mesa tampoco; éstas son mucho más nuevas. Sería un milagro que hubieran resistido a tantos estudiantes durante tanto tiempo. Sin embargo, pasa la mano por encima de la verde mesa y aparece un corazón escrito a lápiz «¡Te quiero!», dice, y sus ojos ahora hablan, deletrean gota a gota cada uno de los mensajes que escribió y recibió, con apenas quince años. Esos mensajes en los que se hacía pasar por un joven que enamoraba a la ocupante de su mesa en el turno de tarde. Que le decía piropos, que le contaba historias, que le confesaba una vida inventada. Mientras, su enamorada vespertina, se encariñaba con un amor a distancia, y le confesaba su filiación. En ese instante, descubría que era la hija de aquel profesor que la humilló en el colegio. Y entonces, aquella broma, o realidad, se convirtió en venganza. Se convirtió en una cacería en la que el premio era el corazón de una niña. Una niña que tenía que pagar las deudas de su padre.

Hasta que no pudo más, algo había cambiado en ella. Y la última nota no fue en la mesa, sino una carta de despedida, en la que le contaba que no podían conocerse. Que cuando la leyese, ella ya no estaría, se mudaban a Palencia y nunca se conocerían.

Era mentira, no se marchaba. Pero había descubierto, en aquellos mensajes, que sus sentimientos ya no eran para los del sexo opuesto, y le dolía. Porque su presa, su amada, solo pensaba en su novio de las mañanas, y no en ella.

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NGC

Los Guanches y Unión Agüimes buscan la final de la Copa Fundación La Caja de Canarias

Este viernes se disputan la vuelta de las semifinales en Segunda Categoría El Francisco Hernández y Las Crucitas dictarán sentencia. Los equipos locales llegan con ventaja y esperan cerrar en su terrero el pase a la final después de mandar en la Fase Regular. Mientras, Maninidra y Roque Nublo buscan dar la sorpresa para poder disputar el título. El viernes a las 21:00 la Segunda Categoría dictaminará sus finalistas de la Copa Fundación La Caja de Canarias. El Maninidra visita el Francisco Hernández en su intento de levantar el 10-12 de la ida ante un Los Guanches que solo ha perdido dos luchadas en la Fase Regular. Además, no sabe lo que es perder en Arucas durante esta competición; ha conseguido ganar a los de Ingenio en sus dos emparejamientos correspondientes esta temporada. Por su parte, el Unión Agüimes recibe la visita de un Roque Nublo que ha ido de más a menos durante la campaña. Después de ganar 8-12 en la ida, los del Cruce de Arinaga tendrán que apelar a la heroica para asaltar Las Crucitas donde ya cayeron 12-8 en la quinta jornada. Interesante también estará la lucha entre el sénior del Unión Agüimes Guayre Rodríguez y el destacado A del Roque Nublo Agustín González, los dos máximos tumbadores del campeonato. Luchada por todo lo alto en la Tercera Categoría Los dos primeros clasificados de la categoría de plata estarán frente a frente en la Montaña de Gáldar. Este jueves, a las 21:00, el Castro Morales B visita al Ajódar con una oportunidad de oro para certificar su primera plaza de la Copa Fundación La Caja de Canarias. Por su parte, los del norte, intentarán apretar más el vagón alto de la clasificación para no perder distancia con sus perseguidores, pero, sobre todo, para luchar por el liderato. En El Doctoral, a la misma hora los dos últimos de la clasificación se enfrentan. El Unión Doctoral recibe al Adargoma con tan solo un punto más que sus rivales. Objetivos: no salir de la luchada como colista o salir del farolillo rojo. Para el viernes a las 21:00 en el José L. Sánchez Alemán, el Vecinos Unidos, quinto con 6 puntos, recibe a un Tinamar, cuarto con 18 puntos, que quiere la victoria para igualar a Unión Sardina en la tercera plaza, ya que descansa esta jornada, y soñar con una segunda posición que ostenta el Ajódar. Una única luchada en la Liga ABT Canarias Sénior/Juvenil Este jueves a las 20:00 en El Chiquero se enfrentan las segundas clasificadas Maninidra ante las terceras, el Unión Sardina. La Liga ABT Canarias en su categoría Sénior podría apretarse aún más en las 3 primeras plazas dependiendo del resultado de la luchada. Idéntica luchada en juveniles, pero a las 19:30, en la que el Maninidra llega como cuartas con 21 puntos, mientras el Unión Sardina quintas con 18.