‘El diablo y el sastre de Ansemil’ ‘O demo e o xastre de Ansemil’ de Ramón Araújo
Version 1.0.0

Reseña de Antonio Cerpa.

Traducción al gallego: Margarita Otero Solloso

Hay libros que por su continente (diseño, maquetación, ilustraciones, portada…) y su contenido (argumento, forma narrativa, originalidad literaria…) se convierten en un pequeño objeto de culto, en una extraña joya digna de tener la atención de más de una lectura, donde el deleite de lo que se cuenta se acompaña con la recreación del libro en sí mismo.

Version 1.0.0

“El diablo y el sastre de Ansemil” es uno de esos libros. Una cuidada edición de Abra Canarias Cultural, donde el contenido, en todo su peso y parte literaria, es creación de la mente y vivencias de Ramón Araújo, y el continente corre a cargo de Margarita Otero Solloso. De entrada, este libro, con sabor de auténtico hechizo, reúne unas características curiosas y también mágicas por sí mismas: Ramón y Margarita son gallegos afincados desde hace décadas en el archipiélago canario; Araújo en la bella isla de La Palma y Margarita en la cosmopolita Gran Canaria, con lo cual comparten alma de isleños, con la morriña de su tierra natal, tan llena de ancestrales leyendas y misterios, con aroma de salitre y de brumas húmedas de extensos bosques. No era de extrañar que la química creativa entre ambos explosionara de repente y que lo que empezó siendo una colaboración por parte de Margarita para la correcta traducción y supervisión de esta obra al gallego terminara con la implicación en el maquetado, ilustraciones y diseño confiriendo al libro una unidad gráfica y literaria que va más allá de las publicaciones comunes.

El libro, bilingüe, permite ser disfrutado tanto en la lengua materna del autor como en español, para el resto de los que desconocemos tan bella forma fonética de expresión.

Todo respira aires de Galicia. Las nieblas del misterio se van despejando poco a poco entre sus páginas narradas en formato de relatos cortos, autoconclusivos, de ligera y suave lectura, cuyos personajes centrales unen, a modo de eslabones, unas historias con otras dándole a la narración un conjunto de unidad, a modo de novela.

El narrador se define en primera persona evocando, según sus difusos recuerdos, las vivencias que su abuelo en su momento le contó, cargadas de pintorescos personajes donde destaca el sastre de Ansemil, que da título a la obra y su sin par cliente: el mismísimo diablo, descrito por Araújo de manera original como nunca antes había visto, con ese toque de humor y reflexión a los que nos tiene acostumbrados en su faceta de músico y en su vida personal. Otro personaje a tener en cuenta es la bella viuda portuguesa que junto a Pepa la Loba destacan como personajes femeninos poco convencionales y fuera de su época. A estos se les unen otros, supuestamente reales, que dinamizan sus propios enredos como el gaitero de Penalta o el organista francés. Y, orbitando todo esto, se acompaña de otros breves cuentos preñados del rico folclore gallego cargado de mitos. Y así podemos leer en esas páginas de tontos iluminados, de juglares milagrosos, de meigas y de la Santa compaña… En definitiva, de esa Galicia que cuenta sus leyendas al amparo de las hogueras, en frías noches de invierno y que ahora Araújo hilvana con su pluma en estos relatos cargados de su visión única —la que le da una lejanía en el tiempo y el espacio a lo que son sus raíces—, pero una lejanía que tanto lo acerca a lo que de ellas escribe.

El que suscribe estas palabras, aportó un granito de arena a esta obra, ya que tuve la oportunidad de representar a esos personajes revoltosos de la tradición gallega: los trasnos, que aparecen y desaparecen haciendo sus travesuras por todo el libro, y a ese diablo tan particular de la historia. Decir que salirme del estereotipo que tenemos del mismo no me fue sencillo, pero creo que el conjunto final será del agrado de los lectores a los que guste recrear la vista y que busquen un rato de esparcimiento en una época pasada con gotas de amor, humor y fantasía.

Ramón Araújo

                                                                                                                    

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Titulares engañosos en alguna prensa

Muchos de los medios de comunicación que no tienen el menor reparo, parafraseando a Cándido Conde Pumpido, en “manchar su credibilidad con el polvo del camino” al servicio del sanchismo, han copiado y pegado literal e íntegramente lo que parece ser una “noticia” de agencia, aunque algunos periodistas la han firmado sin citar la fuente. El titular repetido en esos medios, que reconozco me molestó pero no me sorprendió conociendo el “andar de la perrita” de quien me lo envió, dice: “El Hospital 12 de Octubre externaliza las ecografías y destina cerca de 1.000 euros mensuales tras invertir 320 millones en su modernización tecnológica”. Y dada la inocultable intención de agitpro gubernamental, la noticia no duda en informar incorporando el espantajo que es Isabel Díaz Ayuso para la siniestra y ultra siniestra, rasgándose las vestiduras porque la presidenta de la Comunidad de Madrid, había inaugurado en diciembre de 2023 la remodelación de este hospital del que dependen 475.000 vecinos y ahora se empeña en privatizar servicios arbitrariamente. Como esta noticia fue publicada simultáneamente como un mero corta y pega el 25 de agosto, quiero pensar que es no tanto una serpiente sino una víbora de verano de las que ocupan las redacciones en esta estación del año, cuando el calor agobiante tal vez nuble el entendimiento y el conocimiento de nuestro idioma de los periodistas en prácticas, becarios, tal vez también víctimas de la LOGSE o ya adecuadamente adoctrinados en sus facultades de periodismo. Supongo, aunque no estoy muy seguro, que tal vez hayan cursado una especie de máster progresista de todo progreso impartido por los redactores del Granma cubano o del Pravda putinesco. Es rigurosamente falso que el 12 de Octubre “externaliza LAS ecografías”. Y no es cierto porque sólo está externalizando menos de un 10 % del total de estas pruebas diagnósticas que se hacen cada mes en ese centro sanitario y no todas las ecografías como induce al error, no inocente, el uso del artículo “las” en vez de “algunas” o cualquier otro sinónimo que exprese que se está hablando de una parte y no del todo. Para comprobarlo basta leer el resto de la pieza periodística, ¡menuda pieza es quien la redactó! Explica la noticia que “del hospital dependen 475.000 vecinos. La prioridad es atender las ecografías de los pacientes hospitalizados y, debido a la falta de recursos, externalizar las pruebas solicitadas desde los 19 centros de salud adscritos”. Podrá no gustar a los políticos de la siniestra que se externalicen servicios, pero los pacientes aplaudimos cualquier medida que permita de forma racional y eficiente que seamos atendidos lo antes posible y no que nos pongan a la cola de una infinita y eterna lista de espera en un hospital o ambulatorio público. Lo que queremos los pacientes, supongo que la inmensa mayoría comparte mi apreciación, es que nos atiendan lo antes posible. Nos da lo mismo si la prueba diagnóstica que nos han prescrito nos la hacen en un centro o servicio externalizado si la hacen antes. Pero por si hubiera alguna duda sobre el porqué de esta medida, la propia Consejería de Sanidad “admite que los pactos de gestión vigentes, es decir, los acuerdos con los trabajadores para fortalecer los servicios, sólo cubren el 25% de la totalidad de estas pruebas de imagen, por lo que la externalización resulta necesaria”. Cualquier persona que haya tenido que gestionar recursos en una empresa o en una institución pública, sabe que el dinero disponible es limitado y que es necesario optimizar los gastos para intentar servir lo mejor posible a los pacientes, en este caso, para no incluirlos sin más en una lista de espera. Bueno, en realidad el que los recursos económicos, de personal o materiales no son ilimitados es algo que desconocen tantos políticos, periodistas y tertulianos que apelan a la demagogia o directamente a la mentira para defender sus maximalistas teorías de que todo debe ser “público”, y aunque sea más eficaz o necesario para los ciudadanos externalizar muchos servicios, se atrincheran gritando su siniestra consigna: ¡no pasarán! Y menos aún si el gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la CAM, puede ser aplaudido por los madrileños cuando se acercan las elecciones. Perdón por mentarles la “bicha del pantano”…