Fachada Casa De La Cultura
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Valleseco ejecuta y finaliza la mejora de cubiertas y espacios en el Centro Ocupacional y la Biblioteca Municipal

. Las obras han sido financiadas a través del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), dentro del marco 2023–2027, con fondos procedentes del Gobierno de Canarias, canalizados a través del Cabildo de Gran Canaria.

. El alcalde, José Luis Rodríguez Quintana, destaca que son “actuaciones ejecutadas para mejorar la funcionalidad y el aprovechamiento de los espacios públicos del Centro Ocupacional y de la propia Biblioteca del municipio”.

El Ayuntamiento de Valleseco ha ejecutado y finalizado el proyecto “Ejecución de cubierta y mejora de espacio en el Centro Ocupacional y la Biblioteca”, una actuación financiada a través del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), dentro del marco 2023–2027, cuya inversión total ha ascendido a 22.361,50 euros.

El proyecto se enmarca en el Programa Insular de Desarrollo Socioeconómico de Gran Canaria, en su Línea 2 de Desarrollo de Infraestructuras (Eje 10), orientada a la mejora de equipamientos que refuercen la competitividad y la calidad de los servicios públicos municipales.

Mejora del Centro Ocupacional

En el Centro Ocupacional de Valleseco se ha ejecutado una nueva cubierta mediante estructura de acero galvanizado rectangular 100x50x2 mm, con panel sándwich lacado en blanco en la cubierta y cerramientos laterales con panel de fachada y policarbonato celular de 16 mm.

La actuación ha permitido ampliar el espacio cubierto entre 40 y 50 metros cuadrados adicionales, mejorando notablemente las condiciones de uso del centro. Con esta intervención se garantiza que las personas usuarias puedan desarrollar sus actividades protegidas frente a la lluvia y otras inclemencias meteorológicas, dando respuesta a una demanda planteada por el propio centro.

Actuación en la Biblioteca y Casa de la Cultura

De forma paralela, el proyecto ha incluido el techado parcial de uno de los patios de la Biblioteca Municipal, ubicada en la Casa de la Cultura Teodoro Cardoso León.

En este caso, se ha instalado una estructura de aluminio lacada en blanco, realizada con perfiles rectangulares 80×40 mm y policarbonato celular de 16 mm, incorporando canalón y elementos de evacuación de aguas. Esta mejora optimiza el espacio destinado a almacenaje y amplía la superficie útil para actividades culturales y educativas

El alcalde de Valleseco, José Luis Rodríguez Quintana, destacó la importancia de esta actuación, “se ha ejecutado una obra muy demandada por el Centro Ocupacional, permitiendo que las usuarias y usuarios estén resguardados frente a la lluvia y cuenten con más espacio para sus actividades. Además, dentro del mismo proyecto se ha techado parte del patio de la Biblioteca, mejorando el almacenaje y el aprovechamiento del espacio. Es una inversión que ronda los 22.000 euros financiada a través del FDCAN, con aportación del Cabildo, del Gobierno de Canarias y del propio Ayuntamiento.”

Asimismo, el primer edil añadió señalo que, “con la finalización de estas obras seguimos avanzando en la mejora de nuestras infraestructuras municipales, adaptándolas a las necesidades reales de la población. Nuestro objetivo es garantizar espacios públicos más funcionales, accesibles y preparados para ofrecer un mejor servicio.”

 

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!