La Traída del Barro: una fiesta que nació del entusiasmo y hoy es memoria viva de La Atalaya
La Atalaya De Santa Brigida
La Atalaya De Santa Brigida

La Traída del Barro, en La Atalaya de Santa Brígida, es mucho más que una fiesta popular. Es una celebración de identidad, memoria y pertenencia. Una cita que, tras 33 años de recorrido, se ha consolidado como una de las tradiciones más singulares del municipio y como un homenaje vivo a la historia locera de este barrio satauteño.

Su origen nace del entusiasmo de un grupo de jóvenes talayeros que entendieron que la tradición no podía quedar atrapada en el recuerdo. Aquella iniciativa, sencilla en su comienzo pero profundamente arraigada en el alma del lugar, recuperó simbólicamente la antigua costumbre de subir en busca del barro que luego daba forma a la loza, a los utensilios cotidianos y a una manera de vivir ligada a la tierra, al trabajo manual y a la transmisión familiar.

La Atalaya no se entiende sin el barro. Durante generaciones, sus loceras y loceros hicieron de la necesidad un arte, de la tierra una herramienta, y de sus manos una forma de sostener la vida. Cada pieza elaborada hablaba de oficio, paciencia, conocimiento heredado y dignidad popular. Por eso, cuando el barrio se embarra, no solo juega: recuerda. No solo celebra: honra.

En esta ocasión, tengo además la dicha de participar presentando a MAXIMÍN, ese pequeño gran compañero de camino con el que transitaremos entre el barro, la

Programa Traida

música y las emociones. Porque también las emociones, como el barro, necesitan ser reconocidas, tocadas, amasadas y transformadas. Desde esa mirada sencilla y profunda, MAXIMÍN nos invitará a conectar con la alegría, la memoria, el cuerpo, la escucha y la presencia compartida.

La Traída del Barro ha sabido mantener ese equilibrio entre la fiesta y la memoria. En ella conviven la alegría compartida, la música, el encuentro vecinal, la participación de niños, jóvenes y mayores, y el reconocimiento a quienes mantuvieron viva la tradición alfarera. Es una celebración humilde y poderosa a la vez, porque nace de lo esencial: de la tierra, de la comunidad y del deseo de no olvidar.

Treinta y tres años después, aquella idea impulsada por jóvenes entusiastas se ha convertido en una seña de identidad colectiva. La fiesta ha crecido, se ha organizado, se ha hecho conocida, pero conserva su raíz: recordar de dónde venimos para seguir caminando con sentido.

Y este año, la programación vuelve a expresar esa riqueza de miradas. La fiesta se abre el lunes 6 de julio en el Centro Locero, con el taller “Juega con barro”, de la mano de Domingo Díaz Barrios, El Taranta, pensado especialmente para los más pequeños. Ese mismo día tendrá lugar el homenaje floral a los loceros en la Casa Alfar de Panchito, un gesto cargado de gratitud hacia quienes hicieron del barro oficio, cultura y sustento.

También el arte ocupará un lugar destacado en el inicio de las celebraciones, con la inauguración de la exposición de cerámica a cargo de ALUD y la muestra de pintura polifacética del artista Felipe Juan. Este diálogo entre la cerámica y la pintura no es un añadido menor: es una forma de recordar que La Atalaya ha sido, y sigue siendo, territorio creador. Allí donde antes el barro se convertía en loza, hoy también la mirada artística sigue buscando nuevas formas de decir, de interpretar y de emocionar.

El martes 7 de julio, a las 19:00 horas, llegará la presentación de MAXIMÍN, acompañada por el arpista Orlando Gil. Será una oportunidad para unir palabra, música y emoción en un entorno profundamente simbólico. Porque presentar a MAXIMÍN en La Atalaya, en medio de una fiesta nacida del barro y de la memoria, tiene algo de regreso a lo esencial: a lo pequeño, a lo sencillo, a aquello que sostiene sin hacer ruido.

La semana continuará con talleres, actividades infantiles, encuentros vecinales, la tradicional juntada y acarreo de leña, la Traída Chica en el CEIP José Manuel Illera de la Mora, la guisada tradicional en el horno del Centro Locero y el Festival Salsero de la Traída del Barro.

Entre esos actos merece una mención especial la gymkana divertida, impulsada por Gregorio Jesús Rivero Gutiérrez junto a sus hijas Candela y Graciela. No se trata de una actividad menor dentro del programa, sino de una propuesta que se ha consolidado tras diez años de ilusión, constancia y esfuerzo familiar. Una década sosteniendo un espacio de juego, convivencia y alegría para los más pequeños, que también forma parte de la memoria afectiva de estas fiestas. Porque las tradiciones no solo se mantienen con grandes actos, sino también con gestos cercanos, con familias que se implican y con personas que deciden aportar tiempo, cariño y compromiso al barrio.

Todo ello irá preparando el camino hacia el sábado 11 de julio, día grande de la XXXIII Traída del Barro, cuando la música, el barrio y la alegría compartida volverán a conducir a vecinos y visitantes hasta El Goro para vivir el esperado encuentro con el barro.

La Traída del Barro nos recuerda que los pueblos no solo se construyen con calles y casas, sino también con memoria, con símbolos y con gestos compartidos. Y en La Atalaya, cada mancha de barro sobre la piel parece decir lo mismo: aquí hubo oficio, aquí hubo cultura, aquí hubo mujeres y hombres que hicieron arte con la tierra.

Y aquí, todavía, el barro sigue hablando.

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Noticias Deportivas
Redacción NorteGranCanaria

El Club Balonmano Gáldar impulsa la actividad de predeporte para acompañar a los más pequeños en sus primeros pasos deportivos

La actividad comienza el lunes 14 de septiembre en el Colegio Antonio Padrón y el Colegio de Barrial, dirigida a niños y niñas nacidos entre 2021 y 2023  El Club Balonmano Gáldar pone en marcha una nueva temporada de su actividad de predeporte, una propuesta destinada a que los niños y niñas más pequeños puedan dar sus primeros pasos en el mundo del deporte a través del juego, el movimiento y la diversión. Predeporte tiene como principal objetivo acercar la actividad física a los más pequeños desde edades tempranas, favoreciendo el desarrollo de sus capacidades motrices y sociales antes de iniciarse de manera específica en una disciplina deportiva. Para ello, los participantes realizarán diferentes juegos, dinámicas de coordinación, ejercicios de movilidad y actividades relacionadas con distintas modalidades deportivas, adaptadas siempre a sus edades y necesidades. La actividad comenzará el lunes 14 de septiembre y se desarrollará en el Colegio Antonio Padrón y el Colegio de Barrial, con diferentes grupos organizados por año de nacimiento. En el Colegio de Barrial, la actividad estará dirigida a niños y niñas nacidos en 2021, 2022 y 2023, con sesiones los martes y jueves, de 15:30 a 16:30 horas. Por su parte, en el Colegio Antonio Padrón se establecerán tres grupos. Los nacidos en 2022 y 2023podrán participar los lunes y miércoles, de 16:00 a 17:00 horas, o los martes y jueves, de 16:00 a 17:00 horas. Además, habrá un grupo específico para los nacidos en 2021, con sesiones los lunes y miércoles, de 17:00 a 18:00 horas. Con esta iniciativa, el Club Balonmano Gáldar continúa apostando por la formación deportiva desde la base, creando un espacio en el que los más pequeños puedan descubrir el deporte, aprender a través del juego y comenzar a desarrollar hábitos saludables mientras disfrutan y comparten experiencias con otros niños y niñas. Para obtener más información o consultar la disponibilidad de plazas, las familias pueden contactar con el coordinador de la actividad, Ayose Padilla, a través del WhatsApp 647 872 361.