D.E.P. Don Rafael Ríos González
Funeraria San Luis

(Natural de Hoya Pineda)

Que falleció en la Ciudad de Gáldar, el día 20 de Agosto de 2026 a los 95 años de edad, después de recibir los Santos Sacramentos y la Bendición Apostólica.

SU ESPOSA: JUANA GONZÁLEZ GONZÁLEZ.

HIJOS: ALFREDO, PEDRO LUIS, ANA MARÍA, ROSA MARÍA, SERGIO Y ESTHER GLORIA RÍOS GONZÁLEZ

HIJOS POLITICOS: FEFA, ELBA, CARMELO, MIGUEL, MARI LUZ Y HUMBERTO

NIETOS: YESSICA, MARI PINO, AYOZE, RAÚL, PATRICIA, NURIA, TANIA Y AIRAM

HERMANOS, HERMANOS POLÍTICOS, SOBRINOS, PRIMOS y DEMAS FAMILIA.

RUEGAN a sus amistades y personas piadosas una oración por el eterno descanso de su alma y se sirvan asistir a la conducción de su cadáver que tendrá lugar, MAÑANA VIERNES 21/08/2026, a las 10.00 horas, desde su capilla ardiente instalada en el velatorio municipal de San Isidro de Gáldar, a la parroquia de San Isidro Labrador de Gáldar para la celebración de la MISA FUNERAL y desde allí al Cementerio de San Isidro de Gáldar para su INHUMACIÓN, favores por el cuál les quedarán profundamente agradecidos.

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La Bajada Del Tabique
Nuestras Fiestas
Redacción NorteGranCanaria

La Bajada del Tabique, una tradición que revive en las fiestas de Santa Rosa de Lima

El Grupo Arena, la Orquesta Panamaribe y Línea DJ con DJ Chechu pondrán música y ritmo a partir de las 21:00 horas El barrio de Lanzarote, en Valleseco, se prepara para revivir este sábado 22 de agosto una de sus tradiciones más entrañables y cargadas de simbolismo: la XVII Bajada del Tabique, un acto que mantiene viva la memoria de la solidaridad vecinal en épocas de necesidad y que, con el paso de los años, se ha convertido en un homenaje a la historia compartida del municipio. En el pasado, cuando la escasez formaba parte del día a día de muchas familias, vecinas y vecinos con pocos recursos recorrían a pie el camino hasta los cortijos de Cueva Corcho y Crespo, donde se elaboraban quesos. Allí aguardaban largas colas con lecheras y cacharras, con la esperanza de recibir un poco de tabique, los restos que quedaban tras el proceso de elaboración del queso. Lejos de considerarse un simple sobrante, aquel tabique se convertía en un alimento de gran importancia para numerosos hogares. Lo que para unos era un resto de la producción, para otros suponía un recurso fundamental para alimentar a sus familias. En un gesto de generosidad, solidaridad y humildad, los ganaderos compartían lo que tenían con quienes más lo necesitaban, fortaleciendo un espíritu comunitario que ha perdurado de generación en generación. Hoy, la Bajada del Tabique trasciende su carácter festivo para convertirse en un ejercicio de memoria colectiva. La tradición recuerda una época marcada por el esfuerzo y las dificultades, pero también por la capacidad de la comunidad para ayudarse mutuamente y afrontar las necesidades desde la unión y la solidaridad. La jornada dará comienzo a las 17:00 horas, con la salida de la Bajada del Tabique desde el corazón del barrio, acompañada por la música de la Banda Guiniguada. El recorrido volverá a poner en valor los símbolos y las costumbres vinculadas a esta tradición, en una celebración en la que la participación vecinal desempeña un papel protagonista. Desde la organización se anima a la población a participar portando la cacharra y la lechera de antaño, elementos que evocan aquel tiempo en el que el tabique constituía un recurso imprescindible para la subsistencia de muchas familias. La celebración continuará a partir de las 21:00 horas con la tradicional Verbena del Tabique, que contará con las actuaciones del Grupo Arena, la Orquesta Panamaribe y Línea DJ, con DJ Chechu, en una noche de música, encuentro y baile popular. La Bajada del Tabique se integra así en las fiestas en honor a Santa Rosa de Lima, recuperando año tras año una tradición profundamente arraigada en el barrio de Lanzarote y poniendo en valor unos recuerdos que forman parte del patrimonio inmaterial de Valleseco. Más allá de la fiesta, esta celebración representa un reconocimiento a quienes, en tiempos difíciles, supieron compartir lo poco que tenían. Una historia de esfuerzo, dignidad y ayuda mutua que el barrio mantiene viva para las nuevas generaciones.