Coca-Cola celebra 70 años en Canarias con una visita institucional a su planta de Tacoronte
  • El vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, conoce la evolución de la planta de Tacoronte y los proyectos que Coca-Cola impulsa actualmente en las islas
  • La planta de Tacoronte, en funcionamiento desde 1997, combina capacidad industrial y flexibilidad para abastecer al mercado canario y ha recibido 24 millones de euros de inversión en los últimos años para avanzar en eficiencia y sostenibilidad

Coca-Cola Europacific Partners cumple 70 años de presencia en Canarias, una trayectoria vinculada a la evolución del tejido industrial, empresarial y social del Archipiélago. Con motivo de este aniversario, la compañía ha recibido la visita del vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, a su planta de Tacoronte.

Durante la visita, Manuel Domínguez estuvo acompañado por la gerente de Comunicación, Asuntos Públicos y Sostenibilidad Área Sur de Coca-Cola Europacific Partners, Beatriz Codes, y el jefe de Comunicación, Asuntos Públicos y Sostenibilidad Canarias, Víctor Morales, quienes le guiaron por las instalaciones y le mostraron la evolución de la planta a lo largo de sus casi tres décadas de actividad, así como los principales proyectos que la compañía desarrolla actualmente en materia de desarrollo local y sostenibilidad.

Manuel Domínguez, destacó el valor de la actividad industrial y logística de Coca-Cola, que suma ya siete décadas de presencia en las islas y «constituye un ejemplo de arraigo, innovación y compromiso con el desarrollo del Archipiélago». En este sentido, subrayó la contribución de la compañía a la generación de empleo, con cerca de 6.938 puestos de trabajo directos e indirectos, así como su impacto en la red empresarial y comercial canaria, integrada por más de 17.700 establecimientos y responsable de 433 millones de euros de valor añadido para la economía isleña.

Asimismo, el vicepresidente resaltó «el esfuerzo de la empresa en materia de sostenibilidad, economía circular y protección del medio ambiente, especialmente a través de la reducción del consumo de agua, la recuperación de espacios costeros y programas como Mares Circulares».

El centro de producción de Coca-Cola Europacific Partners en Canarias

La planta de Coca-Cola Europacific Partners en Tacoronte, inaugurada el 19 de noviembre de 1997, abarca una superficie de 53.600 m² y cuenta con un manantial propio, el pozo Kristal, que suministra agua para la producción. Durante el recorrido los participantes en la visita conocieron los diferentes departamentos que integran la planta y las iniciativas y procesos que la compañía ha puesto en marcha para mejorar la eficiencia de sus operaciones y reducir su impacto ambiental.

En los últimos años, se han invertido 24 millones de euros para mejorar la operativa y avanzar en la gestión sostenible, ya que Coca-Cola Europacific Partners se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono en 2040, con un objetivo intermedio de reducir un 30% sus emisiones en toda la cadena de valor para 2030.

Actualmente, la planta cuenta con cinco líneas de producción: PET, vidrio retornable, latas, bag-in-box y KEG para hostelería. Se caracteriza por su gran flexibilidad para servir al mercado canario y tiene una capacidad de almacenamiento de 30.000 pallets, 11 muelles y una velocidad de carga de 100 camiones al día.

Por su parte, Beatriz Codes repasó algunas de las iniciativas que impulsa Coca-Cola para fortalecer el tejido social y económico, siempre trabajando en colaboración con las administraciones públicas locales y entidades expertas. “En el ámbito social, destacan programas como GIRA Mujeres, que ha contado desde su creación hace 9 años con la participación de 363 mujeres canarias. También es el caso de GIRA Jóvenes, proyecto que ha dado formación a 31 jóvenes de las islas”, detalló.

Además, Coca-Cola Europacific Partners colabora con bares y restaurantes para ayudarles a reducir su huella de carbono a través de Hostelería #PorElClima. “Ya hay más de 949 establecimientos canarios adheridos a esta iniciativa, dentro de los más de 19.000 locales implicados a nivel nacional”, valoró Codes.

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Noticias Culturales
Redacción NorteGranCanaria

La exposición ‘La artesanía del olvido’ revela los secretos de la cestería y cordelería aborigen de Canarias

La muestra, fruto de un proyecto de investigación de la Universidad de La laguna financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se inaugura el día 18 de septiembre, a las 18:00 horas, en el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada de Gáldar acoge del día 18 de septiembre al 30 de octubre la exposición temporal ‘La artesanía del olvido: una aproximación multianalítica a la cestería y cordelería aborigen de Canarias’, una propuesta que acerca al público los resultados de un proyecto de investigación centrado en conocer cómo se elaboraban estos objetos y qué materias primas utilizaban las poblaciones aborígenes del archipiélago. La inauguración tendrá lugar el día 18 de septiembre, a las 18:00 horas, y contará con la participación de las investigadoras Paloma Vidal Matutano y María Herrero Otal. La exposición se desarrolla en el marco del proyecto ‘La artesanía del olvido’ (CNS2024-154341), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España, con la colaboración de la Universidad de La Laguna y el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada. La muestra podrá visitarse de martes a sábado, de 10:30 a 19:30 horas, y los domingos y festivos, de 11:00 a 19:30 horas. El proyecto está dirigido por la doctora Paloma Vidal Matutano, profesora e investigadora del Departamento de Geografía e Historia de la Universidad de La Laguna, y cuenta entre su equipo con la investigadora postdoctoral María Herrero Otal. Ambas han trabajado en el análisis de las fibras vegetales y las técnicas de producción de la cestería y cordelería aborigen con el objetivo de comparar las evidencias procedentes de las diferentes islas del archipiélago. La exposición propone una mirada científica a unos objetos que, pese a su importancia en la vida cotidiana de las poblaciones aborígenes, han recibido tradicionalmente una menor atención que otros materiales arqueológicos. El estudio de las fibras vegetales permite aproximarse a los recursos disponibles en el territorio, a las formas de transformación de las materias primas y a los conocimientos técnicos necesarios para fabricar cestos, cordajes y otros elementos. Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la aplicación de dataciones mediante Carbono 14 a elementos de cestería y cordelería. Esta metodología permitirá establecer cronologías más precisas para estos materiales y aportar nueva información a los fondos arqueológicos conservados en los museos. La investigación combina esta técnica con el análisis científico de las fibras, la arqueología experimental y la etnobotánica, con el propósito de reconstruir los procesos de manufactura y comprender mejor las prácticas tecnológicas de las comunidades aborígenes. La investigación de María Herrero Otal, graduada en Biología, máster en Antropología Biológica y doctora en Arqueología Prehistórica, se centra precisamente en la identificación de las fibras vegetales utilizadas en la elaboración de objetos arqueológicos y en los tratamientos aplicados a las materias primas. Para ello, estudia tanto restos directos de cestería y cordelería como fibras vegetales mineralizadas conservadas en depósitos de cálculo dental. Su trayectoria investigadora se ha desarrollado en el ámbito de la arqueobotánica, con especial atención al estudio de maderas, carbones y fibras vegetales. Desde 2017 ha centrado parte de su investigación en el análisis del uso de recursos vegetales por las poblaciones aborígenes de Canarias, aplicando metodologías experimentales para comprender las estrategias de adquisición y transformación de estas materias primas. La exposición permite trasladar al público este trabajo de investigación y mostrar cómo el análisis de pequeños restos vegetales puede aportar información sobre la tecnología, el entorno y las formas de vida de las sociedades del pasado. De esta manera, ‘La artesanía del olvido’ reivindica la cestería y la cordelería como una parte fundamental del patrimonio arqueológico de Canarias y pone en valor los conocimientos técnicos asociados a su elaboración. A través de esta aproximación multidisciplinar, la propuesta invita a descubrir que detrás de cada fibra, cada trenzado y cada objeto se encuentra una historia sobre el aprovechamiento de los recursos naturales y sobre los conocimientos transmitidos por las comunidades que habitaron el archipiélago.