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Valleseco celebra su Día Grande con una gran fabada asturiana y música en directo
  • La jornada, que tendrá lugar este domingo 4 de octubre, reunirá gastronomía, tradición, artesanía y música en la plaza del municipio, con una degustación solidaria de productos asturianos a beneficio de la Asociación de Padres y Madres Todos Unidos por Ell@s
  • El Concierto Inolvidable nos acompañará durante la gran degustación con una jornada musical que reunirá en Valleseco a la Banda de Agaete, Tributo ABBA Queen, Manolo Delgado y compañía del Dj de Inolvidable FM Michael Ramírez

Valleseco se prepara para celebrar este domingo, 4 de octubre, el Día Grande de las Fiestas de La Encarnación y de La Manzana, una de las jornadas más destacadas del calendario festivo del municipio. Una cita que volverá a reunir a vecinos, vecinas y visitantes en torno a la gastronomía, la tradición, la música y la solidaridad.

A partir de las 14.00 horas, la plaza del municipio acogerá una gran degustación de productos asturianos, con la tradicional fabada como gran protagonista. La propuesta gastronómica permitirá disfrutar de una jornada de convivencia acompañada por la sidra de los diferentes lagares del municipio y por uno de los productos más representativos de Valleseco: la manzana reineta de las medianías de Gran Canaria.

Para esta edición se han preparado 60 kilos de fabes, 30 kilos de panceta, 30 kilos de chorizo, 20 kilos de morcilla y 20 kilos de queso y chorizo a la sidra, además de diferentes postres elaborados con manzanas por Pastelería Reyes.

La degustación tendrá un precio simbólico de 3 euros, cuya recaudación será destinada íntegramente a la Asociación de Padres y Madres Todos Unidos por Ell@s, incorporando de esta manera un importante componente solidario a una jornada que cada año congrega a cientos de personas.

La iniciativa cuenta con la colaboración de Tito Santana, Panificadora Hermanos Pérez, Kalise y Pastelería Reyes, que participan en la elaboración y preparación de esta propuesta gastronómica.

Música en directo para acompañar la gran fabada

La música tendrá también un papel protagonista durante el Día Grande. Coincidiendo con la degustación de la fabada, el Concierto Inolvidable pondrá ritmo a la plaza de Valleseco, con una programación pensada para animar la jornada y acompañar a vecinos y visitantes durante uno de los momentos centrales de la celebración.

El escenario contará con las actuaciones de la Banda de Agaete, el Tributo ABBA Queen y Manolo Delgado y compañía, además de la participación del Dj de Inolvidable FM, Michael Ramírez, que será el encargado de poner música y ambiente a esta gran jornada festiva.

La propuesta musical permitirá prolongar el ambiente de celebración durante la tarde y convertir la plaza de Valleseco en un espacio de encuentro para todos los públicos, combinando la gastronomía tradicional con diferentes estilos y propuestas musicales.

Para facilitar la llegada de visitantes, el Ayuntamiento ha habilitado zonas de aparcamiento y recomienda a las personas asistentes que planifiquen con antelación sus desplazamientos ante la importante afluencia prevista durante la jornada.

El alcalde, José Luis Rodríguez Quintana, Pacuco Rodríguez Vega, ha invitado a la población del muniicpio y al conjunto de Gran Canaria a participar en esta celebración y disfrutar de “una jornada que reúne algunos de los elementos que mejor representan nuestras fiestas: la gastronomía, la música, la tradición, la participación y la solidaridad”.

Rodríguez ha destacado además el trabajo desarrollado por el personal municipal, empresas colaboradoras, colectivos y personas voluntarias que hacen posible esta celebración y que, año tras año, contribuyen a que la plaza de Valleseco se convierta en un gran punto de encuentro durante el Día Grande.

“Queremos que todo el mundo se sienta invitado a venir a Valleseco, disfrutar de nuestra gastronomía y de nuestra música y, al mismo tiempo, colaborar con una causa solidaria. La degustación de este año nos permitirá apoyar a la Asociación de Padres y Madres Todos Unidos por Ell@s”, ha señalado el regidor.

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Redacción NorteGranCanaria

EL problema sobre la Vivienda en España “Cuando la política llega tarde a la realidad”

¿Qué ocurrirá si el Congreso tumba hoy los llamados «Decretos Maricarmen»? La vivienda se ha convertido en uno de los grandes problemas de nuestro tiempo. No hace falta acudir a complejas estadísticas para constatarlo. Basta con escuchar a los jóvenes que no pueden emanciparse, a las familias que destinan una parte creciente de sus ingresos al alquiler o a quienes viven con la incertidumbre permanente de perder el hogar donde han construido su vida. En este contexto llegan al Congreso los dos Decretos ley que han sido bautizados popularmente como «Decretos Maricarmen», en referencia al caso que ha servido para visibilizar una realidad que afecta a miles de personas y que ha vuelto a situar el problema de la vivienda en el centro del debate público. Sin embargo, la propia tramitación de estas medidas pone de manifiesto las profundas diferencias existentes en torno a cómo afrontar esta crisis. Aunque previsiblemente contarán con el respaldo de quienes sostienen al Gobierno social comunista de Pedro Sánchez, incluso dentro de la propia mayoría parlamentaria abundan las voces que consideran insuficiente su alcance. Para unos representan un avance necesario; para otros, apenas un parche temporal; y para sus detractores, generan dudas jurídicas, económicas y sociales que no deberían ser ignoradas. La cuestión que me planteo no es tanto quién tiene razón en este debate, sino qué ocurriría si e viernes (hoy), estos decretos no consiguieran superar la votación de convalidación en el Congreso. Desde un punto de vista estrictamente jurídico, la consecuencia sería clara. Como sucede con cualquier Decreto Ley rechazado por la Cámara, perdería su vigencia y dejaría de producir efectos. Las medidas extraordinarias que incorpora desaparecerían del ordenamiento, salvo aquellas situaciones ya consolidadas durante su período de aplicación. Pero las consecuencias irían mucho más allá de lo legal. En el plano político, el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez, sufriría un importante revés parlamentario. No tanto por la pérdida de una votación concreta, algo relativamente habitual en una democracia, sino porque evidenciaría las dificultades para articular consensos incluso entre quienes coinciden en el diagnóstico general del problema. Resulta difícil convencer a la ciudadanía de la urgencia de una medida cuando quienes están llamados a impulsarla discrepan sobre su alcance apenas unos días antes de someterla al voto. Desde una perspectiva social, las interpretaciones serían inevitablemente diversas. Muchos ciudadanos percibirían el rechazo como una oportunidad perdida para reforzar la protección de personas especialmente vulnerables. Otros entenderían que se ha evitado la aprobación apresurada de unas medidas que consideran insuficientemente estudiadas o con posibles efectos indeseados sobre el mercado de la vivienda. Y precisamente ahí aparece una de las grandes contradicciones de este debate. Mientras los partidos intercambian reproches y defienden sus distintas recetas, la realidad sigue avanzando a mayor velocidad que la política. El acceso a una vivienda asequible continúa deteriorándose, los precios del alquiler permanecen en niveles difíciles de asumir para numerosos hogares y la oferta pública sigue siendo claramente insuficiente. Por eso tengo la impresión de que el verdadero debate no debería limitarse al éxito o fracaso parlamentario de estos decretos. Porque, aunque finalmente fueran aprobados, nadie parece sostener seriamente que resolverán por sí solos un problema estructural que lleva años acumulándose. Y si fueran rechazados, la crisis de la vivienda seguiría exactamente dónde está hoy. Lo preocupante no sería únicamente que las medidas fueran tumbadas por el Congreso. Lo verdaderamente inquietante sería constatar que, una vez más, los representantes públicos son capaces de coincidir en el diagnóstico de una emergencia social y, al mismo tiempo, incapaces de construir una respuesta sólida, duradera y ampliamente compartida. La sensación que percibe una parte creciente de la ciudadanía es que la política corre siempre varios pasos por detrás de la realidad. El problema de la vivienda no nació ayer ni apareció de repente por la repercusión mediática de un caso concreto. Lleva años agravándose mientras administraciones de distinto signo observaban cómo el acceso a una vivienda digna se transformaba progresivamente en una aspiración cada vez más difícil para miles de personas. Por eso, si los decretos salen adelante, el Gobierno tendrá la obligación de demostrar que no se trata únicamente de una reacción precipitada ante la presión social del momento. Y si son rechazados, toda la responsabilidad no podrá recaer exclusivamente sobre quienes voten en contra. También deberá recaer sobre quienes no fueron capaces de negociar, convencer o construir los consensos necesarios para sacar adelante unas medidas que calificaban de urgentes. Porque cuando una cuestión afecta a uno de los pilares fundamentales de la estabilidad personal y familiar, el fracaso nunca es exclusivamente parlamentario. Es también político. Y quizás ahí resida la principal crítica que puede formularse sobre todo este episodio. Una vez más, el ciudadano contempla cómo las instituciones discuten procedimientos, estrategias y cálculos partidistas mientras miles de personas siguen esperando respuestas efectivas. La vivienda no necesita más eslóganes, ni más gestos de cara a la galería, ni soluciones concebidas únicamente para superar una votación. Necesita políticas serias, previsibles, sostenidas en el tiempo y capaces de sobrevivir a los cambios de gobierno. Mi opinión, tan personal como sincera, de viejo lobo de mar y además mauro de Telde, , es que el verdadero examen no se celebrará hoy viernes en el Congreso. El verdadero examen llegará dentro de unos años, cuando los ciudadanos puedan comprobar si las decisiones adoptadas sirvieron realmente para facilitar el acceso a una vivienda digna o si todo quedó reducido a otro episodio más de confrontación política. Si entonces el problema sigue siendo el mismo, poco importará quién ganó aquella votación. Porque cuando la política llega tarde a la realidad, los vencedores parlamentarios suelen multiplicarse, pero los ciudadanos terminan perdiendo siempre. La cosa está tan fea, que usando una típica expresión canaria le digo al gobierno de Pedro Sánchez… Quiera Dios que acierten con este nuevo novio, poque si no… Aunque, por otra parte, y se lo digo así con la boca llena…, para el tiempo que les queda en este patio… ¡Qué corra la zapatilla! Y como