El UD Atalaya B rescata un empate en el último suspiro ante un CD San Isidro que rozó la remontada (2-2)
La Atalaya vivió una noche de fútbol, emoción y alternativas en el marcador, con un CD San Isidro que supo reaccionar tras el descanso para darle la vuelta al resultado, pero que terminó viendo cómo los locales igualaban el encuentro en los últimos compases. Un desenlace cruel para los visitantes, que tuvieron la victoria al alcance de la mano, y un punto de alivio para un UD Atalaya B que nunca dejó de creer.
La noche del pasado viernes invitaba a disfrutar del fútbol en La Atalaya. El UD Atalaya B y el CD San Isidro se daban cita para disputar el encuentro correspondiente a la sexta jornada de la temporada, en un partido que terminó ofreciendo emoción hasta el último suspiro y que se saldó con un empate a dos goles (2-2).
Fue uno de esos encuentros en los que el fútbol vuelve a demostrar que no hay nada decidido hasta que el colegiado señala el final. El conjunto local se adelantó en la primera mitad, el San Isidro reaccionó con personalidad después del descanso, consiguió remontar el marcador y parecía tener encarrilada una victoria de mucho mérito. Sin embargo, cuando el partido agonizaba, una acción desafortunada en la retaguardia visitante permitió al Atalaya rescatar un punto que ya parecía perdido para sus intereses.
Un empate con sabor diferente para cada equipo: satisfacción en las filas locales por haber evitado la derrota y decepción entre los visitantes por el esfuerzo realizado y por la cercanía de una victoria que se escapó en los últimos minutos.
Una primera mitad con alternativas y un Atalaya más certero
El encuentro comenzó con una declaración de intenciones por parte del CD San Isidro, que no tardó en demostrar que había viajado a La Atalaya dispuesto a competir y buscar sus opciones. La primera oportunidad del partido llegó en las botas de Joel, que interceptó un balón en el centro del campo y, sin pensárselo demasiado, armó un disparo que terminó estrellándose en el travesaño. Un primer aviso serio de los visitantes, que estuvieron cerca de inaugurar el marcador cuando apenas comenzaba a rodar el balón.
El San Isidro trataba de aprovechar sus oportunidades, mientras que el UD Atalaya B buscaba asentarse sobre el terreno de juego y encontrar espacios para acercarse a la portería contraria.
A los diez minutos, Néstor Cabrera protagonizó una buena acción a balón parado. Su saque de esquina llevó peligro al área pequeña, donde el balón se paseó de un lado a otro sin encontrar a ningún compañero que pudiera conectar el remate de cabeza. Una oportunidad que puso de manifiesto la importancia de las jugadas de estrategia en un encuentro en el que cada detalle podía marcar diferencias.
Los locales también comenzaron a enseñar sus armas. Cerca del cuarto de hora, el Atalaya dispuso de un córner cerrado desde la derecha que obligó a intervenir a Rubén, guardameta del CD San Isidro. El portero visitante estuvo atento para despejar el balón y alejar el peligro, evitando que la acción terminara complicando la situación de su equipo.
El partido avanzaba con alternativas, aunque sin que ninguno de los dos conjuntos consiguiera imponer una superioridad definitiva. Cada equipo trataba de aprovechar sus posibilidades, con los locales buscando profundidad y los visitantes atentos a cualquier ocasión que les permitiera sorprender.
En el minuto 25, Cámara puso un balón al área en busca de un compañero, pero Rubén volvió a demostrar seguridad bajo palos y despejó la acción. El guardameta visitante comenzaba a adquirir protagonismo, resolviendo con solvencia las aproximaciones del conjunto local.
Dos minutos después llegó una de las ocasiones más claras para el CD San Isidro en esta primera parte. Un balón suelto dentro del área quedó a disposición de Daniel José, que reaccionó con rapidez y disparó a puerta. El gol parecía cercano, pero un defensor del Atalaya apareció en el momento oportuno para interponerse en la trayectoria del lanzamiento y evitar que el balón terminara en el fondo de la portería. Una intervención defensiva decisiva que mantuvo el empate inicial.
Superada la media hora, Rubén Miranda probó fortuna con un disparo que se marchó por encima del larguero. El Atalaya seguía buscando el camino hacia el gol y comenzaba a encontrar mejores situaciones para inquietar a la defensa visitante.
Abraham golpea primero
La insistencia local encontró recompensa en el minuto 34. Alejandro se proyectó por la banda derecha y, después de avanzar con el balón, levantó la cabeza para ceder hacia atrás. La jugada encontró a Abraham, que conectó un disparo ajustado, a media altura y dirigido al segundo palo, imposible de neutralizar para la defensa y portero visitante.
El balón terminó en el fondo de la portería y el UD Atalaya B tomó ventaja en el marcador con el 1-0.
El gol supuso un impulso para los locales, que conseguían transformar en ventaja una de sus aproximaciones. Para el CD San Isidro, en cambio, tocaba reaccionar y buscar la manera de llegar al descanso con mejores sensaciones.
Los visitantes no renunciaron a intentarlo. En la última acción destacada de la primera mitad, Joshua abrió el juego hacia la izquierda para Joel Moreno, que se perfiló y buscó el disparo cruzado. El lanzamiento se marchó por encima de la portería, dejando sin premio una oportunidad que pudo haber servido para igualar el encuentro antes del paso por los vestuarios.
Con el 1-0 se llegó al descanso. El Atalaya había conseguido adelantarse gracias a la definición de Abraham, pero el San Isidro seguía vivo en el partido y había demostrado que disponía de argumentos para poner en dificultades a su rival.
El San Isidro cambia el rumbo del encuentro
La segunda mitad comenzó con un CD San Isidro decidido a cambiar la dinámica del encuentro. Los visitantes realizaron dos sustituciones en el descanso y regresaron al terreno de juego con la intención de dar un paso adelante, aumentar su presencia ofensiva y encontrar cuanto antes el gol del empate.
La apuesta no tardó en dar sus frutos
En el minuto 55, Gabri, uno de los jugadores incorporados tras el descanso, protagonizó una magnífica acción por la banda derecha. El atacante se internó en el área con decisión y terminó siendo derribado, una acción que llevó al colegiado a señalar el correspondiente penalti.
La oportunidad era inmejorable para devolver la igualdad al marcador y el encargado de asumir la responsabilidad fue Kilian. El jugador del San Isidro ejecutó la pena máxima y transformó el lanzamiento, estableciendo el 1-1.
El gol hacía justicia a la insistencia visitante y abría un nuevo escenario en el encuentro. El San Isidro había conseguido neutralizar la ventaja local y todavía disponía de tiempo suficiente para intentar completar la remontada.
El empate dio alas al conjunto visitante, que continuó buscando la portería defendida por Raúl Pérez. Apenas tres minutos después, Joel cedió el balón a Gabri, que consiguió llegar al remate, aunque lo hizo en una posición muy forzada y su disparo terminó marchándose fuera.
El San Isidro estaba creciendo en el partido y encontraba conexiones entre sus jugadores de ataque. Joel se convirtió en uno de los protagonistas de las acciones ofensivas, participando en la construcción de varias jugadas que llevaron peligro al área local.
En el minuto 63 volvió a aparecer el mismo entendimiento. Joel puso un balón al área y Gabri conectó un testarazo cruzado que se marchó fuera. Otra oportunidad para los visitantes, que durante esos minutos parecían tener argumentos para buscar el segundo tanto y culminar la remontada.
El Atalaya, por su parte, trataba de resistir el empuje rival y encontrar sus propias ocasiones para recuperar la iniciativa. El encuentro entraba en una fase en la que cualquier error podía resultar determinante y en la que ambos equipos necesitaban mantener la concentración para no conceder ventajas.
Rubén y Raúl Pérez, protagonistas bajo palos
Con el marcador igualado, el partido continuó ofreciendo acciones en ambas áreas. En el minuto 69, Oumar se marchó por la banda derecha y buscó el disparo, pero se encontró con la intervención de Rubén. El portero del San Isidro respondió con seguridad y consiguió detener el lanzamiento, evitando que los locales volvieran a adelantarse.
La intervención permitió a los visitantes mantener el empate y continuar con sus aspiraciones de conseguir algo más que un punto en La Atalaya.
A los 76 minutos fue Guti quien probó fortuna. El jugador visitante sorprendió con un disparo desde el centro del campo, tratando de aprovechar una posible posición adelantada del guardameta local. Sin embargo, Raúl Pérez estuvo atento a la trayectoria del balón y consiguió detenerlo.
La acción reflejaba que el San Isidro seguía buscando soluciones para inclinar el encuentro a su favor, sin limitarse únicamente a defender el empate. El conjunto visitante mantenía la ambición ofensiva y esperaba encontrar el momento oportuno para dar el golpe definitivo.
Con el paso de los minutos, el encuentro se acercaba a su desenlace y el marcador parecía dejar abierta cualquier posibilidad. El Atalaya quería aprovechar su condición de local para recuperar la ventaja, mientras que el San Isidro insistía en su objetivo de llevarse los tres puntos.
Lo que estaba por llegar convertiría los últimos minutos en el tramo más emocionante de la noche.
Guti firma un golazo para culminar la remontada
Cuando el reloj señalaba el minuto 84, el CD San Isidro encontró el premio a su insistencia. Una falta favorable a los visitantes, situada fuera del área y en una posición centrada, ofreció a Guti la oportunidad de demostrar su calidad a balón parado.
El jugador se colocó frente al balón, tomó carrera y ejecutó un lanzamiento magnífico. El disparo superó la barrera y se dirigió con precisión hacia la portería, entrando ajustado al travesaño ante la imposibilidad de evitar el gol.
Un auténtico golazo, de esos que pueden decidir un encuentro y que recompensaba el esfuerzo realizado por el conjunto visitante durante toda la segunda mitad.
El balón terminó en el fondo de la red y el marcador pasó a señalar el 1-2. El CD San Isidro culminaba la remontada y se colocaba por delante cuando el partido entraba en sus últimos compases.
La celebración visitante reflejaba la importancia del tanto. Después de comenzar por detrás en el marcador, el equipo había sabido reaccionar, encontrar el empate desde el punto de penalti y completar la remontada con una magnífica ejecución de Guti.
Con apenas unos minutos por delante, el San Isidro tenía la victoria al alcance de la mano. El trabajo parecía hecho, pero el fútbol volvió a recordar que los partidos no terminan hasta que llega el pitido final.
Aitor castiga una indecisión defensiva y salva un punto para el Atalaya
El desenlace todavía guardaba una última sorpresa. Cuando faltaban aproximadamente dos minutos para cumplirse el tiempo reglamentario, el UD Atalaya B encontró una oportunidad que no desaprovechó.
Una indecisión entre los defensores del CD San Isidro dejó abierta la posibilidad de que los locales recuperaran la igualdad. Aitor supo aprovechar la situación y, desde la frontal del área, conectó un potente disparo que terminó en el fondo de la portería.
El 2-2 cayó como un jarro de agua fría para los visitantes, que habían realizado un enorme esfuerzo para remontar el encuentro y estaban muy cerca de llevarse una victoria de La Atalaya.
Para los locales, en cambio, el tanto supuso una auténtica liberación. Cuando todo apuntaba a una derrota en casa, Aitor apareció en el momento decisivo para rescatar un punto y evitar que el trabajo del equipo terminara sin recompensa.
El gol cambió por completo las sensaciones del tramo final. El San Isidro pasó de acariciar los tres puntos a tener que conformarse con el empate, mientras que el Atalaya encontró en los últimos instantes la oportunidad de salvar un resultado que parecía escapársele.
Un desenlace de máxima tensión, de esos que explican por qué el fútbol despierta tantas emociones y mantiene a los aficionados pendientes hasta el último segundo.
Un empate con dos lecturas muy diferentes
El empate deja también una enseñanza para ambos conjuntos: en el fútbol, la concentración debe mantenerse hasta el último instante. Una jugada puede cambiar el rumbo de un partido y una pequeña indecisión puede echar por tierra el trabajo realizado durante muchos minutos.
Cruel desenlace para el CD San Isidro, que acarició la victoria después de una trabajada remontada, y premio a la perseverancia del UD Atalaya B, que nunca dejó de buscar sus opciones. Porque así es el fútbol: unas veces sonríe a unos y otras veces a los otros. Esta vez, la cara fue para los locales y la cruz para los visitantes, en un encuentro que demostró, una vez más, que no se puede dar nada por decidido hasta que el árbitro señala el final.

Ficha técnica:
UD Atalaya B 2: Raúl Pérez, Rubén Miranda, Jorge (Juan Francisco, 45’), Oumar, Cámara, Pedro (Gabriel Navarro, 61’)., Abraham, Aidán (Marcos Elydenay, 79’), Alejandro (Aitor, 65’), Héctor y Rubén Quesada.
También estaban convocados: Aimar, Marcos Pérez y Ezio. Entrenador: Héctor Rodríguez.
CD San Isidro 2: Rubén Trujillo, Héctor Pérez, Kilian Guerra, Joshua Bolaños (Raúl Suarez, 58’), Acoydán Marrero “Aco” (Madou, 46’), Fran Guillén, Adex Medina (Alejandro Suarez “Ale”, 74’), Néstor Cabrera (Gustavo Godoy “Guti”, 58’), Daniel José (Gabriel Suarez “Gabri”, 46’), Joel Moreno y Miguel Ángel.
También estaban convocados: Daniel Guerra y Pogba.
Entrenador: Félix Oramas.
Goles: 1-0 Abraham, (34’). 1-1 Kilian de penalti, (65’). 1-2 Guti, (84’). 2-2 Aitor, (87’).
Árbitro: Jesús Adrian Pérez García, asistido por, Héctor Pelegrina Naranjo, y Francisco Ezequiel Cruz Gil, Amonesto a los locales; Jorge, Abraham, Rubén Miranda, Rubén Quesada y Aitor, y al visitante; Néstor Cabrera.
Incidencias: El partido se retraso 25 minutos por la lesión del árbitro asistente n.º 1 inicialmente designado, Nicolás Calvo López, que sufrió una lesión en parte interna del dedo gordo del pie izquierdo, que le impidió desempeñar sus funciones arbitrales, tras las gestiones oportunas este fue sustituido por Francisco Ezequiel Cruz Gil.
Encuentro correspondiente a la 6ª jornada de la temporada 26-27, del Grupo 1º, de la Primera Regional, disputado el pasado viernes 9 de octubre, en el EM 25 Años de Paz (Santa María de Guía). Ante unos 200 espectadores.
Próxima jornada
El CD San Isidro recibirá la próxima jornada al UD San Nicolás, el partido se jugara el viernes 16 de octubre, a las 20:30 horas, en la Ciudad Deportiva San Isidro “Venancio Monzón Mendoza“(Gáldar).
