Servicio, entrega, silencio y discreción. Estas son las líneas definitorias de una personalidad que actuando desde un casi total anonimato, fue, en un tiempo poco propicio para ello, una adelantada cautelosa de la presencia femenina en el mundo laboral terorense.
Mª de las Mercedes de Jesús Rodríguez Sánchez, más conocida en la Villa por su segundo nombre, nació en Teror en 1908; hija de José Rodríguez y de Mª José Sánchez. Su familia de conocida presencia en la vida de la Villa, era la propietaria del molino y del Cine-Pabellón Victoria que fue la puerta de entrada al pueblo durante décadas.
De una profunda y acendrada religiosidad, tuvo una fuerte vocación de monja de clausura; que no pudo realizar porque se convirtió con el paso de los años en el soporte en muchos momentos de la historia familiar de sus parientes más cercanos. No obstante llegó a ser la Presidenta de Acción Católica, y muy probablemente sea en esta visión cargada de fe donde se encuentre la razón de ser de su persona tanto a nivel sentimental como laboral.
Entró en el Ayuntamiento a principios de la década de 1940, donde, fue la responsable de las cartillas de racionamiento en los dolorosos años de la posguerra y desde la humildad callada de su labor permaneció en el trabajo municipal durante años, contemplando entre otras muchas cosas el paso por el consistorio de los alcaldes José Hernández Jiménez y Manuel Ortega Suárez.
Una compañera del trabajo municipal, la pintora Pino Falcón (otra vanguardia del feminismo terorense) la definió como «una gran persona». Porque, por encima de su cualificación, de su discreción, de su alto nivel cultural estuvo siempre su calidad humana.
Murió en la Villa el 3 de Febrero de 1998, dejando tras de si la estela silenciosa de las personas que hacen bien su labor y viven su vida conforme a profundos valores, sin que se observara nunca el menor atisbo de presunción por ello.

La Agencia Internacional Moody’s consolida el atractivo de Paraguay para la inversión internacional al ratificar su grado de inversión
La agencia internacional de calificación crediticia Moody’s Ratings ha confirmado la calificación soberana de Paraguay en Baa3, manteniendo al país dentro del grado de inversión y con una perspectiva estable. La decisión supone un nuevo respaldo a la solidez económica del país y fortalece su posicionamiento como uno de los mercados más atractivos para la inversión en Latinoamérica. En su evaluación, Moody’s destaca la combinación de crecimiento económico sostenido, un nivel moderado de deuda pública y la continuidad de unas políticas fiscal y monetaria prudentes como los principales pilares que sustentan la capacidad crediticia del Estado paraguayo. La agencia también pone en valor la credibilidad del Banco Central, la estabilidad de precios, el equilibrio de las cuentas externas y un entorno político estable, factores que contribuyen a generar confianza entre inversores nacionales e internacionales. Moody’s estima que la economía paraguaya crecerá en torno al 4,5 % durante 2026, impulsada por el desarrollo de infraestructuras públicas y por la ejecución de importantes proyectos privados que contribuirán a diversificar la economía y generar actividades de mayor valor añadido. Este escenario resulta especialmente relevante para los inversores internacionales, ya que combina crecimiento económico con estabilidad institucional, una combinación cada vez menos frecuente en el contexto regional. La calificadora considera además que la creciente diversificación de la economía paraguaya fortalece su capacidad de adaptación frente a posibles ciclos económicos adversos, al tiempo que reconoce la eficacia de las políticas fiscal y monetaria aplicadas durante los últimos años. Aunque la valoración general es positiva, Moody’s también identifica algunos retos estructurales que el país deberá seguir abordando. Entre ellos destacan la dependencia de la actividad agrícola y de la generación hidroeléctrica, sectores especialmente sensibles a los efectos de fenómenos climáticos extremos. Asimismo, la agencia señala la necesidad de continuar fortaleciendo la capacidad recaudatoria del Estado, mejorar la gestión de las finanzas públicas y reducir progresivamente la exposición de la deuda denominada en moneda extranjera. La evaluación también reconoce las medidas adoptadas por el Gobierno para regularizar obligaciones pendientes y reforzar la coordinación entre el presupuesto, la programación financiera y los mecanismos de control del gasto, actuaciones que contribuyen a mejorar la sostenibilidad fiscal a medio plazo. versores La ratificación del grado de inversión trasciende el ámbito técnico de las agencias de calificación y constituye una señal de confianza para los mercados internacionales. Entre sus principales implicaciones destacan: Refuerza la percepción de Paraguay como un destino seguro para la inversión internacional. Favorece la llegada de inversión extranjera directa y de capital institucional. Contribuye a reducir los costes de financiación del Estado y de las empresas. Incrementa el atractivo para nuevos proyectos inmobiliarios, industriales y de infraestructuras. Consolida un entorno económico más predecible para los inversores de largo plazo. Con esta decisión, Paraguay mantiene el grado de inversión otorgado por Moody’s y consolida una tendencia de reconocimiento internacional a la estabilidad de su economía. Actualmente, el país también cuenta con la calificación BBB- con perspectiva estable de Standard & Poor’s, mientras que Fitch Ratings mantiene la nota BB+ con perspectiva positiva, situada un escalón por debajo del grado de inversión. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica y geopolítica, la estabilidad macroeconómica, la disciplina fiscal y la continuidad institucional continúan posicionando a Paraguay entre los mercados con mayor potencial para atraer inversión internacional en los próximos años. Legacy Investors Club | Unidad de Análisis de Inversión Internacional