Valleseco prepara su concurso de Manzanas Reinetas

∙ Domingo 6 de octubre, en el día grande de las Fiestas de La Encarnación

. La pasada edición el lote más grande peso 2,914 kilos.

El ayuntamiento de Valleseco, dentro de los objetivos de potenciar la festividad de la Manzana, Fiesta de Interés Turístico Regional, ha planificado por séptimo año el concurso al Lote de Manzanas más grande, acto que se va a desarrollar en la plaza de San Vicente Ferrer, el día grande de las fiestas, el próximo domingo 6 de octubre a partir de las 10.30 horas.

Uno de los objetivos del concurso es promover la participación de los cosecheros no solo del municipio sino de otros puntos de la isla, con la intención de que cuiden y mimen el producto estrella del cual se realiza en el municipio diferentes caldos, gracias a las bodegas de sidras que existe en la actualidad.

Quienes pueden participar, productores y vecinos/as, deberán presentar sus manzanas (número máximo por lote 5), en la plaza del pueblo en horario de 10.30 hasta las 12.00 horas,  donde se efectúa el pesaje y se deja constancia del nombre y apellidos, los participantes tendrán la posibilidad de llevarse tres premios en metálico que van desde los 100, 75 y 50 euros.

En la edición anterior, el lote más grande fueron para las manzanas de La Laguna de Valleseco, un lote que presento Francisco Lezcano, ganador del primer premio con un  peso de  2,914 kilos.

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Imitar Sin Pensar
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Imitar sin pensar

Las modas nacen deprisa. Un gesto, una celebración, una fotografía o un vídeo bastan para que miles de jóvenes quieran imitar lo que ven sin preguntarse de dónde viene ni qué significa. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia suele correr más que el conocimiento. Un muchacho se bajó los pantalones un palmo porque su ídolo lo había hecho. Otro lo imitó al día siguiente. Después llegaron cientos más. Ninguno sabía explicar el motivo, ni le importaba. Lo importante era parecerse a quien admiraban. Con el paso del tiempo descubrieron que muchos gestos, formas de vestir o maneras de comportarse tenían historias que desconocían. Algunas eran simples modas; otras habían nacido en ambientes marginales, en bandas, incluso en prisiones o en culturas muy distintas de la nuestra. Comprendieron demasiado tarde que copiar sin entender es la forma más rápida de dejar que otros piensen por uno. Los años pasan y la imagen que cada cual construye también deja huella. Se toman decisiones que parecen insignificantes en el momento, pero que acaban definiendo la personalidad, las costumbres e incluso la forma en que los demás nos perciben. Corregir ese rumbo siempre es posible, pero nunca resulta tan sencillo como haber reflexionado antes de imitar. Todo esto me viene a la cabeza al recordar la celebración del futbolista de la selección española Lamine Yamal. Un deportista de élite sabe que millones de ojos observan cada uno de sus movimientos. Los referentes no solo marcan goles; también marcan conductas. Quienes los admiran merecen mensajes que inspiren esfuerzo, respeto y criterio, no simples gestos vacíos destinados a ser copiados sin reflexión. La lección es sencilla: no conviertas la admiración en obediencia, no imites porque sí, pregunta, piensa y decide por ti mismo. La libertad empieza cuando dejas de seguir al rebaño. A buen seguro, quien renuncia a pensar acaba viviendo la vida de otros. Y esa es la peor de las derrotas: descubrir, cuando ya es demasiado tarde, que nunca fue uno mismo quien eligió el camino.