“12 de octubre”, una flor para la memoria
“Porque la historia no necesita permiso para ser recordada”
A las 12.00 horas, de HOY DOMINGO 11 DE OCTUBRE, las flores ya descansaran al pie del monumento a Cristóbal Colón, en la Plaza de San Francisco de Las Palmas de Gran Canaria. Un gesto sencillo. Apenas unos ramos depositados por “ciudadanos de a pie”, los cuales habremos querido acudir, una vez más, a una cita con la memoria del “12 de octubre Dia de la Hispanidad” (aunque en esta ocasión la ofrenda será hoy domingo 11 a las 11 horas)
Podría parecer un acto insignificante en una época dominada por las redes sociales, los titulares efímeros y las polémicas instantáneas. Sin embargo, precisamente por su sencillez, encierra un profundo simbolismo.
El 12 de octubre de 1492 no fue una fecha cualquiera. Aquel día se inició uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de la humanidad. El encuentro entre Europa y América transformó para siempre el mundo conocido, modificó las rutas comerciales, impulsó intercambios culturales sin precedentes y abrió una nueva etapa de la civilización.
Como cualquier gran acontecimiento histórico, estuvo lleno de luces y sombras.
Ningún período de la historia humana está exento de ellas. Pero pretender reducir aquel episodio a una caricatura ideológica supone empobrecer un hecho cuya dimensión desborda cualquier simplificación.
La historia no es un tribunal. Es una disciplina destinada a comprender lo sucedido. Juzgar el siglo XV con los parámetros morales, políticos y sociales del siglo XXI, suele conducir más al sectarismo que al conocimiento.
Por ello, resulta especialmente llamativo que más de quinientos años después el nombre de Cristóbal Colón continúe despertando pasiones encontradas. Sin embargo, al margen de interpretaciones legítimamente diversas, permanece una realidad incontestable y no es otra que … “Aquel viaje cambió el mundo”.
Y si existe un lugar de España especialmente vinculado a aquella epopeya marítima, ese lugar son las Islas Canarias.
Nuestros puertos fueron escala necesaria para las naves colombinas. Nuestros vientos empujaron sus velas hacia poniente. Nuestro archipiélago se convirtió en puente entre continentes y culturas. Desde entonces, Canarias ocupa un lugar singular en la gran aventura atlántica que transformó la historia universal.
Quizá por eso conservar la memoria de aquella fecha posee para nosotros un significado especial.
La ofrenda floral que celebraremos mañana lunes 12, no pretende reescribir la historia ni imponer una determinada visión de ella. Tampoco responde a consignas partidistas ni a intereses políticos. Es simplemente una expresión de respeto hacia un acontecimiento que forma parte de nuestro patrimonio histórico y cultural.
“Porque recordar no significa necesariamente idealizar; recordar significa reconocer”
Reconocer que somos herederos de una historia compleja, fascinante y a veces contradictoria. Reconocer que nuestro presente no surgió por generación espontánea. Reconocer, en definitiva, que los pueblos que olvidan su pasado terminan perdiendo también parte de su identidad.
Mientras haya ciudadanos dispuestos a depositar una flor, a reunirse pacíficamente junto a un monumento o simplemente a reflexionar sobre lo que ocurrió aquel lejano 12 de octubre de 1492, la memoria seguirá viva.
Y eso, en los tiempos que corren, ya constituye una victoria.
“HOY DOMINGO 11 DE OCTUBRE, numerosos ciudadanos volverán a reunirse en la Plaza de San Francisco, (Alameda de Colón) de Las Palmas de Gran Canaria, para mantener viva esta tradicional ofrenda floral. Una modesta ceremonia cívica que demuestra que la memoria histórica no depende exclusivamente de las instituciones, sino también de la voluntad de quienes se niegan a dejar caer el pasado en el olvido. ¡No faltes! Y siéntete una vez más orgulloso de ser hispano.
¡Viva la Hispanidad!
