Desde Artenara, una mirada a la mujer rural: entre el reconocimiento, la memoria y los desafíos pendientes

Santiago Aranda Aguiar, Domingo Báez González, José Cástor Quintana, Severiano Luján Cabrera, José Antonio Luján Henríquez, Manuel Luján Sánchez, Manuel Díaz Cruz, José Díaz Hernández, Miguel de Unamuno y Jugo, José Antonio Ramos Díaz, José Reyes Rivero, José Rodríguez Perera, José Antonio Rodríguez Rodríguez, José Yeray Rodríguez Quintana y Matías Vega Guerra.
Todos ellos tienen algo en común: han dado nombre a calles, miradores, plazas u otros espacios públicos de Artenara, en reconocimiento a sus trayectorias personales y profesionales y a sus aportaciones al municipio. Todos son hombres.
Hay una pregunta que resulta inevitable: ¿de verdad no ha habido ninguna mujer vinculada a Artenara cuyos méritos merezcan un reconocimiento público y permanente en su municipio? ¿Acaso nunca ha existido una mujer artenarense cuya trayectoria merezca ser recordada? ¿Ninguna ha contribuido de manera significativa al desarrollo social, cultural o a la historia de este pueblo?
La historia nos demuestra lo contrario.
Basta recordar algunos ejemplos:
- Carlota María Angélica de la Quintana y López de Arróyave, artenarense y pionera de la medicina, reconocida como la primera mujer de Canarias en obtener el doctorado en esta disciplina.
- Juana García Rodríguez, artenarense, alcaldesa del municipio y pionera en la representación política de las mujeres en Canarias.
- Manuela Santana Cabrera, maestra artesana alfarera, vinculada a la conservación de un saber tradicional que forma parte del patrimonio cultural de Artenara.
Sus trayectorias son distintas, pero comparten algo esencial: representan aportaciones valiosas a la historia y a la identidad de nuestro municipio. Y son solo tres ejemplos. Seguramente, si profundizamos en la memoria colectiva de Artenara, encontraremos muchas más mujeres cuyos nombres merecen ser recuperados y reconocidos.
Los nombres que identifican nuestras calles, plazas, miradores y espacios públicos constituyen una forma de preservar la memoria, transmitir valores y determinar qué personas y trayectorias merecen permanecer en el recuerdo de las generaciones futuras. Por ello, resulta necesario avanzar hacia una representación más equilibrada, que permita incorporar a aquellas mujeres cuyas aportaciones, méritos y circunstancias históricas justifican plenamente su reconocimiento.
En 2025, el proyecto Artenarenses ilustres, impulsado por la Asociación Empresarial de Artenara (EDARTE) y el Ayuntamiento de Artenara, contribuyó a rescatar y divulgar figuras relevantes de nuestro municipio. Entre ellas se rescataron a estas tres mujeres y al recordado músico José Antonio Ramos Díaz. Sin embargo, mientras este último ya cuenta con un espacio público destacado que lleva su nombre, ellas siguen sin disponer de un reconocimiento equivalente.
Tras la reciente celebración, el pasado 15 de octubre, del Día Internacional de las Mujeres Rurales, resulta oportuno retomar esta reflexión. La conmemoración de esta fecha no debe limitarse a un reconocimiento simbólico, sino que ha de servir para impulsar medidas que contribuyan a visibilizar y preservar la memoria de las mujeres que, desde distintos ámbitos, han desempeñado un papel relevante en la historia y el desarrollo de Artenara. Avanzar hacia una representación más equilibrada de estas contribuciones en los espacios públicos constituye una forma de reconocimiento institucional y un compromiso con la transmisión de una memoria colectiva más completa, justa e inclusiva a las generaciones futuras.
Artenara no puede entenderse sin las mujeres que la han trabajado, cuidado, enseñado, representado y enriquecido a lo largo de generaciones. Sus contribuciones forman parte de nuestra identidad, aunque todavía no tengan el reflejo que merecen en nuestros espacios públicos. Quienes hoy vivimos en este municipio tenemos la responsabilidad de preservar esa memoria y transmitirla sin sesgos ni exclusiones. Porque el reconocimiento público no debería depender del género, sino de la contribución realizada a nuestra comunidad.
Es hora de ampliar nuestra memoria colectiva para que refleje con mayor fidelidad la realidad de nuestra historia. Hombres y mujeres que han construido el municipio de Artenara, deben tener el mismo reconocimiento y ayudar a alimentar nuestro orgullo de pueblo. Ya vamos tarde.
Firmado, en Artenara,
Miqueas Sánchez Romero, artenarense. Presidente de la Asociación empresarial de Artenara, EDARTE.
Elena Díaz Quintana, artenarense. Trabajadora social especializada en el ámbito de la igualdad.