MIL GRACIAS POR ESTAR, FELIZ AÑO 2019

Caminante, son tus huellas el camino y nada más;
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

Antonio Machado

Así quiero comenzar hoy con este fragmento de poesía en referencia a un año que para mi será recordado para siempre. Casi cerrando la puerta del 2018 y mirando un poco atrás se me escapa una pequeña sonrisa ¿Quién me lo iba a decir?

Y es que hoy no quiero escribir sobre temas relacionados con el asesoramiento político, ni tampoco sobro como mejorar con la consultoría política a los candidatos o partidos políticos, hoy lo que realmente quiero es darte las gracias por haber contribuido a que haya seguido creciendo en esto de la comunicación y el marketing político, algo sobre lo que me apasiona hablar y trabajar en mi día a día. Un año que se iniciaba con un proyecto más en mi vida profesional, la creación del portal web isaachernandez.es.

NUEVAS FORMAS DE COMUNICAR CONTIGO

Casi al mismo tiempo me atreví en poner en marcha el canal de audio y de podcast POLÍTICAST, toda una aventura la cual ya cuenta con unos 28 capítulos y con más de tres mil quinientas descargas de los diferentes episodios. Un espacio de audio que puedes encontrar en las plataformas de IVOOX, SPREAKER e ITUNES. Y seguía, seguía, seguía haciendo cosas, abrí el canal de YouTube, reactivé la cuenta de Twitter y la Fanpage bajo el nombre de Isaac Hernández, que también se han ido enriqueciendo y modelando con el paso de todos estos meses.

Llegaron los medios de comunicación y a todos ellos mi agradecimiento más sincero, cuantas horas y cuantas publicaciones han ido elaborándose y publicándose en tantos y tantos diarios y periódicos de aquí y allá, gracias.

EL LIBRO GANADORES

Pero claro, entre jornadas de trabajo, mi afición por la música, la familia, me dio por empezar y terminar una empresa demasiado especial, en el mes de octubre sacaba a la luz mi primer libro, GANADORES, el político ante el reto de vencer en elecciones municipales. Un trabajo literario de comunicación y marketing político dirigido a todas aquellas personas que de alguna manera están relacionadas con la política municipal, de hecho, sorprendentemente sigue abriéndose paso entre lectores particulares aquí en Canarias y por toda Latinoamérica.

Y claro, llegaba aquella noche de la presentación, aquel 18 de octubre donde me encontré con toda la gente que me importaba y sabiendo que alguno más no pudo asistir. Más de cien personas en la presentación de mi trabajo, algo para recordar siempre. Estos días me preguntaban si habría algún libro más por mi parte, si me atrevía a escribir nuevamente, dije que si, pero necesito tiempo, la idea ya va abriéndose paso por algunos caminos de mi cabeza.

EL CAMINO POR RECORRER

Y los proyectos profesionales, cada vez más interesantes y desafiantes. Este año 2019 tenemos elecciones municipales en un sinfín de ciudades, campañas políticas y proyectos que me llevan más allá del Atlántico, Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

MUCHAS GRACIAS POR ESTAR, FELIZ AÑO 2019…

Isaac Hernández

Asesor Político

www.isaachernandez.es

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es