Éxito de público y crítica del documental Canario. Prestigio y estigma del español de Canarias
Cartel Estreno Youtube
  • Más de 15.000 personas lo vieron a través de TV Canaria, mientras que las presentaciones públicas fueron bastante seguidas en las dos capitales canarias

  • Se estrena en YouTube el próximo sábado, 29 de marzo a las 20:00 en el canal de la Fundación Canaria Tamaimos

Las Palmas de Gran Canaria, 26 de marzo de 2025.- Buenos datos de público y crítica del documental Canario. Prestigio y estigma del español de Canarias. Con dos presentaciones concurridas en las dos capitales canarias y un alcance de más de 15.000 espectadores en TV Canaria, el documental ha sido ampliamente aplaudido por las personas que han podido visionarlo. “Hablamos de una reflexión crítica que aborda un tema que genera inquietud, como el dialecto canario. Esta fórmula provoca que no deje indiferente al público general, y en especial al mundo de la cultura e identidad canaria, siempre ávido en la búsqueda de respuestas”, argumenta el director, Raúl Vega. 

Para que pueda ser visionado en todos los rincones hispanohablantes, la Fundación Canaria Tamaimos lo estrenará este sábado, 29 de marzo a las 20:00 en su canal de YouTube, concretamente a través de este enlace. A todas las personas suscritas al canal le llegará la correspondiente notificación del estreno. El objetivo es que el debate se asiente aún más en Canarias, pero que pueda trascender nuestras fronteras. Dentro de esa estrategia, el reportaje ha sido presentado en la categoría de imagen a los Premios Gabo 2025, que cada año entrega la fundación periodística que conmemora la figura del escritor colombiano, Gabriel García Márquez. En el mes de julio se conocerán los galardones.

De manera paralela, durante estos meses la Fundación Tamaimos también ha querido que fuera exhibido en los centros educativos de Canarias. De esta forma, alumnado de Sociología y Antropología Social y Cultural de la Universidad de La Laguna, de Filología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, de Bachillerato y de formación profesional, han podido verlo en sus aulas. La valoración general ha sido positiva al poner el foco en un tema sobre el que el alumnado ya consideraba previamente que había mucho debate, según las encuestas recogidas. También se destacó el valor pedagógico y concienciador que propone.

Esta pieza está impulsada por la Fundación Canaria Tamaimos, con la dirección técnica de la agencia de comunicación y productora CREATÍVICA. Durante 40 minutos aborda la variedad del español de Canarias y reflexiona sobre su pasado, presente y futuro con personas expertas en distintos ámbitos profesionales. Está dividida en seis ejes temáticos donde se analiza; la salud del español de Canarias, sus rasgos característicos, el dialecto en la infancia, escuela y juventud, en el ámbito público, una reflexión sobre la Academia Canaria de la Lengua y una aproximación a la pervivencia y porvenir del canario.

El documental cuenta con la colaboración del Cabildo de Gran Canaria, la Universidad de La Laguna y la Biblioteca Insular de Gran Canaria. La música corre a cargo de Paco Perera (“Tanganillo”), Taburiente (“Folía del campesino”) y SuperestereO (“Cigano”, “Abracadabra”, “Charlotte Sometimes”, “Take me to the end of love” y “Han caído los dos”). Está dirigido y guionizado por el periodista Raúl Vega. Tomás Arencibia se ha ocupado de la labor de grabación y montaje final.

La Fundación Canaria Tamaimos, creada en 2014, tiene como objetivo la defensa y la promoción de la cultura e identidad canaria. Para desarrollar su labor organiza actividades de diverso tipo, edita libros, revistas y promueve reflexiones y encuentros en torno a la canariedad. 

El grupo de comunicación CREATÍVICA lleva más de una década prestando servicios de comunicación y publicidad. Está especializada en el sector social, turismo alternativo, sostenibilidad o cultura. Además, cuenta con una marca audiovisual, Canary Streaming, que ha desarrollado varios documentales de diversa temática, reportajes o spots publicitarios.

 

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Un mes ya de traición

¿Es culpable el gobierno social comunista de Pedro Sánchez, de la actual situación que sufren nuestros hermanos compatriotas en Ceuta? Vaya por delante, que este articulo lo escribo con el corazón destrozado de un viejo lobo de mar, que, de joven en nuestra la Armada Española, juró —“lealtad a la bandera, servicio a la patria, defensa de tu gente, hasta su última gota de sangre”; juramento éste o cosas que no he perdido con los años.  Al contrario, lo he afilado más si cabe. Me he vuelto más claro, más exigente, más verdadero, más valiente. Y eso se notará en cada palabra que iras leyendo a continuación, dejando claro que mi es indignación es legítima. “La traición”, según la RAE, es quebrantar la fidelidad debida. Pero los marinos sabemos que esa definición es apenas una brisa suave comparada con lo que significa en cubierta. La traición, para un capitán, es ver cómo un oficial abandona su guardia en plena noche, cómo un timonel suelta la rueda cuando el barco escora, cómo un mando se esconde cuando la mar ruge y la tripulación depende de él. La traición es “romper el deber de mando”. Y eso, en la mar, no se perdona. jamás. Escribo estas líneas con la indignación de quien ha navegado océanos donde la palabra “España” era un faro, no una excusa. Con la rabia contenida de quien ha mandado hombres y barcos, de quien sabe que la autoridad no es un sillón, sino una responsabilidad que se ejerce con el pecho por delante. Y lo digo sin temblor, sin miedo, sin diplomacias, porque “lo ocurrido en Ceuta fue una traición a la patria en toda la extensión de la palabra”. Una traición de las que dejan grietas en el casco y vergüenza en la memoria. “El asalto fue un temporal anunciado” Ochenta mil personas cruzaron la frontera española como quien invade la cubierta de un barco sin capitán. No fue un fenómeno migratorio. No fue una desgracia humanitaria. No fue un accidente. Fue una” maniobra política” perfectamente orquestada por un país hostil a quien Pedro Sánchez y su cobarde gobierno social comunista, llama “vecinos fiables y amigos”. Fue una presión calculada, una orden silenciosa desde Rabat, que autorizó, porque nada se mueve allí, sin su consentimiento, por el propio Rey Mohamed VI Marruecos, quien ordenó abrir la compuerta y dejar que la marea humana avanzara como un temporal que arrasa sin preguntar, como ya lo hiciera su padre Hassan II en el año de 1975, con la Marcha Verde, sobre “la provincia española” del Sahara Occidental Y mientras tanto, nuestro Gobierno… Nuestro Gobierno actual, el social comunista que preside Pedro Sánchez, “decidió arriar velas, apagar luces, esconderse cobardemente en el camarote” y dejar que Ceuta quedara expuesta como un barco abandonado en mitad del Estrecho. Un capitán que se precie, sabe que cuando el mar ruge, se planta en el puente. Un Gobierno como el de Pedro Sánchez actual, se esconde en plena tormenta, traiciona sin mas y se van de vacaciones a La Mareta o a contemplar desde una zona VIP en Guadalajara eclipse solar, que los ayuda a quedarse ciegos y así, no tener que ver la realidad de lo que está pasando en su país España. “El deber de mando; lo que ellos olvidaron” Un capitán sabe que su primera obligación es proteger a su tripulación. No hay matices. No hay excusas. No hay diplomacias. Si un barco es atacado, el capitán responde. Si la mar se levanta, el capitán se mantiene firme. Si un peligro amenaza a los suyos, el capitán se interpone. “¿Pero ¿qué hizo el Gobierno social comunista de España? Lo contrario”. Mientras los ceutíes veían su ciudad desbordada, mientras la frontera cedía, mientras la soberanía nacional era puesta a prueba, el Gobierno de Pedro Sánchez, decidió “mirar hacia otro lado”, como si Ceuta fuera un islote perdido y no una parte de España. Y lo más grave: “otorgó a los asaltantes más derechos que a los propios ciudadanos españoles”. Sanidad, alojamiento, protección jurídica, garantías… Todo para quienes participaron en un ataque organizado. Y para los españoles de Ceuta, silencio. Silencio y abandono. Esto no es mala gestión. Esto no es torpeza. Esto es “TRAICIÓN”. “La Corona, como un faro apagado” Como marino que ha jurado fidelidad al Rey, debo decirlo con el mismo dolor que   firmeza, que “la ausencia del jefe del Estado fue un faro apagado en plena noche”. Cuando una ciudad española es atacada, el Rey debe estar. Debe hablar. Debe defender. Debe marcar rumbo. Pero esta vez, la Corona navegó en aguas de silencio. Y el silencio, cuando la patria sangra, es una forma de traición moral. ¿Alta traición? Si traición es quebrantar la lealtad debida, ¿Qué palabra describe mejor la actitud de un Gobierno que abandona a sus ciudadanos? Si alta traición es actuar contra la soberanía o la seguridad de la patria, ¿Cómo debe llamarse la decisión de ceder una frontera nacional, de minimizar una invasión, de tratar al invasor con más garantías que al invadido? Yo he mandado hombres. He tomado decisiones que podían costar vidas y los he visto hombres confiar en mí porque sabían que no los abandonaría. Sé lo que es el deber. Sé lo que es la responsabilidad. Sé lo que es la lealtad. Y lo que vi en Ceuta fue exactamente lo contrario; “una renuncia al mando”, una cobardía política, una claudicación diplomática, una traición a la tripulación llamada España. “España no es un barco a la deriva” España no es un casco viejo que se deja pudrir en un astillero. España no es una bandera que se esconde para no molestar. España no es una frontera que se abre por miedo a un monarca extranjero. España es un país que merece ser defendido. España es un pueblo que merece respeto. España es una tripulación que no puede ser abandonada. Lo ocurrido en Ceuta no fue un error. No fue una mala gestión. No fue un descuido. Fue una autentica