CSIF reclama a la Dirección del Consorcio que defienda con firmeza ante el Cabildo la ampliación de plantilla y los recursos presupuestarios necesarios.
El sindicato denuncia que una plantilla de apenas 13 personas resulta insuficiente para atender la carga de trabajo y advierte de las repercusiones en la tramitación y ejecución de rehabilitaciones, ayudas, pagos y actuaciones de accesibilidad.
CSIF denuncia la grave falta de personal que desde hace años soporta el Consorcio de Viviendas del Cabildo de Gran Canaria, con una situación que está provocando sobrecarga entre sus trabajadores y trabajadoras y que, según el sindicato, termina repercutiendo directamente en el servicio que recibe la ciudadanía.
El Consorcio cuenta con una plantilla de “apenas 13 personas”, de las cuales, únicamente tres son fijas: dos funcionarias y una trabajadora laboral.
Además, puestos como Secretaría, Intervención y Tesorería son desempeñados por personal que también desarrolla funciones en el Cabildo; la Jefatura de Servicio de Asuntos Generales está cubierta mediante comisión de servicios y buena parte del resto de la plantilla depende de interinidades.
NO SE PUEDE GESTIONAR LA VIVIENDA PÚBLICA A BASE DE PARCHES
CSIF denuncia que durante años se ha recurrido a acumulaciones de tareas para intentar responder a necesidades, que no son excepcionales, ni obedecen a picos puntuales de trabajo, sino que tienen carácter estructural.
Para el sindicato, esta fórmula no resuelve el problema: lo aplaza, incrementa la sobrecarga y dificulta, todavía más, el funcionamiento ordinario del Consorcio.
Además, las incorporaciones temporales requieren formación y adaptación, una tarea que recae sobre unos trabajadores y trabajadoras que ya tienen dificultades para atender toda la carga de trabajo existente.
“No se puede mantener indefinidamente un servicio público gracias al sobreesfuerzo de su plantilla. Las necesidades estructurales necesitan soluciones estructurales”, señala CSIF.
LA CIUDADANÍA TERMINA SUFRIENDO LAS CONSECUENCIAS
CSIF insiste en que esta situación no constituye únicamente un problema laboral, sino también un problema de calidad del servicio público.
La falta de medios humanos condiciona la capacidad del Consorcio para tramitar, resolver y ejecutar, con la agilidad necesaria, obras de rehabilitación, ayudas, expedientes, pagos y otras actuaciones relacionadas con la vivienda.
Detrás de cada expediente hay ciudadanos y ciudadanas, familias y personas que esperan una respuesta de su Administración.
Por ello, CSIF advierte de que las demoras no deben atribuirse, automáticamente, a los empleados públicos.
El personal ,no puede hacer milagros ya que llevan años intentando mantener el servicio, con unos recursos humanos claramente insuficientes, para todo lo que se exige al Consorcio, sostiene el sindicato.
ASCENSORES Y ACCESIBILIDAD: ACTUACIONES QUE NO PUEDEN SEGUIR ESPERANDO
CSIF muestra, también, su preocupación por las dificultades para acometer otras actuaciones y actualizaciones necesarias y demandadas por la ciudadanía, entre ellas, las relacionadas con ascensores y accesibilidad, debido a las limitaciones presupuestarias y de personal.
Estas actuaciones adquieren especial importancia cuando afectan a personas mayores, personas con movilidad reducida o familias que necesitan mejorar la accesibilidad de sus edificios.
Para CSIF, la ecuación es sencilla:
“No basta con anunciar políticas de vivienda. Después hay que tramitar los expedientes, gestionar las ayudas, ejecutar las obras y realizar los pagos. Y para todo eso hacen falta trabajadores y presupuesto”.
CSIF EXIGE A LA DIRECCIÓN QUE RECLAME LOS MEDIOS QUE NECESITA EL CONSORCIO
CSIF considera que la Dirección del Consorcio debe ejercer un papel mucho más firme en la defensa de las necesidades de personal del organismo.
El sindicato reclama que la Dirección traslade y defienda ante el Cabildo de Gran Canaria las necesidades reales de plantilla y presupuesto, y que reclame soluciones permanentes frente a una situación que lleva años prolongándose.
“Dirigir no puede consistir únicamente en administrar la escasez. También significa exigir los medios necesarios para que el organismo pueda cumplir correctamente sus funciones”, afirma CSIF.
El sindicato considera que la plantilla ha soportado, durante demasiado tiempo, las consecuencias de una estructura insuficientemente dimensionada y reclama que la responsabilidad de resolver esta situación recaiga sobre quienes tienen capacidad, para adoptar decisiones.
O SE REFUERZA EL CONSORCIO O HAY QUE REPLANTEAR SU MODELO
CSIF plantea dos alternativas claras: bien sea que el Cabildo de Gran Canaria apueste decididamente por el Consorcio, ampliando y estabilizando su plantilla y dotándolo de los recursos presupuestarios necesarios, o estudiarse, seriamente su integración en el área competente del propio Cabildo.
Lo que el sindicato considera insostenible es mantener una estructura insuficiente y exigirle resultados, como si dispusiera de todos los recursos necesarios.
La plantilla lleva años respondiendo: ahora corresponde a la Dirección del Consorcio y al Cabildo de Gran Canaria aportar soluciones.
CSIF concluye que la falta de personal del Consorcio de Viviendas ya no puede considerarse exclusivamente un problema interno, porque sus consecuencias terminan llegando a los ciudadanos y ciudadanas de Gran Canaria.
Detrás de cada ayuda que se demora hay una persona esperando. Detrás de cada rehabilitación pendiente hay familias esperando. Y detrás de determinadas actuaciones de accesibilidad puede haber personas mayores o con movilidad reducida esperando una solución, que afecta directamente a su vida cotidiana.
CSIF exige más personal, estabilidad en la plantilla y presupuesto suficiente para que el Consorcio de Viviendas del Cabildo de Gran Canaria pueda prestar a la ciudadanía el servicio público que necesita.


