El Grupo de Gobierno desmiente al único grupo de la oposición: “Se está trabajando en solucionar el problema de raíz”

El grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Firgas lanza un comunicado para desmentir a COMFIR, el único grupo de la oposición, sobre el supuesto “caos” en la gestión del agua de abasto municipal.

No es cierto que se estén generando “numerosas reclamaciones” por parte de los vecinos y vecinas, se han dado muy pocas. Y tampoco es cierto que por parte del alcalde y el concejal de Aguas no se haya implementado una solución. En estos momentos, y con el trabajador encargado de la lectura de los contadores de baja médica, se está haciendo la instalación del programa de digitalización. Hasta ahora se enviaban los datos a Valora de forma manual.

A través de un programa informático que ya usan otros Ayuntamientos se procederá a digitalizar esos datos que se enviarán directamente a Valora. Por otro lado, se está trabajando en la licitación del servicio para que una empresa externa se haga cargo de la lectura de contadores, clorado, analíticas y mantenimiento del servicio de averías de la red de abasto.

“Desafortunadamente no es la primera vez que se da esta situación en el municipio en la que no se está la persona que lee los contadores. Y tampoco es la primera ocasión en la que se sigue el patrón de hacer la factura con el mínimo de agua o hacer una valoración estimada. Sí es la primera vez que se trabaja en solucionar el problema para que no vuelvan a ocurrir estas situaciones, primero con la digitalización y luego con la licitación a una empresa externa”, explica el grupo de Gobierno.

Así mismo, sobre la afirmación de que el alcalde “decide irse de viaje fuera de la Isla”, responde que está de viaje cultural con una treintena de vecinos y vecinas del municipio y con una técnica municipal, donde no ha dejado de trabajar, conectándose incluso a reuniones telemáticas con otras instituciones.

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Redacción NorteGranCanaria

España humillada; primero por mohamed, y luego por Pedro Sánchez

“Cuando el gobierno abandona el pabellón nacional” Escribo este articulo como “PATRIOTA” español y con la “dignidad y honor del que ha visto mares en calma y mares traicioneros,” y aun así ha sabido mantener el rumbo firme. Porque hay días en los que un país se mira al espejo y no reconoce el rostro que ve. Días en los que el honor y dignidad nacional, esa que nuestros mayores defendieron con uñas, sangre y honor, parece haber sido arriada del mástil sin ceremonia, sin duelo y sin vergüenza. El pasado “2 de septiembre” fue uno de esos días… Pero también fue su contrario. Porque España vivió “la mayor manifestación simultánea de su historia”, un rugido coral que recorrió plazas, pueblos, avenidas y rincones donde jamás antes se había visto tantas banderas españolas juntas ondeando al unísono. Yo estuve allí. Estuve “en La Plaza de Santa Ana, Las Palmas de Gran Canaria, y estuve en la de San Juan, en Telde”. Y en ambos lugares sentí lo que hacía tiempo que no sentía: “el orgullo de sentirme español, hermandad, raza, unidad”, porque España, cuando despierta, es un acorazado. Y aquel día navegó como tal. Pero la alegría duró lo que tarda en romperse una ola contra el costado del barco. “El informe que destapa la mentira” Al llegar a casa, encendí la televisión para escuchar las noticias. Y allí, como un mazazo, apareció el dato que me heló la sangre; “un informe de 51 páginas del jefe de la Policía Nacional de Ceuta, demostrando que el asalto a la ciudad fue intencionado, planificado y ejecutado por las autoridades marroquíes”. No fue un accidente. No fue un episodio espontáneo. No fue una desgracia humanitaria. Fue “una operación política, orquestada desde Marruecos y con el visto bueno de su rey Mohamed VI” que, una vez más y ante la evidente flaquea y debilidad y falta de apoyos, por parte de Europa, y gran parte de España, donde incluyó a los militantes de su propio partido PSOE auténtico, se decidió a probar con otro intento de una nueva Marcha Verde actualizada, sobre Ceuta. Hasta aquí, la gravedad es enorme. Pero lo que vino después es lo que convierte la indignación en rabia y la rabia en humillación. Porque mientras Marruecos movía sus fichas, “el cobarde y traidor del presidente Pedro Sánchez y sus ministros de forma más que sospechosa de traición a la patria, nos mentían. Nos mentían a sabiendas. Nos mentían para proteger a Mohamed VI. Nos mentían para ocultar la agresión. Nos mentían para no incomodar al vecino que ya ha demostrado ante el mundo, que puede abrir y cerrar la frontera como quien abre y cierra un grifo”. “El Congreso: un teatro de excusas” Ayer, escuchando al Sánchez en el Congreso, ya no supe si sentía “pena, asco o rabia” Quizá las tres cosas a la vez. Porque debo confesar que a mi edad y después de haber surcado todos los mares del mundo, soportado terribles temporales, nunca consiguieron éstos alterarme más allá de la lógica preocupación de un capitán, para con sus hombres y su nave, y ahora debo confesar que este tipejo de Pedro Sánchez, con esa cara de “tonto del culo y traidor” que tiene, consiguió lo que nunca me había ocurrido, “sacarme de mis casillas, cunado lo escuchaba por televisión  desde  el Congreso de los Diputados, defendiendo una vez más al rey moro Mohamed VI , mintiendo y al mismo tiempo humillando a los españoles y a su ministra Margarita Robles  ; pues fueron explicaciones torticeras, más propias de , “coartadas infantiles de colegio” o de un delincuente que lucha para salvar su pellejo.  Y desde luego más dirigida a sus alumnos adoctrinados de la LOGSE “socialista sanchista”, que a un pueblo sabio y noble como es el español, representado allí por sus diputados libremente elegidos en las urnas No fueron argumentos; fueron “evasivas”. No fueron palabras de un gobernante; fueron “las frases de quien ya no gobierna, sino que obedece”. Y mientras hablaba, mientras se justificaba, mientras intentaba envolver las mentiras en celofán institucional, yo sentía algo que jamás antes había sentido; “que mi propio gobierno me escupía en la cara”. A mí, a ti y a todos los españoles que ese día salimos a la calle con las banderas españolas en la mano y el corazón en alto. ¿Dónde está el honor del puente de mando? Como marino, sé que hay momentos en los que el capitán debe actuar. Momentos en los que la ley escrita no basta, porque la ley no siempre prevé el temporal, el abordaje o la traición. Momentos en los que el honor es la única brújula fiable y que éste, debe estar, sin dudarlo, incluso por encima de la misma Ley Y ayer, viendo el espectáculo del Congreso, me pregunté algo que jamás me había formulado en voz alta: ¿Ha llegado la hora de que el Rey Felipe VI, como Capitán General de los Ejércitos, tome el mando? No por ambición. No por gloria. No por nostalgia. Sino por “supervivencia nacional”. Porque España es un barco que actualmente va a la deriva. Y quienes deberían estar en el puente de mando “han abandonado el timón”, han roto la carta náutica y han decidido navegar según los caprichos de Marruecos y su Rey Mohamed VI.   “La Constitución no puede convertirse en un escudo para cobardes y traidores” La Constitución española es un marco, no una mordaza. Es una guía, no una excusa. Y jamás fue concebida para proteger a quienes “permiten que la dignidad nacional sea pisoteada”. Cuando un gobierno miente como lo está haciendo para encubrir una agresión extranjera, cuando un gobierno oculta información vital a su pueblo, cuando un gobierno renuncia a defender la soberanía, entonces ese gobierno “ha dejado de ser gobierno, para convertirse en pandilla de delincuentes”. Y España, “no puede seguir siendo humillada día tras día”. Porque los españoles de verdad. Los que amamos a la patria como madre que es, no lo vamos