Manifestación Empleados Amet Copia
Manifestación Empleados Amet Copia
El personal de AEMET en canarias se moviliza ante el deterioro crítico del servicio público meteorológico

Los trabajadores y trabajadoras de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Canarias se concentraron hoy  jueves 5 de marzo frente a la Delegación Territorial en Las Palmas de Gran Canaria para denunciar la situación de precariedad técnica y laboral que pone en riesgo la calidad de un servicio esencial para el archipiélago. Esta movilización se suma a las ya realizadas en Madrid, Valencia, Sevilla y Zaragoza. 

Un servicio crítico bajo mínimos

La plantilla denunció que la Agencia sobrevive gracias al sobreesfuerzo permanente de su personal. En Canarias, la insularidad y la lejanía geográfica agravan problemas estructurales como la falta crónica de personal y una plantilla envejecida sin relevo generacional garantizado. Esta situación es especialmente preocupante en una región donde la meteorología es un factor crítico para la seguridad en vuelos, el transporte marítimo y la sostenibilidad del sector turístico.

Explotación estructural y falta de medios

El personal a turnos denuncia una explotación estructural y un fraude horario institucionalizado, cubriendo noches y festivos sin compensaciones y disponibilidad no reconocida. Además, advierten sobre:

  • Falta de formación adecuada: La formación actual está por debajo de los estándares europeos.
  • Carencias en las unidades: Se reclama un refuerzo urgente de medios técnicos y humanos en todos los centros distribuidos por las islas.
  • Bloqueo de la negociación: Desaparición de una negociación colectiva real y recortes en medidas de conciliación. Baste como reflejo de la falta de negociación que a 3 de marzo aunno han sido convocadas las OOSS para el Calendario Laboral de 2026, ni el Plan de Formación ni El Plan de Acción Social, algo que en estos años parece haberse convertido en costumbre por parte de esta Dirección y el Ministerio, obligación de negociación que se saltan siempre de manera unilateral.

Reivindicaciones

Los trabajadores exigen una oferta de empleo público extraordinario, una revisión profunda del sistema retributivo y una planificación del futuro de la Agencia que cuente con quienes la sostienen día a día. «Esta lucha no es solo por salarios o turnos, es por garantizar que AEMET siga prestando un servicio público de calidad a toda la sociedad».

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Honores Y Distinciones En Gáldar
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NGC

Honores, distinciones y olvidos en Gáldar que también hablan

El próximo 17 de julio, Gáldar volverá a vestirse de solemnidad institucional con la entrega de sus Honores y Distinciones. Será, sin duda, una noche importante para quienes recibirán el reconocimiento público de la ciudad. Y conviene decirlo desde el primer momento, sin dobleces ni medias palabras: nuestra felicitación sincera a todos los galardonados. Quien recibe una distinción de su municipio, de su tierra o de una ciudad a la que ha servido, merece respeto. Ahora bien, felicitar no impide reflexionar. Aplaudir no obliga a callar. Y reconocer los méritos de unos no debería servir para invisibilizar el trabajo constante de otros. Porque aquí está la cuestión: en estos actos institucionales no solo se premia una trayectoria; también se proyecta una idea de lo que una ciudad considera valioso. Y cuando se nombran a unos medios, a unas voces, a unas entidades, y se deja fuera a otras que también han contribuido a informar, difundir y llevar el nombre de Gáldar más allá de sus límites municipales, la ausencia también habla. Que nadie lo confunda. No se trata de pedir medallas, honores ni reconocimientos. No se reclama una distinción ni se pretende entrar en ninguna lista institucional. Lo que se pide, sencillamente, es que se valore un trabajo bien hecho, independiente, constante y realizado muchas veces desde el sacrificio personal. Porque una cosa es no esperar premios, y otra muy distinta es aceptar que se ignore una labor informativa que también ha contribuido a dar presencia pública a Gáldar. No hablamos de convertir el reconocimiento público en una competición de méritos. Hablamos de algo bastante más serio: del valor que se le concede al trabajo informativo independiente, al esfuerzo sostenido durante años, a quienes nombran a Gáldar cuando hay fiesta, cultura, deporte, tradición, actividad vecinal, patrimonio, vida social o actualidad municipal. Informar también es servir. Y hacerlo sin recibir ni un euro de organismos públicos, sin estructuras financiadas, sin grandes respaldos económicos y muchas veces con sacrificio personal, tiene un mérito que no siempre se ve desde los despachos. Pero existe. Y quienes están en la calle, quienes cubren actos, quienes mantienen viva la información comarcal y quienes dan visibilidad a los municipios del Norte, saben perfectamente de qué estamos hablando. Por eso sorprende que, en una relación de reconocimientos donde se ha querido poner en valor también la comunicación local, no se haya tenido una mirada más amplia. Gáldar no solo existe en los medios que se nombran. Gáldar también aparece, se difunde y se defiende informativamente en otros espacios que, desde la modestia y la constancia, han contribuido a que el municipio esté presente en la actualidad del Norte de Gran Canaria. Y eso, sinceramente, merece una reflexión. Las instituciones deben ser especialmente cuidadosas cuando reparten honores. No porque tengan que contentar a todo el mundo, que eso es imposible, sino porque deben evitar que el reconocimiento parezca selectivo, parcial o condicionado por cercanías. La justicia institucional no consiste únicamente en premiar bien, sino también en no olvidar injustamente. Gáldar es una ciudad con historia, con peso cultural, con identidad propia y con enorme capacidad de proyección. Precisamente por eso, sus reconocimientos deberían mirar con generosidad a todos aquellos que, desde distintos ámbitos, han ayudado a construir ese relato público. También a quienes lo han hecho desde fuera de la comodidad económica, desde la independencia y desde el compromiso personal. Quizás otros municipios del Norte sepan valorar mejor ese esfuerzo. Quizás entiendan que detrás de cada publicación, de cada cobertura, de cada fotografía, de cada noticia y de cada espacio informativo hay horas, desplazamientos, trabajo invisible y una voluntad clara: que nuestros pueblos sean nombrados, conocidos y respetados. En cualquier caso, lo ocurrido invita a ponerse en su sitio. No desde el resentimiento, sino desde la dignidad. Porque cuando uno trabaja con honestidad y constancia, no necesita que nadie le regale nada. Pero sí tiene derecho a señalar cuando se olvida lo evidente. Felicitamos, por tanto, a todos los galardonados. Lo hacemos de corazón. Pero también dejamos constancia de una pregunta que queda en el aire: ¿se está valorando realmente a todos los que contribuyen, desde la independencia y el esfuerzo personal, a engrandecer y difundir el nombre de Gáldar? En fin, ver para creer. Y, sobre todo, reflexionar.