- El detenido, un delincuente reincidente con amplios antecedentes, fue identificado por su dominio de idiomas y su modus operandi violento
- Se decretó su inmediato ingresó en prisión
La Guardia Civil de Puerto Rico-Mogán ha culminado una operación que ha permitido la detención de un individuo como presunto autor de un delito de robo con violencia e intimidación cometido contra una persona de nacionalidad extranjera. Además, sobre el detenido pesaban tres requisitorias judiciales en vigor por búsqueda, detención y personación emitidas por distintos órganos judiciales.
Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 20 de noviembre de 2025, alrededor de la 1:30 horas, en una avenida principal de Arguineguín, dentro del término municipal de Mogán. La víctima, de nacionalidad noruega, se encontraba en su vehículo particular cuando el agresor se introdujo en su interior y le pidió ser trasladado “calle arriba”.
Tras un breve trayecto, el conductor detuvo el coche en una calle próxima al domicilio del agresor. En ese momento, el individuo le arrebató la llave del contacto, exigiendo 50 euros a cambio de devolvérsela. Ante la negativa de la víctima, que manifestó no disponer de dinero en efectivo, el agresor salió del vehículo.
Cuando el afectado intentó recuperar las llaves, fue agredido y derribado al suelo. El asaltante registró sus bolsillos y la cartera, sustrayendo únicamente su teléfono móvil al no encontrar efectivo y desechó el resto de los objetos. Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió diversas lesiones, entre ellas un golpe en el pómulo y varias erosiones y heridas en la nariz, rodillas y otras zonas del cuerpo provocadas por la caída y el arrastre.
El Área de Investigación del Puesto Principal de Puerto Rico-Mogán asumió de inmediato las diligencias. Gracias a la exhaustiva recogida de datos y a la descripción aportada por la víctima, los agentes pudieron centrar la investigación en un sospechoso concreto.
Un detalle resultó determinante: el agresor hablaba con fluidez inglés e incluso noruego, rasgo que dirigió las pesquisas hacia un delincuente habitual de la zona con antecedentes y que, además, había residido en Noruega, hecho ya documentado en investigaciones previas.
Asimismo, el modus operandi del sospechoso —ocultar parte de sus tatuajes, especialmente los del cuello, cubriéndose con prendas altas— reforzó la vinculación con los hechos investigados. Sobre esta base, los agentes trazaron la reconstrucción del recorrido del agresor y recopilaron grabaciones de seguridad de varios complejos de apartamentos y viviendas próximas al lugar de los hechos.
El análisis minucioso de las imágenes permitió confirmar la secuencia temporal del asalto, así como observar al sospechoso caminando por la zona en los momentos cercanos al suceso. Su complexión y forma de andar, bien conocidas por su historial delictivo, permitieron a los investigadores identificarlo sin margen de duda y determinar su ruta de huida hacia una vivienda en Arguineguín. Posteriormente, la víctima reconoció al agresor mediante un procedimiento de identificación fotográfica.
El sospechoso, con múltiples antecedentes policiales desde 2003 por delitos contra el patrimonio, lesiones, amenazas y coacciones, fue finalmente localizado y detenido en una calle principal del núcleo turístico. En ese momento contaba ya con tres órdenes judiciales de búsqueda y detención por robos con fuerza.
Su detención no resultó sencilla, ya que actuaba de noche, se mantenía oculto durante el día y esquivaba cualquier posible encuentro con las fuerzas de seguridad, trasladándose con frecuencia a Noruega. Por ello, fue necesaria la aplicación de métodos de vigilancia discreta por parte de los agentes investigadores.
La actuación de la Unidad de Investigación de la Guardia Civil de Mogán destaca por su rapidez y precisión, al saber relacionar un detalle tan particular como el dominio de un idioma extranjero con un patrón delictivo conocido en la zona. El uso estratégico de los sistemas de videovigilancia resultó esencial para conseguir la localización y detención del autor en menos de dos semanas.
El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción competente, enfrentándose a un delito de robo con violencia e intimidación, además de responder por las tres requisitorias judiciales pendientes. Tras su comparecencia, se decretó su inmediato ingreso en prisión
Las diligencias y detenido fueron entregados en el Juzgado de Instrucción de San Bartolomé de Tirajana.