Más de 35.000 visitantes disfrutaron de Enorte este fin de semana 

El evento, que ha logrado generar una vez más una importante actividad económica, se ha desarrollado a lo largo de todo este fin de semana en La Quinta, de Gáldar, con gran afluencia de público participante

El presidente de la Mancomunidad del Norte de Gran Canaria, José Luis Rodríguez, se ha mostrado satisfecho con los resultados y ha dicho: “El objetivo es que los visitantes continúen acercándose aquí durante el resto del año para conocer, pasear y conectar con todo lo que tenemos para ofrecer”.

El concierto de Los Gofiones de anoche también resultó todo un éxito con cerca de 1.500 personas. Desde la Mancomunidad del norte de Gran Canaria ya trabajan en la edición del próximo año que se celebrará en Arucas

La XXII Feria Empresarial del Norte de Gran Canaria, Enorte, cierra hoy domingo sus puertas hasta el próximo año después de tres intensas jornadas que han tenido una gran acogida llegando a recibir más de 35.000 visitantes. La Quinta de Gáldar ha sido el lugar escogido este año para el desarrollo de esta edición en la, una vez más, se ha apostado por dar visibilidad a los empresarios y al producto local de la comarca. El evento, organizado por la Mancomunidad de Ayuntamientos del norte de la isla, ha logrado una vez más generar una importante actividad económica y ya prepara motores para la edición 2025 que se celebrará en el municipio de Arucas.

La Feria, consolidada como una de las muestras más importantes del sector en el norte de Gran Canaria, contó con la participación de 85 expositores y cerca de un centenar  de stands; un espacio gastronómico con una zona específica  de esparcimiento y food truck; y un amplio programa de actividades culturales, formativas, lúdicas y musicales que pusieron ritmo al encuentro. Anoche tuvo lugar el concierto de Los Gofiones, con 1.500 asistentes, y el gran potaje popular, además de la Entrega de los Premios Empresariales y Reconocimientos del Norte de Gran Canaria que puso en valor la trayectoria y la labor de empresas de la comarca.

Hoy domingo, último día de la Feria, la oferta familiar comenzó con el espectáculo de Rafaelillo Clown a las 12:00 horas para continuar con el concierto de Qué Chimba a las 14:00 y, por último, la clausura de la vigésimo segunda edición de la Feria Enorte por parte del presidente de la Mancomunidad, José Luis Rodríguez, quien señaló: “Hemos logrado superar todas las expectativas con una gran afluencia de personas que han escogido el norte de Gáldar para venir a conocer todo lo que esta comarca tiene por ofrecer”, y añadió: “Este fin de semana se ha convertido en un gran escaparate para todas las pequeñas empresas y comercios del norte, pero también han sido una muestra del atractivo que tienen las Zonas Comerciales Abiertas. El norte ha mostrado su fortaleza. He visto a las familias y asistentes disfrutar, ahora el objetivo es que continúen acercándose aquí durante el resto del año para conocer, pasear y conectar con todo lo que tenemos para ofrecer”.

El presidente finalizó agradeciendo una vez más a organizadores y colaboradores así como a la estructura que conforma la Mancomunidad del norte, quienes ya trabajan en la próxima edición, “por su trabajo, tesón y volcarse en esta nueva edición haciendo que vuelva a ser un éxito, superándose cada año”, y reiteró su compromiso de continuar,“trabajando desde la unión y la colaboración con todos los municipios del norte y la sociedad civil con el objetivo de dar visibilidad a la comarca y que continúe su senda de desarrollo”.

En esta ocasión, la XXII Feria Empresarial del Norte de Gran Canaria, Enorte, ha coincidido con el 50 aniversario de la Mancomunidad de Municipios del Norte de Gran Canaria. Este encuentro se celebra con los objetivos de promocionar el comercio del norte, ampliando su público al resto de ciudadanos de la isla y avivando el interés por el sector empresarial de esta comarca de la isla; fomentar nuevas expectativas de desarrollo económico y de empleo para impulsar el progreso del sector empresarial; mejorar la competitividad del tejido productivo de la zona; promover un espacio de intercambio para los diferentes sectores empresariales de la comarca y de éstos con los diferentes agentes sociales; y consolidar las redes asociativas empresariales en la comarca.

Este año la Feria ha estado organizada por la Mancomunidad de municipios del norte de Gran Canaria y cofinanciada por el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias, con el patrocinio de Aguas de Teror, Radio Televisión Canaria, Global, Guaguas Municipales, Caixabank y CajaSiete.

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Carta pública al gobierno de españa

     EN RECUERDO DE LOS MARINEROS DEL “CRUZ DEL MAR”  “En primera persona, desde la rabia y la memoria de un viejo marino mercante, jubilado” A la atención del Gobierno de España: Les escribo como ciudadano, sí, pero sobre todo como “marino mercante jubilado”, como hombre que ha pasado media vida en la mar, que ha sentido su grandeza y también su crudeza. Les escribo desde un lugar que ustedes no conocen; el lugar donde solo se escucha el viento, el rumor de las olas, el motor y el propio corazón. El lugar donde uno sabe que, si algo ocurre, no hay tierra cerca, no hay ayuda inmediata, no hay más defensa que la unión entre compañeros y la protección de nuestra Virgen del Carmen, que siempre nos acompaña. Y desde ese lugar, desde esa experiencia que marca la piel y el alma, les digo que todavía hoy, “48 años después”, siento una rabia profunda cuando pienso en lo que ocurrió aquel “28 de noviembre de 1978” con los marineros del “Cruz del Mar”. Una rabia que no se apaga. Una rabia que no nace del odio, sino de la injusticia. Una rabia que brota del silencio oficial que cayó sobre ellos como una segunda condena. Aquel día, siete valientes hombres de Lanzarote —entre ellos un niño de solo “14 años”, Chanito— fueron asesinados a sangre fría mientras faenaban. Mientras trabajaban. Mientras hacían lo mismo que yo he hecho tantas veces; salir a la mar para ganarme el pan. Y ustedes asquerosos políticos, desde la distancia, desde los despachos, desde la comodidad de tierra firme, desde Madrid, calificaron entonces a aquel cobarde  acto terrorista como, un “accidente de trabajo” ¡Simplemente vergonzoso! Señores del Gobierno: ¿Accidente? ¿De verdad? ¿Un niño cosido a balazos es un accidente? ¿Siete marineros ejecutados en su propio barco son un accidente? ¿La sangre derramada en cubierta es un accidente?… ¡Me dais asco, no, lo siguiente! No. No lo fue entonces y no lo es ahora. Y esa mentira oficial, esa falta de reconocimiento, esa indiferencia histórica… Esa sí que duele. Esa sí que me enciende la rabia y rabia de verdad. Yo sé lo que ellos sintieron, porque he vivido en ese mundo. He navegado mares en calma y mares que parecían querer tragarnos. He visto amaneceres que te reconcilian con la vida y noches en las que uno reza sin saber si verá el día siguiente. He estado en cubierta con compañeros que son más que amigos; son familia. Y sé lo que es mirar alrededor y ver solo agua, solo horizonte, solo vulnerabilidad. Por eso puedo imaginar —y me duele imaginarlo— lo que sintieron esos hombres cuando vieron acercarse a los asaltantes. Puedo sentir su miedo. Puedo sentir su desconcierto. Puedo sentir su rabia impotente. Puedo escuchar sus pensamientos: “¿Por qué a nosotros?” “¿Qué hemos hecho?” “¿Qué quieren de unos simples pescadores?” Porque ellos no eran soldados. No eran enemigos de nadie. No representaban más bandera que la del trabajo honrado. Eran marineros. Eran padres, hermanos, hijos. Eran canarios conejeros, que salieron a ganarse el pan como de costumbre. Y allí, en medio del mar, estaban solos. Solos frente a la violencia. Solos frente a la injusticia. Solos frente a un destino que no merecían. Sus nombres deben ser reconocidos por el Estado Y para que no quede un solo ápice de duda diré qué los fallecidos fueron: Juan Antonio Rodríguez Rodríguez (Chanito), 14 años Antonio Rodríguez Rodríguez, capitán José María Hernández Rodríguez Manuel Rodríguez Rodríguez José Rodríguez Rodríguez Juan Antonio Rodríguez Martín Antonio Rodríguez Martín Sus nombres no pueden seguir siendo solo un recuerdo local. Deben ser memoria nacional. Deben ser reconocidos como víctimas de un acto violento, no como un “accidente laboral, porque eso es volverlos a insultar”. Lo que les pido, como marino y desde la verdad Les pido, con respeto, pero con la fuerza moral que me da mi profesión, mi uniforme y mis galones en la manga, de los que me siento muy orgulloso. Les pido “reconocimiento oficial” de la verdadera naturaleza del ataque; “revisión simbólica” del expediente que los clasificó como accidente; “acto institucional” en honor a los marineros fallecidos; “incorporación” de sus nombres en la memoria oficial de víctimas de violencia en el mar. Y sobre todo y eso que no falte nunca, “apoyo moral” a las familias y supervivientes. No pedimos privilegios. Pedimos justicia. Pedimos humanidad. Pedimos que el Estado esté a la altura de la dignidad de sus marineros.   Porque el olvido es una segunda muerte Y ellos ya sufrieron bastante con la primera. Como marino, sé que la mar guarda historias. Pero también sé que el Estado tiene la obligación de guardarlas con nosotros. De reconocerlas. De honrarlas. De impedir que se pierdan en el silencio. Los marineros del “Cruz del Mar” merecen que España entera los nombre, los recuerde y los honre. Porque fueron hijos de esta tierra y de este país. Porque su tragedia es parte de nuestra historia. Porque su memoria es un deber moral. Por ellos, por sus familias, por la verdad y por la dignidad, firmo esta carta pública con el corazón y el alma encogida y llena de salitre. Desde aquí, desde esta mar donde tanto trabajaron duro y honradamente por los suyos, yo los vuelvo a recordar colegas y les digo al mejor estilo marinero… ¡Buena guardia compañero! Ojalá algún día nos veamos y nos crucemos navegando por ese mar infinito que es la Gloria de nuestro Señor, donde nuestra querida y siempre venerada Virgen del Carmen, ejerce de nuestra capitana general y allí al cruzarme con tu barco, te daré con la bocina del mío, una pitada larga; arriaré e izaré la bandera española de la popa, en señal de respetuoso saludo, rebosante de amor, para saludarte y recordarte, que no te olvidamos. Marineros del” Cruz del Mar” … ¡PRESENTES! ¡Qué cosas!