Conquistando tierras con matrimonios

A lo largo de la historia existen innumerables hechos que han cambiado el curso del mundo, que han iniciado o acabado un reinado, conquistas de tierras a base de sangre, matrimonios entre hermanos para seguir reinando… Pero si viajamos al pasado, centrándonos en los matrimonios de conveniencia, esos matrimonios que parecían contratos con cláusulas… ¿Qué hubiera pasado si en vez de casarse por conquistar tierras o tener más poder, hubieran sido solo matrimonios por amor verdadero? ¿Qué pasaría si la mujer tuviera la libertad de decidir qué hacer con su vida? ¿Sería el mundo muy distinto, si la justicia o la libertad fuera para todos por igual?

Se han hecho muchos estudios sobre el matrimonio en la antigüedad y la idea de que la base del matrimonio es el enamoramiento, formar una familia, etc… comienza  a surgir en el “siglo XVIII” (aproximadamente) en Europa y América. Pero yendo más atrás…  ¿Por qué se casaban antes? ¿Cuáles eran los motivos para este compromiso? Las causas de esta unión venían principalmente por intereses políticos y económicos. El poder por seguir conquistando más tierras y aumentar los imperios, controlar ciudades y tener una posición alta para ser respetado y admirado, eran causas que todos deseaban tener. Muy pocos en la antigüedad se casaron por estar enamorados, su amor era por sí mismos y ser más fuerte que nadie.

Si sabemos un poco de historia, recordaremos que en gran parte de estos matrimonios la opinión de la mujer no existía, ni voz, ni voto… Algunos padres decidían quienes serían los esposos de sus hijas, pactando desde una edad temprana el compromiso que les haría ganar algo a cambio. Podríamos decir que: “el amor tenía un precio, muy elevado”. También existían los matrimonios entre familia, hermano con hermana, que su deber es seguir con el legado familiar y no dejar sus reinos a manos de otros interesados. Así que todo quedaba en casa, así eran tan extensas las dinastías donde el nombre era lo más importante.

Hablando de conquistas, de matrimonios… una de mis favoritas historias, qué tiene demasiada información y a fecha de hoy, no deja a nadie indiferente es: la gran historia que hubo entre Cleopatra y Julio César. Esa historia sigue siendo un hecho histórico importante que nos dejó ver, como ellos dos al unirse, fortalecieron sus reinos a pesar de ser muy criticados… Cleopatra pudo lograr lo que más deseaba que era gobernar su tierra por sí sola, aunque para ello muchos fallecieron en el camino para ella obtener ese poder. Conocer a Julio César cambio su vida y para muchas personas, ese trato de intereses no eran por amor, ni sexo, solo era libertad para reinar siendo mujer… algo que muy pocas lograron. Pero los tratos con tantos intereses también tienen sus lados negativos, aquello que era su deseo… acabo convirtiéndose en su propia perdición.

Nunca podremos saber qué hubiera pasado si en la antigüedad los matrimonios no tuvieran intereses políticos, ni económicos. Tampoco podemos saber con certeza que hubieran hecho todas esas mujeres con la libertad que se merecían tener, tal vez hubiésemos tenido hoy un mundo más justo para todos. Tal vez se hubiera eliminado hace tiempo de nuestras vidas la desigualdad entre el hombre y la mujer.

Toda la información expuesta en esté artículo de opinión, es personal. No soy historiadora, ni experta en el estudio de los matrimonios en la antigüedad. He estado semanas viendo documentales, leyendo artículos, monografías para sacar mis propias conclusiones sobre el tema. ¡Espero no ofender a nadie y si hacer recapacitar de como de importante es la libertad para las personas! ¡Gracias!

Margua

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Pulso en el Atlántico: El caso del MV Hondius y la enésima brecha entre Madrid y Canarias

La llegada del buque de expedición MV Hondius a las costas de Tenerife ha vuelto a poner sobre la mesa la histórica y tirante relación competencial entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez. Lo que para los ministerios implicados en Madrid se ha intentado vender como una operación de protocolo ordinaria y coordinada, para el equipo de Fernando Clavijo representa un preocupante ejercicio de unilateralidad que, a ojos de la opinión pública canaria, vuelve a situar a las islas en una posición de vulnerabilidad y desinformación. El barco, que según diversas fuentes del entorno regional habría sido rechazado previamente en puertos de Cabo Verde y Marruecos debido a las incógnitas sobre la situación sanitaria real en su interior, terminó buscando refugio en el archipiélago. La respuesta de Moncloa fue la de acoger la embarcación; una decisión que, según denunció con dureza el propio Clavijo, se tomó sin compartir los informes de salud detallados ni consensuar las medidas de seguridad con las instituciones locales. El vídeo de la discordia y el «fondeo» de conveniencia en Granadilla El malestar del presidente canario quedó registrado de forma patente ante los medios de comunicación en unas declaraciones que reflejan la impotencia de la administración autonómica: «Se nos ha notificado de manera unilateral por el Gobierno de España que el barco va a tener que estar fondeado… lamentamos la falta de diálogo, la falta de entrega de informes y la falta de explicación lógica.» Desde Canarias se plantearon alternativas lógicas para evitar el riesgo en suelo insular, como el uso de vuelos de repatriación directa o el traslado inmediato de los pasajeros españoles en cuarentena hacia hospitales de referencia en la península, como el de Torrejón de Ardoz. Sin embargo, todas las propuestas fueron sistemáticamente rechazadas por el Ejecutivo de Sánchez. Finalmente, el polémico buque no realizó un fondeo convencional a merced de las corrientes en aguas abiertas, sino que acabó amarrado en el interior del dique del Puerto de Granadilla de Abona. Este movimiento ha sido calificado por sectores locales como un «fondeo fake»: un atraque encubierto en una infraestructura industrial apartada del flujo turístico principal. Para muchos, esto evidencia el temor del Gobierno central a visibilizar un problema sanitario real a las puertas de las principales zonas de motor económico de Tenerife. Desembarco ministerial y contradicciones de agenda La gestión de la crisis a bordo del MV Hondius propició un despliegue político de primer nivel en Tenerife. Ministros clave del Ejecutivo central como Mónica García (Sanidad), Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Fernando Grande-Marlaska (Interior) acudieron a la isla para supervisar los protocolos. Este desembarco, no obstante, ha encendido el debate político regional. En los mentideros locales la pregunta es inevitable: ¿qué habría ocurrido si el Gobierno de Canarias fuera del mismo signo que el de Madrid? La percepción mayoritaria es que un ejecutivo socialista en las islas habría blindado la posición centralista o, al menos, habría intentado suavizar el evidente riesgo sanitario para no desgastar las siglas del partido. La controversia más agria, sin embargo, ha salpicado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sectores de la oposición y de las propias fuerzas de seguridad han afeado al ministro que prefiriera personarse en Canarias —en unas fechas que casualmente coincidían con las celebraciones del multitudinario festival LGBTIQ+ Maspalomas Pride en Gran Canaria— en lugar de asistir en la península al funeral oficial de los dos guardias civiles fallecidos en acto de servicio en Huelva. Una coincidencia de agenda que ha servido de munición política para denunciar lo que consideran un orden de prioridades distorsionado por parte de las carteras de Interior y Sanidad. El caso del MV Hondius se cierra, de momento, con más preguntas que respuestas sobre la transparencia real de lo que ocurría en el buque y deja, una vez más, la incómoda sensación en el archipiélago de que las decisiones que afectan directamente al territorio canario se siguen tomando en los despachos de Madrid sin mirar de frente a quienes gestionan el día a día de las islas.