Las maletas están listas, los pasaportes en mano y la ilusión desbordada. Hoy, 10 de abril de 2026, un grupo de alumnos adultos del CEPA Las Palmas cambia definitivamente las aulas de Gran Canaria por los paisajes de la Toscana. Su destino: Livorno, Pisa y Florencia. Su misión: demostrar que la curiosidad no tiene fecha de caducidad.
Existe una idea preconcebida de que las becas Erasmus son territorio exclusivo de jóvenes universitarios. Sin embargo, en el CEPA Las Palmas, esa idea se está desmantelando con la misma determinación con la que sus alumnos se enfrentan a los exámenes. Hoy, el programa Erasmus+ abre sus puertas a una generación distinta: la de los «boomers», personas que, tras décadas de trabajo y vivencias, han decidido que su formación es una cuenta pendiente que ahora van a saldar por todo lo alto.
Una cita con la historia y la educación: El viaje empieza ahora
La expedición tenía marcada una fecha en el calendario desde hace meses, y ese día ha llegado: hoy, 10 de abril. Es el momento en que este grupo de valientes despega hacia una aventura que combina la inmersión pedagógica con el enriquecimiento cultural más profundo.
El objetivo principal es conocer de primera mano cómo funciona el sistema educativo de adultos en Italia. Para ello, se desplazarán a la zona de Livorno, donde visitarán un centro homónimo al suyo para intercambiar metodologías, proyectos y experiencias docentes. Pero antes de sumergirse en la gestión educativa, el grupo iniciará su periplo con la majestuosidad de Florencia y la icónica Pisa. Es, en esencia, una versión moderna del antiguo «Gran Tour» que realizaban los intelectuales europeos, pero con el valor añadido de la madurez y la gratitud de quien sabe apreciar cada detalle.
Más que una beca, una declaración de intenciones
Para el CEPA Las Palmas, este viaje que comienza hoy es una apuesta firme por la educación a lo largo de toda la vida. No se trata solo de estudiar un idioma o una materia, sino de entender que el ciudadano europeo del siglo XXI también tiene canas, sabiduría y una mochila cargada de experiencias que compartir.
«Si quieres cumplir tus sueños, tienes que tirar para adelante», afirmaba una de las alumnas mientras terminaba de organizar los preparativos. Estos estudiantes no solo van a Italia a ver cómo aprenden otros; van a demostrarle a Europa que la curiosidad es el motor más potente que existe.
Hoy, 10 de abril, Florencia les recibe con su arte, Pisa con su historia y Livorno con sus aulas. Pero, sin duda, lo más valioso será el regreso: volverán a casa con la certeza de que el mundo sigue siendo un lugar lleno de oportunidades para quien, sin importar la edad, se atreve a seguir aprendiendo.

