La dedocracia se impone como sistema de elección y gestión de los centros, aprovechándose de la precariedad y las necesidades del personal docente interino.
Desde CSIF Educación Canarias, denunciamos que la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias continúa sin afrontar el grave problema estructural que afecta a la dirección de los centros públicos. Con únicamente 138 aspirantes para 297 vacantes, MÁS DEL 53 % DE LOS CENTROS QUEDARÁN SIN UNA DIRECCIÓN ELEGIDA POR CONCURSO Y SERÁN GESTIONADOS MEDIANTE EQUIPOS
EXTRAORDINARIOS SIN PROYECTO EDUCATIVO, una situación que compromete seriamente la estabilidad de los centros y la calidad del sistema.
Lejos de corregir las causas reales de esta falta de proyectos —sobrecarga burocrática, ausencia de apoyo institucional y condiciones laborales que no compensan la responsabilidad—, la Consejería ha decidido dar un paso más y pretende aprovecharse del personal interino para crear una figura voluntaria que permite el desempeño de cargos directivos a los funcionarios interinos (vicedirección, jefatura de estudios y secretaría).
Los datos provinciales vuelven a ser alarmantes. En Santa Cruz de Tenerife solo se ha cubierto el 32 % de las plazas, con 104 centros sin aspirantes, mientras que en Las Palmas permanecen vacantes 55 centros pese a una participación mayor. En total, más de la mitad de los centros canarios iniciarán el curso sin dirección seleccionada por procedimiento ordinario. Consideramos que esta medida constituye una grave perversión del modelo de gestión educativa. Ante la falta de equipos directivos estables, la Consejería no actúa sobre la raíz del problema —las condiciones laborales inasumibles y la ausencia de incentivos reales— sino que ensancha el abanico recurriendo al personal interino, normalizando la provisionalidad, debilitando todavía más la estructura de gobierno de los centros, vulnerando y pervirtiendo el orden de asignación de las plazas de los interinos.
Desde CSIF Canarias, advertimos que la imposición de equipos directivos extraordinarios, ahora acompañada de esta apertura a personal interino, CONDENA A LOS CENTROS A UNA GESTIÓN DE EMERGENCIA PERMANENTE, SIN PROYECTOS SÓLIDOS NI PLANIFICACIÓN A MEDIO PLAZO,
simplemente por no querer reconocer y compensar las responsabilidades que se exigen a los equipos directivos.
Esta decisión evidencia que la CONSEJERÍA ASUME EL FRACASO DEL SISTEMA DE SELECCIÓN Y OPTA POR PARCHES ADMINISTRATIVOS EN LUGAR DE DIGNIFICAR LA FUNCIÓN DIRECTIVA Y HACERLA ATRACTIVA PARA EL PROFESORADO FUNCIONARIO DE CARRERA.
Desde CSIF Canarias exigimos medidas urgentes a la Consejería de Educación:
- Una reducción drástica de la carga burocrática.
- Refuerzo inmediato de los servicios de apoyo (personal de administración y servicios) e inspección.
- Mejora sustancial de los incentivos ECONÓMICOS Y PROFESIONALES.
- Reconocimiento real y protección jurídica de la función directiva.
- Estabilidad normativa y administrativa.
- Medidas efectivas frente a conflictos con familias y situaciones de especial complejidad.
LA FALTA DE ASPIRANTES NO ES UNA CUESTIÓN DE VOCACIÓN, SINO DE CONDICIONES LABORALES.
Mientras no se actúe, la crisis de liderazgo en los centros públicos seguirá creciendo y la calidad de los servicios públicos se verá gravemente afectada.