Cartel 90 Aniversario Represaliados Arucas
Cartel 90 Aniversario Represaliados Arucas
Arucas rendirá homenaje a José Gómez Viera, primer y único vecino fallecido durante la defensa del municipio en julio de 1936

Arucas acogerá el próximo domingo, a las 11:30 horas, un acto de homenaje y reconocimiento a la memoria de José Gómez Viera, considerado el primer y único aruquense fallecido durante la defensa de la ciudad frente al golpe de Estado de julio de 1936.

El homenaje tendrá lugar a la altura del nº 8 dela calle León y Castillo, de Arucas, lugar de su fallecimiento, y reunirá a representantes institucionales, familiares, investigadores, asociaciones memorialistas y ciudadanía para recordar la figura de un hombre que simboliza el compromiso con la justicia social y la defensa de la legalidad republicana.

José Gómez Viera, jornalero y panadero del barrio de Acequia Alta, era conocido por sus ideales anarquistas y por su defensa de los derechos de la clase trabajadora. El 19 de julio de 1936 perdió la vida durante el asalto de las fuerzas sublevadas a Arucas, convirtiéndose en la única víctima mortal de aquellos acontecimientos en el municipio.

Este acto pretende recuperar su memoria y reconocer la de todas las personas que sufrieron la represión como consecuencia de los sucesos de julio de 1936, contribuyendo a preservar un episodio fundamental de la historia de Arucas y de la memoria democrática de Canarias.

En el transcurso del homenaje se recordará la trayectoria de José Gómez Viera y se pondrá de relieve la importancia de conservar la memoria de quienes padecieron las consecuencias de la Guerra Civil y la represión posterior.

La familia invita, a las instituciones y a los medios de comunicación a participar en este acto de recuerdo y reconocimiento.

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Imitar Sin Pensar
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Imitar sin pensar

Las modas nacen deprisa. Un gesto, una celebración, una fotografía o un vídeo bastan para que miles de jóvenes quieran imitar lo que ven sin preguntarse de dónde viene ni qué significa. Es el precio de vivir en un mundo donde la apariencia suele correr más que el conocimiento. Un muchacho se bajó los pantalones un palmo porque su ídolo lo había hecho. Otro lo imitó al día siguiente. Después llegaron cientos más. Ninguno sabía explicar el motivo, ni le importaba. Lo importante era parecerse a quien admiraban. Con el paso del tiempo descubrieron que muchos gestos, formas de vestir o maneras de comportarse tenían historias que desconocían. Algunas eran simples modas; otras habían nacido en ambientes marginales, en bandas, incluso en prisiones o en culturas muy distintas de la nuestra. Comprendieron demasiado tarde que copiar sin entender es la forma más rápida de dejar que otros piensen por uno. Los años pasan y la imagen que cada cual construye también deja huella. Se toman decisiones que parecen insignificantes en el momento, pero que acaban definiendo la personalidad, las costumbres e incluso la forma en que los demás nos perciben. Corregir ese rumbo siempre es posible, pero nunca resulta tan sencillo como haber reflexionado antes de imitar. Todo esto me viene a la cabeza al recordar la celebración del futbolista de la selección española Lamine Yamal. Un deportista de élite sabe que millones de ojos observan cada uno de sus movimientos. Los referentes no solo marcan goles; también marcan conductas. Quienes los admiran merecen mensajes que inspiren esfuerzo, respeto y criterio, no simples gestos vacíos destinados a ser copiados sin reflexión. La lección es sencilla: no conviertas la admiración en obediencia, no imites porque sí, pregunta, piensa y decide por ti mismo. La libertad empieza cuando dejas de seguir al rebaño. A buen seguro, quien renuncia a pensar acaba viviendo la vida de otros. Y esa es la peor de las derrotas: descubrir, cuando ya es demasiado tarde, que nunca fue uno mismo quien eligió el camino.