N° 44. «LO RONES FIA’OS DE MAESTRO MANUEL»

Esta anécdota es de un protagonista ya conocido por otras historias. Es una  joya este hombre. Como ya he dicho, soy muy amigo de uno de sus hijos y un día, mientras compartíamos unas cervezas en un bar de Gáldar, me contó varias anécdotas de su padre que era muy ingenioso, y de las que yo tome buena nota.

A la entrada de la vieja Recova de Gáldar, (Plaza de Mercado), había una pequeña cantina, un chiringuito, que regentaba un tal Pedro. La tal cantina era muy conocida pues estaba en un sitio estratégico y era el preferido de los roneros del lugar que iban a echarse su pisco tanto al mediodía antes de almorzar como por la tardecita después de la interminable jornada laboral. Pedro siempre tenía alguna cosilla para picar: una aceituna, un cacho de queso, una rodaja de salchichón…… que se acompañaba de un cachito de pan, pues al ronero siempre le gusta echarse algo a la boca después del ron.

Los trabajadores de las plataneras y almacenes de empaquetado, que eran sus clientes en potencia, cobraban semanalmente, los sábados. Y era una  costumbre que el sobre del sueldo había que entregarlo a la mujer sin ni siquiera abrirlo, porque si no menuda se armaba. Lo que ellos tenían para los pequeños gastos era lo que cobraban por horas extras que pedían que se las pagaran aparte; por tanto su economía particular dependía de las horas extras que hicieran durante la semana.

Debido a ello era habitual que muchos de sus clientes a mitad de la semana ya no tenían una peseta en el bolsillo. Así que Pedro se veía obligado a despachar copas a crédito, que apuntaba en una libreta, y que generalmente pagaban el mismo día de cobros, que como dije eran los sábados.

Maestro Manuel era un cliente habitual; de los que iban todos los días a echarse un par de rones tanto al mediodía antes de almorzar, como por la tardecita después de la suelta. Pero era un hombre al que había que atar corto porque no era muy buen pagador. Se dejaba ir cada rato alegando que estaba sin un duro porque no había hecho horas extras y que esperaba hacerlas la semana siguiente y entonces le pagaría. Pero así habían pasado ya varias semanas y la cuenta iba subiendo.

Pedro estaba algo preocupado y no encontraba el momento de hablar con él, pues no quería decírselo delante de nadie no sea que se le calentara y perdiera las perras y al cliente. Y maestro Manuel, que era más listo que  las ratas de intendencia, no se acercaba a la cantina si no habían clientes consumiendo. Y así pasan los días y una semana tras otra sin que entregará una peseta.

Hasta que un buen día Pedro se decide hablar con él y lo llama a un rincón de la pequeña barra y va y le dice casi al oido:

  • Maestro Manuel esto no puede seguir así, pues ya van p’a cuatro semanas que no me entrega ni una peseta y la cuenta se ha ido subiendo. Maestro Manuel pone cara de asombro y le pregunta:
  • Y cuánto le debo Pedro?.
  • Oh, p’os ya pasan de las cien pesetas, si quiere le enseño el detalle. Maestro Manuel se le queda mirando fijamente y le dice haciéndose el caliente:
  • A mi no me hace falta el detalle porque usted es una persona seria y no me va a engañar, pero dígame:
  • Cómo carajo se ha deja’o juntar t’o eso Pedro?. Pedro, confuso por la respuesta de maestro Manuel, le contesta:
  • Oh! P’os poco a poco y pisco a pisco…… 

Pedro se queda pensando al tiempo que lo miraba: «O sea que esté jodi’o caradura me está echando a mí la culpa por las perras que me debe»………!Esto es increíble recoño!.

Maestro Manuel de forma relajada le contesta, mientras se echaba el último ron para ir a almorzar:

P’os no te preocupes hombre que pisco a pisco y poco a poco te iré pagando

Y mientras Pedro se fue a despachar a otro cliente, maestro Manuel se da la vuelta p’a marcharse, después de echarse el ultimo pisco, al tiempo que le grita: !Apunta eso par’ai Pedro¡.

Este hombre no tiene arreglo!. Se lamentaba Pedro. No hay quien lo amarre corto ni quien lo meta en cintura!. Yo sé que él acaba pagando. Lo que no sé es cuando.

Así era maestro Manuel. A todo santo le debía una vela, me decía su hijo.

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Xx Concurso Fotográfico De La Zona Mesa Y López
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El XX Concurso Fotográfico de la Zona Mesa y López ‘revela’ a sus campeones

La Zona Comercial Mesa y López ha dado a conocer este sábado a los ganadores del XX Concurso Fotográfico de Las Palmas de Gran Canaria, una edición especial marcada por la alta participación, el gran nivel artístico de las obras presentadas y la consolidación de este certamen como una de las citas culturales y fotográficas más destacadas de la ciudad. La entrega de premios tuvo lugar en la rambla junto a la Plaza de España, donde durante toda la jornada se expusieron las fotografías seleccionadas del concurso de fotografía rápida celebrado el pasado 25 de abril. Más de 200 participantes de todas las edades afrontaron el reto creativo de captar en tiempo récord los seis temas sorpresa propuestos por la organización, en un certamen frenético que cada año suma más aficionados/as y profesionales a la cita. El jurado, integrado por Dácil Bueno, José Barrera y Víctor J. García Martínez, comisario del concurso, destacó la calidad, creatividad y capacidad narrativa de los trabajos premiados en esta edición especial de 20 aniversario, donde ha destacado especialmente Teresa Serna como ganadora del premio a la mejor serie, a los seis temas mejor presentados por un mismo participante. La cita, que ha reconocido el talento de participantes procedentes de distintos municipios de Gran Canaria, Tenerife y varios países, ha entregado una decena de premios, con una cuantía total de 4.700 euros. El premio a Teresa Serna se enmarca en la categoría sénior, con el galardón a la Mejor Serie Fotográfica, patrocinado por Cajasiete y considerado uno de los reconocimientos más importantes del certamen por la interpretación conjunta de los seis temas. En cuanto a las mejores fotografías individuales por temática, Lorenzo Pérez Lázaro obtuvo el galardón en “Debí tirar más fotos”, patrocinado por la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés; Paula Bosch Expósito fue reconocida por su trabajo en “Moda juvenil”, patrocinado por Guess; Chira Jerez Jiménez logró el premio en “A contracorriente”, patrocinado por Duke Fotografía; Onelia del Pino Benítez Gómez se alzó con el reconocimiento en “Pequeñas cosas”, patrocinado por Turismo LPA Las Palmas de Gran Canaria; Gabriela Alemán González obtuvo el premio en “Con altura”, patrocinado por Guaguas Municipales; y Sergio Ramírez Galván fue distinguido en “He visto una luz”, patrocinado por Fundación “la Caixa”. El jurado concedió además menciones especiales en categoría adulta a Héctor Jesús García Barrera, Isabella Clavijo Correa, Noemí Hernández Cruz, Lara Collado Martín y Carmelo Santana Ortega. La categoría juvenil, una de las disciplinas más destacadas del concurso al premiar el talento y creatividad de los jóvenes participantes, ha sido reconocido con el primer premio, patrocinado por Gilmar Real Estate Canarias, Nazareth Bolívar Ruiz. El segundo premio recayó en Diego González Vidal y el tercero en Ana Hernández Alfaro. Asimismo, fueron premiados Dorian Fernández Gutiérrez, Saúl Guerrero Hernández, Nora Almond Santana, Valentina Vega de las Heras, Gerónimo González Díaz, Hermes Karadimos y Aitana Sánchez Santiago, completando el cuadro de honor juvenil de esta vigésima edición. Las menciones especiales juveniles fueron para Irene Checa Delgado, Sofía Martínez Carrascosa, Sole Vera, Lucía Karadimou y Ulises Armas Hernández. La exposición al aire libre permitió al público disfrutar de al menos una imagen de cada participante, convirtiendo la rambla de Mesa y López en una gran galería urbana de fotografía y creatividad, donde ha brillado el ingenio e una edición muy especial.  La entrega de premios contó con la presencia del viceconsejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos del Gobierno de Canarias, Felipe Afonso El Jaber y representantes institucionales, patrocinadores y miembros de la Asociación de Empresarios de la Zona Comercial Mesa y López, organizadora del certamen. Esta edición del 20 aniversario continuará del 15 al 23 de mayo con el “Pasearte Fotográfico”, una iniciativa que llevará las imágenes ganadoras a los escaparates de la zona comercial Mesa y López. Además, las fotografías premiadas y las menciones especiales formarán parte de una exposición colectiva que podrá visitarse del 5 de junio al 5 de julio en la sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en Mesa y López. El XX Concurso Fotográfico es posible gracias al apoyo de empresas e instituciones públicas como Cajasiete, Duke Fotografía, Guess, Fundación ‘la Caixa’, Turismo LPA Las Palmas de Gran Canaria, Guaguas Municipales, Ámbito Cultural El Corte Inglés, Herrera Cerpa Óptica/Audio, Gilmar Real Estate Canarias, McDonald’s, Mercado Central y Rocasa, Albert Joyeros, El Trastero Tasca Urbana, Ad7 islas, Liceo 2000 y Pecan Suministros.