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Los Cebolleros regresan a Fuerteventura para formar parte del VI Festival Folclórico La Sebada

El GF Los Cebolleros de Gáldar regresará a Fuerteventura horas este sábado 10 de octubre para participar en el VI Festival Folclórico La Sebada, una cita que se celebrará a partir de las 20:00 en la Plaza de los Pescadores de Morro Jable, en el municipio de Pájara.

Será una actuación especialmente significativa para la agrupación galdense, ya que Los Cebolleros no viajaron a Fuerteventura desde el año 2015, por lo que una vez años después volverán a encontrarse con el público majorero y con compañeros del folclore de la isla.

El VI Festival Folclórico La Sebada reunirá sobre el escenario a varias formaciones procedentes de diferentes islas. Junto al GF Los Cebolleros, que representará a Gran Canaria, estarán también la AF Alfaguara, de La Palma; el AC Erasmo Hernández, de Gran Canaria; la AC Parranda La Sebada, de Fuerteventura, como agrupación anfitriona, y el GF Los Cabuqueros de Arucas, también de Gran Canaria.

Para el presidente del GF Los Cebolleros, Moisés Rodríguez, este regreso tiene un significado especial, aunque considera que forma parte de la trayectoria que el grupo se viene desarrollando en los últimos años.

«Nos hacía mucha ilusión volver a Fuerteventura. Llevábamos desde 2015 sin viajar a la isla y volver once años después es algo que nos alegra especialmente, sobre todo porque lo hacemos para compartir escenario con otros grupos y reencontrarnos con amigos que hemos ido haciendo a lo largo de todos estos años».

Rodríguez destaca además que la participación en Fuerteventura pone el broche a una etapa de intensa presencia del grupo por todas las islas. «Desde 2022 hemos tenido la oportunidad de visitar todas las islas Canarias, algunas de ellas incluso en varias ocasiones. Para nosotros eso es muy importante porque Los Cebolleros no queremos que nuestro trabajo se quede únicamente en Gáldar o en Gran Canaria, sino poder llevar repertorio, nuestra forma de entender el folclore y nuestra música a otros lugares y compartirla con otros colectivos», señala.

El presidente de Los Cebolleros añade que «cada isla tiene sus particularidades, sus grupos y su manera de vivir el folclore, pero cuando subimos a un escenario nos damos cuenta de que hay algo que nos une a todos, que es el amor por nuestras tradiciones y las ganas de mantener las vivas».

La formación galdense llevará hasta Morro Jable parte de su repertorio de canto, toque y baile, sus principales señas de identidad y una forma de entender el folclore que el grupo mantiene desde hace décadas. Con una trayectoria que supera ya el medio siglo, Los Cebolleros continúan llevando la música tradicional canaria a diferentes escenarios dentro y fuera de las islas.

El regreso a Fuerteventura permitirá además a Los Cebolleros reencontrarse con amigos y compañeros del mundo del folclore, recuperando una visita que forma parte de la trayectoria de la agrupación. La presencia de Los Cabuqueros de Arucas y la AF Alfaguara tendrá también un significado especial, ya que estas agrupaciones han compartido escenario en numerosas ocasiones y mantienen una relación estrecha dentro del movimiento folclórico de Gran Canaria y La Palma.

Esta invitación llega de mano de la Parranda La Sebada. Asimismo, la participación cuenta con el patrocinio del programa de movilidad cultural del Gobierno de Canarias, el cual sufraga los gastos de desplazamiento de los grupos canarios.

Este tipo de encuentros permiten estrechar los lazos entre agrupaciones de las diferentes islas y compartir distintas maneras de entender y vivir nuestras tradiciones, haciendo del folclore un punto de encuentro entre quienes mantienen viva nuestra cultura popular.

La cita será este sábado 10 de octubre, a las 20:00 horas, en la Plaza de los Pescadores de Morro Jable, donde el GF Los Cebolleros compartirá escenario con el resto de formaciones participantes en esta sexta edición del Festival Folclórico La Sebada.

Once años después, Los Cebolleros vuelven a Fuerteventura con la ilusión de reencontrarse con el público majorero y seguir haciendo lo que llevan décadas haciendo: llevar el folclore de Gáldar y de Gran Canaria allí donde haya un escenario dispuesto a recibirlo.

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Redacción NorteGranCanaria

Gobernar sin respaldo

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Y eso ocurre como ahora, que el ejecutivo ha perdido la mayoría que lo respaldaba, y es incapaz de sacar adelante proyectos legislativos de relevancia; por lo tanto, lo que estamos viendo ahora mismo en España, es como el gobierno de Pedro Sánchez fracasa reiteradamente en la búsqueda de acuerdos y queda reducido a gestionar la mera supervivencia política; lo que lo asemeja más a un sistema dictatorial, que a una democracia plena y moderna. Nadie discute que la Ley pueda amparar su permanencia. Lo que cada vez resulta más discutible es que esa permanencia sea compatible con la esencia misma de una democracia parlamentaria. Porque conviene recordar una verdad elemental: gobernar no consiste en ocupar el poder, sino en ejercerlo eficazmente al servicio de los ciudadanos, pues continuar como hasta ahora, se traduce en una absoluta falta de “ética política”. Cuando un gobierno carece de apoyos para legislar, cuando no puede aprobar presupuestos, cuando cada iniciativa nace condenada al rechazo parlamentario y cuando la acción política queda reducida a la propaganda, la pregunta deja de ser jurídica para convertirse en moral. ¿Tiene sentido seguir gobernando cuando ya no se puede gobernar? Como humano imperfecto que soy , pero nada más que como humano,  puedo hasta entender de que Pedro Sánchez con todos los problemas que le acosan que van  desde lo personales, con la corrupción generalizada entre los a suyos e incluso ya condenados  en firme, o de su propia esposa pendiente de juicios   , tenga la tentación de eternizarse en el poder, para luchar o al menos intentar arreglar “el fregado” donde se encuentra metido hasta las cejas; pero mantener  esa actitud, insisto que no solo ya no es ética, antipatriótica, sino también cobarde,  que le está haciendo un daño enorme al país  y mostrando un escaparate de España ante el mundo, que no se lo merece.   “El abuso del decreto o la política de la puerta trasera” En estas circunstancias suele aparecer un recurso cada vez más frecuente, “el Decreto-Ley”. Pensado originalmente para situaciones excepcionales y urgentes, termina convirtiéndose en una herramienta cotidiana mediante la cual el Ejecutivo intenta sustituir la falta de respaldo parlamentario por decisiones adoptadas desde el Consejo de ministros. Lo preocupante no es únicamente el uso intensivo de este mecanismo. Lo verdaderamente alarmante es cuando los Decretos son presentados sabiendo de antemano que difícilmente sobrevivirán al debate parlamentario o incluso que serán posteriormente derogados o anulados como está ocurriendo cada vez que el Congreso o Senado, tienen de validar alguno nuevo. En ese momento la política deja de orientarse a resolver problemas para convertirse en una mera puesta en escena. La actividad gubernamental se transforma en un escaparate destinado a aparentar iniciativa, mientras las instituciones se consumen en un ciclo permanente de bloqueo, rectificaciones y enfrentamientos. La consecuencia es devastadora para la credibilidad democrática., dentro y fuera de España Los ciudadanos contemplan cómo su país permanece inmóvil mientras sus dirigentes libran una batalla cuyo principal objetivo parece ser la permanencia en el poder al precio que sea de Pedro Sánchez y su equipo sanchista, que poco tiene que ver con el PSOE, histórico y autentico   “Una democracia no puede vivir en funciones permanentes” Gobernar sin mayoría durante un periodo breve puede ser una circunstancia excepcional, pero hacerlo de forma prolongada, como pretende este gobierno social comunista de Pedro Sánchez se convierte en un problema estructural; pues, “El país deja de avanzar. Las reformas necesarias se paralizan. Las inversiones se retrasan. La incertidumbre económica aumenta y La confianza institucional se deteriora.” Y mientras tanto, la ciudadanía asiste con creciente frustración a un espectáculo político donde la capacidad para conservar el cargo parece haber sustituido a la voluntad de resolver los problemas reales. La democracia no fue concebida para sostener gobiernos incapaces de gobernar indefinidamente pues esta fue concebida para que las instituciones reflejaran la voluntad popular y para que los representantes pudieran adoptar decisiones efectivas en nombre de los ciudadanos , no para que un señor de forma egoísta y dictatorial, pretenda ponerla a su servicio, para que le resuelva “sus problemas familiares, o de partido, que se ha visto sumido en una serie de escándalos por corrupción  e incluso con dirigente ya condenados y sufriendo cárcel. Cuando esa capacidad desaparece, prolongar artificialmente una legislatura puede acabar convirtiéndose en un ejercicio de resistencia política incompatible con el espíritu que inspiró el sistema.   ¿Resistencia democrática o apego al poder? Quienes defienden esta situación suelen argumentar que mientras no exista una alternativa parlamentaria viable, el gobierno tiene derecho a permanecer, y legalmente es cierto; pero la política no debería limitarse a hacer únicamente aquello que la Ley permite, porque no se puede dejar de lado a la ética o a la moral, que también deberían ser atendidas como las normas democráticas más elementales cuando aconsejan. “la ética democrática debe exigir y   asumir que perder la confianza de las cámaras tiene consecuencias políticas.” De lo contrario, se corre el riesgo de trasladar a la sociedad un mensaje muy peligroso, y es que “conservar el poder es más importante que ejercerlo eficazmente”. Cuando un gobierno