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Los Cebolleros viajan hasta La Palma para la clausura de “Unidos por las raíces”
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Los Cebolleros cumplieron el pasado lunes uno de septiembre la friolera de 55 años, puede parecer poco tiempo, eso sí, depende para quien. Sin embargo, seguro que aquel uno de septiembre de 1970 el novel grupo conformado por 30 jóvenes amigos bajo la batuta de Colacho Rodríguez, no presagiaron que cinco décadas y media después el grupo seguiría en activo, con una trayectoria bastante destacada, que ha tenido sus vicisitudes, pero sin embargo, ha sabido sobreponerse y continuar, sobre todo desde 2018, cuando Colacho Rodríguez decidió poner punto y final a su trayectoria en el grupo.

El grupo cebollero lleva una semana algo frenética, prueba de ello: es que el pasado domingo siete de septiembre estuvo en Teror, en el mismo escenario que acogió su estreno musical en 1970. Ya lo dijo José Luis Yánez el cronista oficial de Teror: Los Cebolleros nacieron en Gáldar, pero se bautizaron en Teror. Cabe Resaltar, que en la edición de este año Los Cebolleros y Los Cabuqueros se plantaron en Teror vestidos de blanco y negro, e interpretaron la Isa Antigua de Gáldar o Isa de Los Viejos, con el claro objetivo de rememorar la estela y el espíritu del legendario grupo Los Viejos de Gáldar.

En la tarde noche del pasado miércoles diez de septiembre, el conjunto de la ciudad de los guanartemes participó en la Romería Ofrenda a San Nicolás de Tolentino, cita esta usual en el calendario de actuaciones del grupo desde hacer cuatros años. 

Este sábado trece de septiembre participará en segundo lugar junto a Los Cabuqueros en la cuarta y última edición del festival “Unidos por Las Raices”, el cual se celebrará Dios mediante en el Recinto Municipal de San José en el municipio palmero de Breña Baja a las 20:30h, con la participación de los siguientes grupos: Gaida del municipio lanzaroteño de Tías, Cebolleros de Gáldar y Cabuqueros de Arucas de Gran Canaria, desde Tenerife lo hará Guarache de Tacoronte y por último el grupo anfitrión Alfaguara de Breña Baja de la isla de La Palma.

A nadie se le esconde que el proyecto Unido por las raíces, es un proyecto muy ambicioso, el cual ha sido itinerante por cuatro islas, haciéndose cargo de la organización y financiación la representación de cada isla. Este esfuerzo y dedicación se vio recompensado recientemente con el premio “Mejor Proyecto”, más concretamente el pasado 15 de marzo de 2025, en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, dentro de los «Premios Tradición y Folklore», destinados a colectivos y personas vinculadas al folklore y a la preservación de nuestras tradiciones. 

Unidos por las Raíces” nació con la vocación de fortalecer los lazos culturales entre islas y preservar las tradiciones musicales canarias, ofreciendo un espectáculo de calidad que permite compartir la riqueza de nuestro patrimonio inmaterial en distintos municipios. El Festival Unidos por las Raíces es mucho más que un encuentro cultural, es un proyecto que nace de la amistad y del compañerismo, del respeto a nuestras tradiciones y de la pasión compartida por el folclore. Hemos recorrido las islas participantes, dejando en cada edición la huella del intercambio, la unión y el orgullo de pertenecer a nuestras raíces, afirmó Sonia Delgado presidenta de Alfaguara.

Este festival cuenta con la organización de la A.F. Alfaguara de Breña Baja, la colaboración organizativa del Ayto. de Breña Baja, la colaboración del Cabildo Insular de La Palma, casas comerciales, medios de comunicación etc. Además, también cuenta con el necesario patrocinio económico del Gobierno de Canarias mediante el programa de movilidad cultural.

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Redacción NorteGranCanaria

Trump y las dictaduras que no ha logrado derribar

“Parece que, al rubio pistolero americano, se le ha encasquillado el colt 45 largo” “Pedro Sánchez no es el único que incumple sus promesas electorales”  “El rubio pistolero de la lejana aldea del salvaje oeste americano Donal Trump”, se presentó ante buena parte de su electorado y mundo entero, como el líder capaz de restaurar el poder de Estados Unidos y enfrentarse a los regímenes, que él consideraba enemigos de la libertad. Así a voz de pronto, más parecía la llegada de un nuevo Mesias redentor, que de un “chulo rubio pistolero americano, dispuesto a usar su Colt 45 largo y cargarse al primero que se le pusiera delante y no le gustar su mirada” Pero hay una vieja costumbre en la política moderna que se resume en “prometer más de lo que se puede cumplir”. Y pocas veces se ha visto con tanta claridad como en el caso de Donald Trump, un hombre que llegó al poder presentándose como negociador implacable, pacificador mundial y azote de todas las dictaduras incómodas, aunque solo para los Estados Unidos. Entre sus promesas figuraban “meter en cintura” a Cuba, Venezuela e Irán. Regímenes que, según sus propias palabras, estaban condenados a doblegarse ante la presión de Washington. Años después, conviene preguntarse…  ¿Qué quedó de aquellas proclamas que parecían anunciar un vuelco histórico? La respuesta es incómoda y bastante, por cierto. Pero, como viejo lobo de mar, que además arrastra de por vida el ser un mauro de Telde y siguiendo mi estilo marinero voy a intentar analizar caso por caso,     “Cuba: la realidad contra la propaganda” El caso cubano resulta especialmente significativo. Hace sesenta y seis años, una revolución prometió liberar a los cubanos de una dictadura (Gerenarl Batista), pero lo que vino después con Fidel Castro, Che Guevara y resto compinches revolucionarios, fue otro sistema de poder que, generación tras generación, ha restringido libertades y ha terminado sumiendo al país en una crisis permanente. Sin embargo, sería un error pensar que la responsabilidad de esta tragedia corresponde únicamente a La Habana. También Washington lleva décadas demostrando una asombrosa incapacidad para comprender la realidad cubana. Ahora Donald Trump asegura, que no será necesaria una intervención militar porque el Gobierno cubano terminará cediendo ante su presión económica y política. El mismo argumento, con distintos matices, lo hemos escuchado durante décadas. “El régimen está a punto de caer. El sistema se encuentra agotado. El final es inminente”. Y mientras tanto pasan los años, cambian los presidentes estadounidenses y Cuba continúa donde estaba, con un pueblo cada vez más jodido y unos gobernantes diciéndoles “Patria o muerte”, como si esa proclama fuera a quitarles el hambre y sacarlos de la mayor de las miserias jamas vista en Cuba. Al menos, al pueblo llano, porque las elites del partido comunista, siguen viviendo como Dios. ¡Faltaría más! ¡Que por algo son comunistas! Trump ha llegado a afirmar que el régimen cubano se encuentra sometido a una presión sin precedentes y que terminará cayendo. Pero la historia demuestra algo que demasiados estrategas se niegan a aceptar: “el hambre puede debilitar a un pueblo, pero no necesariamente derriba a quienes lo gobiernan”. Los cubanos soportan apagones, escasez, salarios insuficientes y una emigración que ha vaciado barrios enteros. Sin embargo, quienes administran el poder siguen conservando los instrumentos esenciales para perpetuarse. Y ahí radica el error de cálculo de quienes, desde cómodos despachos a miles de kilómetros de distancia, creen que el sufrimiento social produce automáticamente cambios políticos. No querido pistolero rubio americano. has olvidado, que por las venas de los cubanos circula sangre española, que nada tiene que ver con la anglosajona, por ejemplo. Hoy por hoy no hay nada que indique que un régimen vaya a desaparecer simplemente porque la población esté cansada. Si así fuera, muchas dictaduras habrían desaparecido hace décadas. Por lo tanto, que rubio pistolero americano, cambia el rollo, que esa película ya la hemos visto muchas veces e incluso en “fémina” que en el Cine Cervantes de Telde la daban los miércoles por medio duro. Eso sí, las pulgas que agarrabas en la sala, no te las cobraban. Era una gentileza de la casa. Jajajajaja. “Venezuela: otra profecía incumplida” Con Venezuela ocurrió algo parecido, con la única diferencia, de que el país es rico en petróleo. Y que conste que, por tratarse de mi segunda patria, me duele particularmente y sobremanera Se anunciaron aislamientos internacionales, sanciones demoledoras y desplomes inminentes. Se habló una y otra vez del final del chavismo como si se tratara de una cuenta atrás irreversible. Sin embargo, la realidad volvió a desmentir a los profetas. Los sistemas políticos no se derrumban únicamente porque una potencia extranjera, USA como es el caso, lo desee. Se sostienen mediante estructuras de poder, intereses internos y alianzas internacionales, mucho más complejas que cualquier discurso electoral. Y en este caso, salía más efectivo y económico hacer “Santa” a Decy Rodríguez, meter en la cárcel al subnormal del Nicolas Maduro, y darles una palmadita en la espalda a los militares, que ayudar a que se cumpliera la voluntad de un pueblo que sufría la tiranía chavista. Pero de ello y más extensamente hablaré otro día. Porque los “pendejos venezolanos” -añadió el rubio pistolero- Bien se merecen lo que tienen, y aunque no me gusta, que nadie llame “pendejos” a mis hermanos venezolanos, tengo que admitir que al menos en esta ocasión, algo de razón tienen “el pistolero rubio americano”. Porque si los cubanos mantienen al menos su dignidad; los venezolanos están demostrando vergonzosamente, para los que amamos Venezuela, como este viejo lobo de mar que suscribe, que no dan “palo al agua” y, por lo tanto, se merecen lo que les ha caído encima; que insisto, me duele en lo más profundo de mi corazón y me pregunto… ¿Dónde y cuándo “panas”, fue, que se les apagó la llama de la hombría isleña?   “Irán: la arrogancia de creer que todo tiene un precio” El caso iraní, refleja además otro error frecuente de la política