El Gáldar supera al CD Firgas y se medirá con el Cerruda en la final por el ascenso
Galdar Cf
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Ante una gran respuesta de la afición, el Gáldar derrotó al CD Firgas y disputará frente al CD Cerruda la última eliminatoria por el ascenso a Primera Regional.

El Gáldar certificó su pase a la gran final por el ascenso a Primera Regional tras imponerse por 3-1 al CD Firgas en un encuentro intenso y vibrante, disputado ante una magnífica entrada en el estadio galdense.

El conjunto cebollero mostró desde el pitido inicial una imagen muy distinta a la ofrecida en el choque de ida disputado en el Domingo Ponce. Si entonces fue el Firgas quien dominó la primera mitad, esta vez el Gáldar salió decidido a asumir el protagonismo, ejerciendo una presión alta que incomodó constantemente a los visitantes y les obligó a recurrir al juego directo, perdiendo numerosos balones.

La apuesta local encontró recompensa mediada la primera mitad. Tras una recuperación en campo rival, Iván robó un balón y filtró un preciso pase al espacio para Memi. El atacante galdense controló con calidad, se deshizo de su marcador con un recorte y sacó un potente disparo que se coló por la escuadra del palo largo, imposible para el guardameta firguense.

El gol obligó al Firgas a adelantar líneas y buscar con mayor insistencia la portería rival. Sin embargo, cuando los visitantes lograban acercarse con peligro, apareció la figura de Manu, muy seguro bajo palos para mantener la ventaja local. Con el 1-0 se llegó al descanso.

Tras la reanudación, el encuentro mantuvo el mismo guión. El Gáldar siguió mostrándose sólido y ordenado en la presión, impidiendo que el Firgas encontrara espacios para generar ocasiones claras. Además, los locales dispusieron de varias oportunidades para sentenciar la eliminatoria, aunque la falta de acierto mantuvo la incertidumbre en el marcador.

La tranquilidad definitiva llegó en el minuto 85. Pedro protagonizó una brillante acción individual con un espectacular recorte sobre Oumar, que terminó derribándolo dentro del área. El colegiado señaló el punto de penalti y el propio Pedro asumió la responsabilidad para transformar la pena máxima y establecer el 2-0.

Lejos de rendirse, el Firgas se lanzó al ataque en busca de una remontada que parecía imposible. En esos momentos llegó la ocasión más clara de los visitantes, pero Manu volvió a erigirse en protagonista con dos intervenciones consecutivas de enorme mérito que evitaron el gol.

Poco después, en el minuto 89, el árbitro señaló un penalti muy protestado por los locales. Iván fue el encargado de ejecutarlo para el Firgas y logró reducir diferencias, aunque Manu estuvo muy cerca de detener el lanzamiento.

Con los visitantes completamente volcados sobre el área galdense en los instantes finales, llegó la sentencia. Una rápida contra conducida por Mor terminó con un rechace de Jesús que cayó en los pies de Raúl García, quien no desaprovechó la oportunidad para enviar el balón al fondo de la red, firmar el 3-1 definitivo y anotar, además, su primer gol de la temporada.

Antes del inicio del encuentro también se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada. Los jugadores del Gáldar quisieron mostrar su apoyo a Juanma, que semanas atrás sufrió una grave lesión de rodilla durante un partido amistoso. La plantilla posó junto a él para una fotografía de apoyo y le hizo entrega de una camiseta simbólica con el mensaje: «Mucho ánimo, Juanma. Tu equipo está contigo». Un gesto que refleja la unión y el compañerismo que existen dentro del vestuario galdense.

Más allá de lo ocurrido sobre el césped, el encuentro estuvo marcado por el extraordinario ambiente vivido en las gradas. La afición galdense volvió a responder en una cita decisiva, convirtiéndose una vez más en el jugador número doce del equipo. Desde el club también se quiere agradecer el apoyo de todos los integrantes de la familia del Gáldar, desde los jugadores de la cantera hasta los padres y familiares que acudieron al estadio para respaldar al equipo en una noche tan importante.

Asimismo, el Gáldar quiere reconocer el gran nivel mostrado por el CD Firgas durante toda la eliminatoria. El conjunto firguense demostró ser un rival de enorme entidad, competitivo y bien trabajado, que puso las cosas muy difíciles en ambos encuentros. La eliminatoria pudo caer para cualquiera de los dos equipos y se decidió por pequeños detalles, reflejo de la igualdad y el mérito de ambos conjuntos.

Con esta victoria, el Gáldar obtiene el billete para la final de ascenso a Primera Regional, donde se medirá al CD Cerruda con el sueño del ascenso cada vez más cerca. El equipo afrontará la última eliminatoria con la máxima ilusión y con el convencimiento de que, junto al apoyo de su gente, puede culminar una temporada para el recuerdo.

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Redacción NorteGranCanaria

IA sí o IA no

“Porqué no se le pueden poner puertas al campo” Durante semanas, el debate sobre la “inteligencia artificial” ha vuelto a encender tertulias, columnas y sobremesas. Hay quien la ve como una amenaza existencial, un monstruo digital capaz de devorar empleos, identidades y hasta la propia condición humana. Otros, en cambio, la consideran un avance inevitable, una herramienta poderosa que, bien usada, puede multiplicar nuestras capacidades. Yo, que he pasado media vida en la mar y la otra media escribiendo sobre ella, no puedo evitar recordar que este debate no es nuevo. Cambian los nombres, cambian los artefactos, pero el miedo al progreso es siempre el mismo. Recuerden que en 1633 casi mandan a la hoguera al astrónomo   Galileo Galilei, por afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol. Y el pobre hombre, para salvar de morir chamuscado tuvo que retractarse de su teoría heliocéntrica ante el Tribunal de la Santa Inquisición, aunque diciendo…. “Y sin embargo se mueve”, y como en aquel tiempo “los sabios de la iglesia” se parecían mucho a los actuales alumnos de la LOGSE socialista, no supieron interpretar sus palabras y gracias a ello, le perdonaron la vida.    “Cuando la mar también temió a la tecnología” Quienes hoy se escandalizan con las IA se parecen mucho a aquellos que, en mis primeros años de navegación, protestaban por la llegada de la “navegación por satélite”. Decían que se perdería el romanticismo, y que los oficiales se volverían torpes; que la mar castigaría a quienes confiaran en “máquinas que no sienten el viento”. Y, sin embargo, el tiempo puso cada cosa en su sitio. La navegación satelital no solo no destruyó la profesión, sino que “la hizo más segura, más precisa y más humana”, porque liberó al marino de tareas repetitivas y le permitió concentrarse en lo esencial; esto es, gobernar el barco y cuidar de su gente. Lo mismo ocurrió con las “calculadoras astronómicas”, con “las curvas de las llamadas, tablas americanas de estabilidad portátiles”, o con los primeros “ordenadores de a bordo”. Cada avance fue recibido con recelo, y cada avance terminó siendo imprescindible. Hoy, dudo que exista un solo barco en el mundo sin GPS, y también dudo que, muchos oficiales sepan usar un sextante como lo hacíamos nosotros. Pero eso no es decadencia: “es evolución”. “La IA como nueva herramienta de navegación humana” La inteligencia artificial es, en esencia, “una herramienta”. No es un oráculo, no es un demonio, no es un sustituto de la inteligencia humana. Es un instrumento que amplifica nuestras capacidades, igual que lo hizo el radar, el GPS o las cartas electrónicas facilita el trabajo. Acelera cálculos complejos. Democratiza el acceso al conocimiento y además permiten que un ciudadano normal, un estudiante o un profesional tenga a mano un asistente capaz de sintetizar información, explicar conceptos y ayudar a pensar. La IA no piensa por nosotros, solo “nos obliga a pensar mejor”.    “La ciencia sin conciencia: el riesgo real” Ahora bien, sería irresponsable ignorar los riesgos. La historia nos recuerda que, “la ciencia sin conciencia es la ruina del espíritu”, como decía Rabelais. El uranio, por ejemplo, prometía energía limpia y terminó también en Hiroshima. La química prometía fertilidad y terminó en gases de guerra. La informática prometía libertad y terminó en vigilancia masiva. La IA no es diferente. Puede ser usada para manipular, para desinformar, para automatizar injusticias, para amplificar desigualdades. Pero ese riesgo “no es argumento para frenar el progreso”, sino para gobernarlo con ética, regulación y responsabilidad. La solución nunca ha sido prohibir la herramienta, “sino educar al artesano” (pensamiento mesiánico)   “No se le pueden poner puertas al campo” La inteligencia artificial ha llegado, y no se va a marchar. Podemos discutir cómo regularla, cómo integrarla, cómo evitar abusos. Pero pretender detenerla es tan absurdo como prohibir el GPS en los barcos o volver a las tablas logarítmicas por decreto. La humanidad siempre ha avanzado cuando ha abrazado el conocimiento, no cuando lo ha temido. Y si algo he aprendido en la mar es que “el progreso es como la marea”, puedes ignorarlo, puedes protestar, puedes incluso intentar frenarlo… pero al final, ni se para ni espera, y sube y baja igual.   “El horizonte verdadero” Porque al final —y esto lo sabe cualquiera que haya hecho guardias largas en el puente de un barco, “el horizonte nunca es el que parece”. El aparente es solo una línea engañosa, dibujada por la luz y la distancia. El verdadero está más allá; donde la mar se junta con la voluntad, donde el futuro se abre como una derrota limpia y donde cada avance, por polémico que sea, termina siendo parte de la travesía humana. La inteligencia artificial es exactamente eso; “un horizonte verdadero”. No el que algunos ven con miedo, ni el que otros deforman con alarmismos, sino el que se revela cuando uno se atreve a mirar más lejos, más hondo y con menos prejuicios. Quien navega sabe que el barco que teme avanzar se queda a merced del oleaje. Quien se atreve, en cambio, descubre que el mar siempre recompensa al que confía en su rumbo. Por eso defiendo la IA a capa y espada, porque es viento nuevo en las velas, porque es carta actualizada en un mundo que cambia, porque es faro en noches de incertidumbre, y porque negar su avance sería renunciar al horizonte verdadero que nos corresponde como especie. La mar enseña que “solo avanza quien se atreve”. La historia confirma que “solo progresa quien no teme aprender”, y la IA, como toda marea que llega para quedarse, nos invita a seguir navegando hacia adelante, sin miedo, sin supersticiones y con la serenidad de quien sabe que el futuro no se detiene… “Se conquista”. La IA no es un enemigo; por el contrario, es un nuevo instrumento de navegación para la vida moderna. Si la usamos con conciencia, será una aliada formidable. Si la usamos sin ética, será un peligro. Pero renunciar a ella sería como navegar de noche