¿Vas a salir?…., pues fundamento, ¡¿ehh?! por Roberto Ojeda García

Resulta verdaderamente complejo encontrar significado a la profundidad de esa palabra que nos solía decir nuestra madre cuando íbamos a salir, “fundamento”, acompañado probablemente de un monosílabo exclamativo a modo de advertencia, ¡¿ehh!?. La verdad que esos mensajes subliminales le hacían a uno salir con tiento y derechito, aunque avanzada la salida, la cosa se torciese hacia la revoltura.

Esta misma experiencia por la que todos hemos pasado, se me antoja íntimamente ligada a la responsabilidad social cuando se ejerce la política. Siempre me viene a la mente un ejemplo que mi padre me ha comentado de cuando ejerció como cargo político. Cuenta que siendo Teniente de Alcalde (por supuesto “por el seguro”, sin cobrar en aquella época, porque el único que cobraba 100.000 pesetas al mes era el Alcalde, D. Cayo Yánez), el resto de Concejales no cobraba ninguno, reciben una llamada desde el Cabildo para comentarles que iban a visitar Teror un grupo de Turoperadores para ver el pueblo y ver si lo incluían en las rutas que iban a implantar por la Isla. La llamada era referida a que se adecentara un poco el pueblo, los alrededores, al objeto de dar una buena imagen y que ese grupo de profesionales estimaran que Teror era interesante para sus rutas. La primera parada sería en la piconera que había donde actualmente es la Plaza de Sintes, lugar habitual de aparcamiento de guaguas de turistas. La falta de conciencia con el medio ambiente y la poca educación de los visitantes de Teror por aquel entonces, hicieron que la ladera que había detrás de ese aparcamiento (mirando al Parque Chino), estuviera llena de latas, bolsas vacías, botellas y demás desperdicios, produciendo una imagen muy poco decorosa. ¡La visita de los profesionales es mañana por la mañana!. Mi padre, que ostentaba la Concejalía de Parques y Jardines, ante la casi inexistencia de empleados municipales y viendo que el tiempo se le echaba encima, decide llamar a Luis el del Álamo, al cual llevaba a su finca de vez en cuando, cuando había que “echar una horas” y le dice: “venga Luis, esta tarde tenemos que dejar esta ladera limpia que mañana viene una visita importante para el pueblo”. Se ponen los dos con un par de sachos, un par de sacos viejos de papas y una pala de obra a recoger toda la basura y a quitar la hierba mala que tenía ese lugar. Cuando terminan, después de 5 horas de trabajo sin parar, y de recoger toda la ladera, mi padre saca del bolsillo 25 duros de su dinero para pagarle las 5 horas de trabajo a Luis.

Este ejemplo veraz y propio de otros tiempos, lo he querido plantear para exponerles el verdadero objeto de este artículo. Si al principio hablábamos de fundamento como una palabra llena de significados relacionados con la responsabilidad de cada uno, nos dirige hacia lo que se ha llamado desde hace años en la gestión pública como Responsabilidad Social. Para poder entender la magnitud de estas palabras, solo hay que contar la cantidad de Ayuntamientos en España que han creado Comisiones de Responsabilidad Social en los últimos años, con el objetivo claro de dotar de transparencia, criterio y buen gobierno, la toma de decisiones que tengan que ver con el dinero público, el de Todas/os. Para poder dotar de fundamento este artículo, me he parado a documentarme con verdaderos profesionales y estudiosos de esto que se llama la Responsabilidad social, haciéndome eco de lo que argumenta en su publicación del año 2011, en la Revista de Contabilidad y Dirección, JOSEP MARIA CANyELLES. En su artículo llamado “Responsabilidad social de las Administraciones públicas”, escribe un párrafo que me gustaría compartir con Ustedes. En este párrafo, este autor habla del “Buen Gobierno” y dice:

El comportamiento de la Administración pública y de las personas que la forman, ha de estar guiado por unos valores de carácter ético, a los que han de añadirse los valores propios de la sostenibilidad, la transparencia y la responsabilidad social. Sin embargo, el concepto de responsabilidad so­cial va más allá de la identificación de unos valores, ya que pretende ges­tionar y dirigir la organización previendo, por una parte, que cumplir la ley no significa tan solo su acatamiento formal, sino su aplicación de acuerdo con su espíritu y atendiendo a la finalidad que persigue; y por otra parte, que las decisiones que se toman tienen consecuencias e impactos que no quedan regulados por ninguna normativa legal, pero que afectan a aspectos como los derechos humanos o la sostenibilidad.

Es evidente que vamos a realizar una extrapolación de estas palabras técnicas expuestas por un profesional de la Administración pública, con el caso concreto de la gestión de los servicios deportivos en el municipio de Teror. En este caso, no voy a exponerles aspectos relacionados con el papel de la empresa privada que los gestiona, sino de los políticos que amparan este Modelo de gestión. El autor plantea en una primera parte de su párrafo que el comportamiento de las personas que forman parte de la Administración pública tiene que estar guiado por parámetros de ética, sostenibilidad, transparencia y responsabilidad social. Gracias a internet y a la herramienta Facebook, hoy las/os terorenses están informados de lo que nos cuesta que los servicios deportivos de Teror, los gestione una empresa privada. Para ser precisos y, una vez analizados los importes extractados de información pública del propio Ayuntamiento de Teror y, una vez planteado un Modelo de gestión alternativo por quien les escribe, el agujero que paga el pueblo de Teror como sobrecoste sin justificación, asciende a más de 200.000 euros al año. Una vez finalizado el contrato de concesión, el actual Grupo de Gobierno de nuestro Ayuntamiento, intenta sacar adelante una prórroga de este servicio por cuatro años más (hasta 2023), suponiendo por tanto un sobrecoste que pagaremos las/os terorenses de más de 800.000 euros, sin necesidad ninguna. En este caso y tal y como argumenta el autor anterior, el concepto de responsabilidad so­cial va más allá de la identificación de unos valores, y de solo cumplir con la Ley, evidentemente, se encuentran muy por encima valores fundamentales tan importantes como la ética y la moral.

La decisión de prorrogar este servicio por el cual paga el pueblo de Teror un sobrecoste documentado de más de 200.000 euros, es únicamente política, tal y como establece la propia Ley de Contratos, la cual establece que el servicio se prorrogará a instancia de la Administración contratante (el Ayuntamiento). Por tanto, cobra especial relevancia el cierre del párrafo referido anteriormente por el autor, el cual dice que “las decisiones que se toman tienen consecuencias e impactos que no quedan regulados por ninguna normativa legal, pero que afectan a aspectos como los derechos humanos o la sostenibilidad”. Como podíamos decir en Teror, “más claro que el Agua”. Prorrogar este servicio significará hipotecar más de 2.000.000 de euros (a razón de 502.000 euros anuales durante cuatro años), que pagan el Ayuntamiento con dinero público y las/os Usuarias/os de las Instalaciones deportivas públicas de Teror.

La Responsabilidad social de unos Gobernantes, no puede estar centrada en defender decisiones que amparen intereses particulares vinculados a empresas privadas, porque entonces, dejan de ser Representantes del pueblo que los ha elegido. La toma de decisiones de un Gobernante independiente, ético y transparente, tal y como argumenta el texto (o con fundamento, como diría mi madre), debe estar basada siempre en el interés general y en luchar porque tus ciudadanos, a los que representas, tengan lo mejor, gestionando los recursos públicos (el dinero de todas/os) lo más eficientemente posible y preocupándote de buscar alternativas para la buena gobernanza. Hacer lo contrario, da vergüenza ajena y deja en evidencia el incumplimiento del principio que todo político debe cumplir, la defensa del interés general, convirtiendo sus posicionamientos supuestamente basados en la responsabilidad social, en una lamentable e hipotecante  irresponsabilidad social.

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Titulares engañosos en alguna prensa

Muchos de los medios de comunicación que no tienen el menor reparo, parafraseando a Cándido Conde Pumpido, en “manchar su credibilidad con el polvo del camino” al servicio del sanchismo, han copiado y pegado literal e íntegramente lo que parece ser una “noticia” de agencia, aunque algunos periodistas la han firmado sin citar la fuente. El titular repetido en esos medios, que reconozco me molestó pero no me sorprendió conociendo el “andar de la perrita” de quien me lo envió, dice: “El Hospital 12 de Octubre externaliza las ecografías y destina cerca de 1.000 euros mensuales tras invertir 320 millones en su modernización tecnológica”. Y dada la inocultable intención de agitpro gubernamental, la noticia no duda en informar incorporando el espantajo que es Isabel Díaz Ayuso para la siniestra y ultra siniestra, rasgándose las vestiduras porque la presidenta de la Comunidad de Madrid, había inaugurado en diciembre de 2023 la remodelación de este hospital del que dependen 475.000 vecinos y ahora se empeña en privatizar servicios arbitrariamente. Como esta noticia fue publicada simultáneamente como un mero corta y pega el 25 de agosto, quiero pensar que es no tanto una serpiente sino una víbora de verano de las que ocupan las redacciones en esta estación del año, cuando el calor agobiante tal vez nuble el entendimiento y el conocimiento de nuestro idioma de los periodistas en prácticas, becarios, tal vez también víctimas de la LOGSE o ya adecuadamente adoctrinados en sus facultades de periodismo. Supongo, aunque no estoy muy seguro, que tal vez hayan cursado una especie de máster progresista de todo progreso impartido por los redactores del Granma cubano o del Pravda putinesco. Es rigurosamente falso que el 12 de Octubre “externaliza LAS ecografías”. Y no es cierto porque sólo está externalizando menos de un 10 % del total de estas pruebas diagnósticas que se hacen cada mes en ese centro sanitario y no todas las ecografías como induce al error, no inocente, el uso del artículo “las” en vez de “algunas” o cualquier otro sinónimo que exprese que se está hablando de una parte y no del todo. Para comprobarlo basta leer el resto de la pieza periodística, ¡menuda pieza es quien la redactó! Explica la noticia que “del hospital dependen 475.000 vecinos. La prioridad es atender las ecografías de los pacientes hospitalizados y, debido a la falta de recursos, externalizar las pruebas solicitadas desde los 19 centros de salud adscritos”. Podrá no gustar a los políticos de la siniestra que se externalicen servicios, pero los pacientes aplaudimos cualquier medida que permita de forma racional y eficiente que seamos atendidos lo antes posible y no que nos pongan a la cola de una infinita y eterna lista de espera en un hospital o ambulatorio público. Lo que queremos los pacientes, supongo que la inmensa mayoría comparte mi apreciación, es que nos atiendan lo antes posible. Nos da lo mismo si la prueba diagnóstica que nos han prescrito nos la hacen en un centro o servicio externalizado si la hacen antes. Pero por si hubiera alguna duda sobre el porqué de esta medida, la propia Consejería de Sanidad “admite que los pactos de gestión vigentes, es decir, los acuerdos con los trabajadores para fortalecer los servicios, sólo cubren el 25% de la totalidad de estas pruebas de imagen, por lo que la externalización resulta necesaria”. Cualquier persona que haya tenido que gestionar recursos en una empresa o en una institución pública, sabe que el dinero disponible es limitado y que es necesario optimizar los gastos para intentar servir lo mejor posible a los pacientes, en este caso, para no incluirlos sin más en una lista de espera. Bueno, en realidad el que los recursos económicos, de personal o materiales no son ilimitados es algo que desconocen tantos políticos, periodistas y tertulianos que apelan a la demagogia o directamente a la mentira para defender sus maximalistas teorías de que todo debe ser “público”, y aunque sea más eficaz o necesario para los ciudadanos externalizar muchos servicios, se atrincheran gritando su siniestra consigna: ¡no pasarán! Y menos aún si el gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la CAM, puede ser aplaudido por los madrileños cuando se acercan las elecciones. Perdón por mentarles la “bicha del pantano”…