Y LOS NAZARENOS SALIERON EN TEROR

Decía Néstor Álamo que en Teror la Semana Santa era entrega plena, solemne y enteriza, seriamente devota… “una devoción como aparte; incontaminada. Algo que recuerda las altas solemnidades de las más añejas ciudades de Castilla; algo apenas rozado por las morbideces andaluzas…. Nuestra Semana Santa no cuenta con encapuchados. Tampoco cree uno que los necesite. Cuando han querido imponerlos ellos solos han rodado por los suelos. Por falsos y postizos. Nosotros, con perdón, somos nosotros. Si no fuese por la cursilería diríamos que también somos “nuestras circunstancias”

Pero hete aquí, que el 1 de abril de 1953, hace más de seis décadas, los terorenses de entonces entendieron lo contrario y quisieron engalanar aún más sus solemnidades (que para eso los de Teror somos de los primeros) y la tarde de aquel Miércoles Santo hizo su pomposa presentación en la Villa de Teror, la Cofradía del Santísimo Cristo y Nª Sª de los Dolores, que así la bautizaron, con sus correspondientes nazarenos, capirotes, etc. poniendo -cosa que repitieron hasta la saciedad- la nota fuerte en todos los aspectos de la dolorosa conmemoración de aquel año; y tanto el circunspecto talante que confirieron a las procesiones como su recogimiento, además de la novedad que representaban en las medianías grancanarias, encontraron una favorable acogida tanto entre los terorenses como en los “de fuera” que aquel año vinieron a gozarse la Santa Semana en la Villa del Pino.

La cosa, en general, gustó y la crónica dejó constancia del hecho, con algunos prolijos detalles que entresacaban las más mínimas referencias de la novedosa manifestación del fervor terorense en aquel año en que aún se escuchaban los gratos sones del  “Ay, Teror,…” con que Néstor, tan sólo unos meses antes principiara la primera Romería del Pino.

Pero en aquel momento, los hombres, jóvenes y niños que conformaban la Cofradía no estaban para parrandeos, sino que querían añadir más ornamentos a los ya de por sí solemnes eventos con que Teror evidenciaba su fe en la Semana del Dolor y la Resurrección; y lo hacían, tal como expone la crónica con todo el detallista preciosismo que el hecho merecía: : “Vistiendo el correspondiente hábito, según el estado de cada cofrade: los solteros, túnica de color canelo y los casados, morado; las capuchas de ambos, de color beige”

A continuación de la Cofradía, dos filas de niños vestían a la usanza de la época de Jesús, túnica blanca, fajín encarnado, tocados con una breve mantillina, y por los hombros una capa, ambas prendas de color blanco. Todo este conjunto se realzaba con el estandarte de la organización piadosa llevado por un cofrade, y otro que transportaba la Cruz, esponja y lanza.

Después de la ceremonia del “Encuentro”, se cantó el “O vos omnes” con la familia Álvarez sempiternamente presente, y seguidamente se organizó la procesión, que constituyó una grandiosa jornada de la Semana Santa terorense.

Ya de noche, regresó esta procesión al templo, sobrecogiendo los ánimos el elocuente silencio de los cofrades en perfecto orden

“El Jueves Santo fue, durante la mañana, también día de gran exaltación religiosa. Incontables comuniones se distribuyeron e incesantes las visitas al Monumento para rendir fervoroso tributo de adoración al gran Sacramento de la Eucaristía. Por la tarde, después del sermón del Mandato, salió la procesión de Ntro. Señor, ya en la Cruz, acompañándole las imágenes de la Magdalena, San Juan y la Stma. Virgen. Animismo dio gran relieve a este cortejo procesional, la ya citada Cofradía. Por la noche, además de la vigilia de la Adoración Nocturna, hubo la correspondiente hora santa eucarística, a la que asistió gran número de fieles”

Y aunque la cosa –repito- gustó tanto al pueblo como a la prensa de entonces, el Obispo Pildain terminó con todo aquello, argumentando, al decir de algunos, que “ya los Carnavales habían pasado”. Pildain era así. Y los terorenses -todo hay que decirlo- le hacíamos caso en esto y en otras muchas cosas.

Y Néstor Álamo, que repetía siempre que “la Semana Santa en Teror y el Corpus en la Ciudad”, pudo seguir disfrutando en la Villa de lo que le gustaba sin el añadido de eso a lo que él llamaba “morbideces andaluzas”

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Redacción NorteGranCanaria

El Balonmano Gáldar quiere volver a sentir el calor de su afición en el Juan Vega Mateos

El club galdense anima a su afición a volver a llenar el Juan Vega Mateos y formar parte de una temporada que aspira a seguir haciendo historia  El Balonmano Gáldar Gran Canaria ya tiene en marcha su campaña de abonados para la temporada 2026-27. Bajo el lema “Se respira, se siente, historia y presente”, el conjunto galdense invita a su afición a dar un paso más y vivir desde la grada una nueva temporada cargada de ilusión. Ser abonado del Balonmano Gáldar es mucho más que disponer de una entrada para los partidos. Es formar parte de una familia, acompañar al equipo en cada encuentro y defender junto a jugadores, cuerpo técnico y club los colores de Gáldar. Para esta temporada, el club ofrece un abono general por 48 euros, mientras que el abono familiar tiene un coste de 88 euros e incluye a dos adultos y sus hijos menores. Ambos permiten disfrutar de todos los encuentros de Primera Nacional disputados en el Polideportivo Juan Vega Mateos, con la excepción del partido declarado como Día del Club. Además, los abonados podrán beneficiarse de descuentos en actividades organizadas por el club, así como de promociones y ventajas exclusivas en los comercios colaboradores. Como alternativa, el Balonmano Gáldar mantiene también la figura del simpatizante, con un coste de 30 euros, que permitirá acceder a las diferentes promociones y ventajas ofrecidas por los comercios colaboradores. La campaña está dirigida tanto a quienes ya forman parte de la familia del Balonmano Gáldar como a todas aquellas personas que quieran incorporarse por primera vez y contribuir desde la grada al crecimiento de una entidad profundamente vinculada a la ciudad. La renovación o primera afiliación puede realizarse de manera sencilla a través de WhatsApp, en los números +34 679 829 149 y +34 647 872 361, o mediante el correo electrónico administracion@balonmanogaldar.com. Con la nueva temporada ya en marcha, el Balonmano Gáldar quiere volver a convertir el Juan Vega Mateos en uno de los grandes puntos de encuentro del deporte galdense. Porque cada partido empieza mucho antes del pitido inicial y porque la fuerza del equipo también nace de quienes lo acompañan desde la grada. Esta temporada, juega con nosotros desde la grada.   ¡Te esperamos!