Estas dos actividades convirtieron a Barrial en el epicentro festivo de Gáldar este domingo.
Barrial volvió a demostrar este domingo su capacidad para reunir a vecinos y visitantes en torno a una jornada cargada de actividad, ambiente y participación. El Mercadillo Dominical, celebrado en la plaza, reunió a más de una veintena de puestos que ofrecieron durante la mañana una amplia variedad de productos, convirtiendo el espacio en un concurrido punto de encuentro y en una buena oportunidad para dinamizar el comercio local. La afluencia de público fue notable y los puestos registraron buenas ventas a lo largo de la jornada.
El presidente de la Asociación de Vecinos Amagro, Pepe García, destacó que el poder de convocatoria de Barrial es extraordinario, aunque señaló que el principal objetivo del Mercadillo es que los puesteros puedan vender toda la mercancía que traen. “Que Barrial tenga este poder de convocatoria es extraordinario, pero nuestra máxima es que los puesteros vendan todo lo que traen. Por suerte, después de cinco ediciones, ya son muchos los que se marchan prácticamente con toda la mercancía vendida, y eso es una gran satisfacción porque significa que el Mercadillo está funcionando y que estamos consiguiendo dinamizar el comercio”, señaló.
La actividad del mercadillo estuvo acompañada por diferentes propuestas que mantuvieron el ambiente festivo durante toda la mañana. La Orquesta Luz de Luna puso la música y consiguió que numerosas personas se animaran a bailar, mientras la batucada Rumanxao aportó ritmo y energía a las calles de Barrial. A estas propuestas se sumó el taller de percusión organizado por Tagoro Ajei, que permitió acercar la música y la percusión a los participantes.
Como viene siendo habitual en cada edición del Mercadillo Dominical, tampoco faltaron los sorteos entre los asistentes, con productos aportados por los propios puesteros. Entre ellos se encontraba el sorteo de un queso, dentro de una iniciativa que forma parte ya del desarrollo habitual de estas jornadas y que contribuye a crear ambiente y participación alrededor de los puestos.
La jornada tuvo además otro gran foco de atención en la calle La Constitución, donde se celebró una exposición de vehículos clásicos que reunió alrededor de un centenar de coches y motocicletas. El movimiento generado por esta concentración convirtió la vía en otro de los puntos más concurridos de Barrial, sumando el atractivo del motor a una jornada que ya contaba con comercio, música y actividades para todas las edades.
A todo ello se añadió la llegada de una excursión con cuatro guaguas al salón de actos de la Asociación de Vecinos Amagro, incrementando todavía más el movimiento de personas durante la jornada. Mercadillo, música, batucada, percusión, vehículos clásicos y visitantes llegados desde otros puntos hicieron que Barrial se convirtiera este domingo en uno de los principales puntos de encuentro y actividad de Gáldar.
Pepe García también quiso poner en valor el trabajo desarrollado por la junta directiva de la Asociación de Vecinos Amagro, destacando su compromiso y dedicación tanto en la organización de esta jornada como en el conjunto de las fiestas, que durante las últimas semanas han llevado una intensa programación al barrio.
Con esta jornada, las fiestas de Barrial afrontan el cierre de su tramo festivo más intenso, aunque todavía quedan algunas actividades en el calendario, entre ellas los juegos sociales y algunos talleres que prolongarán la programación en los próximos días.
El Mercadillo Dominical regresará el próximo domingo 4 de octubre, recuperando una cita que, después de cinco ediciones, continúa consolidándose como un espacio para el comercio, el encuentro y la dinamización del barrio. Una nueva oportunidad para que Barrial vuelva a abrir sus puertas al público y mantener viva una iniciativa que ya comienza a dejar resultados entre quienes participan en ella.
Porque no es un lugar cualquiera, es Barrial de Gáldar.
