La Guardia Civil interviene 150 kilogramos de material pirotécnico en Gran Canaria
  • El responsable del almacén ha sido denunciado administrativamente por infracciones al artículo 196 –apartados 1 y 3- del Real Decreto 989/2015, 30 de octubre, sobre el Reglamento de Artículos Pirotécnicos y Cartuchería
  • La empresa titular del almacén en cuestión desarrolla sin embargo una actividad totalmente diferentes de la pirotecnia 

La Guardia Civil ha intervenido el pasado día 31 de octubre, en una nave industrial de Las Palmas de Gran Canaria, 150 kilogramos de diverso material pirotécnico, desglosado entre 120 kilogramos de las categoría F3 y f F4 –su uso solo está permitido a expertos- al incumplir lo dispuesto en el Real Decreto 989/2015, de 30 de octubre, sobre el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería.

Inspección

La información fue obtenida por los agentes del Equipo Roca en el marco de sus competencias específicas, que informaron a los homólogos de la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia.

De esta manera ambos equipos de la Guardia Civil realizaron una inspección en el almacén en cuestión, encontrando los citados 150 kilogramos de las referidas categorías (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/seguridad/artificios-pirotecnicos/categorias), sin embargo el personal laboral del lugar desconocía quien era el propietario o la procedencia del mismo, averiguándolo seguidamente los agentes, que intervinieron el material descrito y lo trasladaron a unas instalaciones adecuadas para su almacenaje en una pirotécnica homologada. 

Denuncias

Finalmente la Guardia Civil denunció a un particular, que tenia almacenado ese material careciendo de autorización, precauciones necesarias, y excediendo de cantidades permitidas e incluso almacenando material pirotécnico de uso exclusivo para expertos.

Concretamente los preceptos  infringidos del mencionado Reglamento de artículos pirotécnicos fueron el 196.1 por “…el almacenamiento, tenencia o uso de artículos pirotécnicos careciendo de la documentación o autorización necesaria”. Y el  196.3, que dice “La omisión e insuficiencia en la adopción o eficacia de las medidas de seguridad ciudadana o precauciones obligatorias…”.

Las sanciones pueden  conllevar multas de 30.000 Euros, aparte de la incautación de todo el material pirotécnico, en concordancia con el artículo 36 de La Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana  4/2015, de 30 de Marzo.

Unidades actuantes

El servicio ha sido realizado por la Intervención de Armas y Explosivos, y el Equipo ROCA de la Comandancia de Las Palmas.

Las denuncias han sido remitidas a la correspondiente autoridad administrativa encargada de los oportunos expedientes administrativos sancionadores, en este caso la Delegación del Gobierno en Canarias.

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La Fiscalía Entre El Fuego Político Y La Ley
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La Fiscalía entre el fuego político y la ley “cuando el Estado deja de disimular”

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Y cuando la Fiscalía parece escribir titulares para blindar al Gobierno, la sospecha deja de ser sospecha, por el contrario, se convierte en “alarma democrática”, y desde ya le digo a la “fiscal sanchista” que lo tienen crudo, pues en la lista tiene por de momento (hoy 11 de julio) a 126 imputados pertenecientes todos a “la casa de Ferraz”. ¿Se atreverá a actuar igual que lo está haciendo con Begoña Gómez, ejerciendo del mejor abogado defensor y encima pagado por todos los españoles? El otro titular lo confirma: “La Fiscalía acusa a Peinado de inventarse una confabulación para impedir la salida de España de Begoña Gómez.” ¿Inventarse? ¿Confabulación? ¿Desde cuándo la Fiscalía utiliza el lenguaje de un tertuliano para desacreditar a un juez instructor? ¿Desde cuándo el Ministerio Público abandona la sobriedad institucional para entrar en el terreno de la descalificación personal? 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(¿De quién depende la fiscalía?), y esa sincronización erosiona la separación entre Estado y Gobierno, una separación que es esencial para la salud democrática, pero que el mentado Pedro Sánchez, alumno aventajado de Zapatero y admirador del chavismo más puros y rancio, no quiere o no se ha enterado que, para una España europea y democrática, no cuela, ni con vaselina. “La deriva institucional: cuando el poder deja de disimular” Lo que inquieta no es solo este caso. “Es la trayectoria” en sí misma. Los nombres que se acumulan en la percepción pública —Pumpido, Tezanos, Lola, Ortíz, Peramato, etc, etc, — no son anécdotas aisladas, sino señales de una “degeneración institucional”, en toda regla, que tristemente avanza dio a día y sin pausa. La democracia no se rompe de golpe. Se desgasta. Se contamina. Se llena de gestos que, sumados, revelan una tendencia; la subordinación del Estado al Gobierno. Cuando la Fiscalía, como la actual, actúa como defensa jurídica del Ejecutivo, cuando la Abogacía del Estado actúa como el brazo técnico del sanchismo, cuando los titulares parecen redactados para proteger al poder, el sistema entero se inclina y termina derrumbándose como la torre de Babel. Y lo más peligroso es que el gobierno social comunista actual ya ni siquiera disimula. “La mar risada del Estado” Los marinos, viejos lobos de mar, como este maúro de Telde que suscribe, lo sabemos bien: “la mar risada es traicionera”. Parece calma, parece dócil, parece segura. Pero debajo se mueve una fuerza silenciosa que puede tumbar al barco más sólido. Y este buque que es el gobierno social comunista de Pedro Sánchez, ya solo lo sustenta, los ex etarras de Bildu, pues todavía les queda, que Marlaska les saque de la cárcel a unos cuantos criminales que les quedan pagando sus crímenes, y los “anti todo” comunistas de Sumar, que cuando se les acabe “el actual chollo” se van a tener que poner “a currar como todo cristo”, y a ver a dónde van a ir esa pandilla de fumados, caducos y trasnochados. Porque los otros dos partidos (vascos y catalanes), ya arriaron los botes salvavidas y se han alejado del barco, para que no los arrastre la corriente que a su alrededor se produce, cuando se éste se esté hundiendo sin remedio. España navega ahora en esa mar engañosa. La superficie parece tranquila: instituciones funcionando, comunicados solemnes, lenguaje jurídico impecable. Pero bajo esa superficie se mueve una corriente profunda, que es la erosión de la independencia institucional. La pregunta ya no es si este caso importa. La pregunta es si estamos dispuestos a aceptar que la Fiscalía sea “el ariete político del Gobierno”. Porque cuando eso ocurre, el Estado deja de ser Estado. Y la democracia deja de ser democracia para convertirse en una especie de “chavismo bananero” con piel de cordero manso. El barco aún flota. Pero el agua, compañero, “siempre termina entrando”. Y de un momento a otro escucharemos…. ¡Abandonen el barco! ¡Maricón el ultimo! Y no se preocupen por salvar el “joyero zapatero” o a los