La Policía Nacional esclarece un homicidio ocurrido en el barrio del Risco de San Nicolás y detiene a dos presuntos autores
Policia Nacional Patrulla
Policia Nacional Patrulla
  • La investigación permitió determinar que la víctima no falleció por causas naturales ni por sobredosis, sino como consecuencia de una violenta agresión
  • Los arrestados trasladaron el cuerpo hasta la vía pública para simular una muerte natural y dificultar la investigación

 

Agentes de la Policía Nacional, pertenecientes  al Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Las Palmas, han detenido a dos hombres como presuntos autores de un delito de homicidio en el marco de la denominada Operación Risco.

La investigación se inició tras el fallecimiento, el pasado 14 de febrero, de un hombre con problemas de drogodependencia, cuyo cuerpo fue localizado en la vía pública en una calle del barrio del Risco de San Nicolás, en Las Palmas de Gran Canaria. En un primer momento, las circunstancias del fallecimiento apuntaban a una posible muerte natural o por sobredosis.

La autopsia reveló una muerte violenta

El resultado de la autopsia permitió descartar esa primera hipótesis al determinar que la causa de la muerte fue un shock hipovolémico provocado por una importante hemorragia interna, consecuencia de una fuerte contusión sufrida en el bazo.

A partir de ese momento, el Grupo de Homicidios inició una exhaustiva investigación que se prolongó durante varios meses bajo secreto de sumario. Las pesquisas, desarrolladas en un entorno especialmente complejo y hermético, permitieron reconstruir lo sucedido.

Los investigadores determinaron que la víctima había sido agredida brutalmente en un cuarto utilizado como “fumadero” del barrio, presuntamente a raíz de una deuda relacionada con el tráfico a pequeña escala de sustancias estupefacientes. Como consecuencia de la agresión, el  estado de salud de la víctima fue deteriorándose progresivamente sin recibir la asistencia médica que necesitaba.

Intentaron simular una muerte natural

La investigación permitió acreditar que, en los últimos momentos de vida de la víctima, los presuntos autores trasladaron su cuerpo desde el lugar donde se produjo la agresión hasta el punto donde posteriormente fue localizado, con la intención de desvincular el fallecimiento del escenario de la paliza y aparentar una muerte por causas naturales, dificultando así la acción policial.

Asimismo, los agentes pudieron determinar que tanto la víctima como otros consumidores habituales de drogas del entorno sufrían de forma continuada agresiones, humillaciones y vejaciones, aprovechándose los presuntos autores de la especial situación de vulnerabilidad y exclusión social de estas personas.

Como resultado de la operación, los días 29 y 30 de julio fueron detenidos dos hombres, de los cuales uno de ellos prestó declaración en dependencias policiales.

Una vez finalizadas las diligencias policiales, los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente.

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Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es