La borrasca Bruna obliga a cerrar la carretera GC-200 entre Agaete y El Risco por desprendimientos de piedras

El Cabildo de Gran Canaria mantiene cerrado hasta este lunes, 9 de noviembre, el tramo de la carretera GC-200 comprendido entre Agaete y El Risco, tras los desprendimientos registrados durante la tarde de este domingo. Las autoridades advierten del peligro de circular por la zona y piden respetar las restricciones de tráfico.
Las intensas precipitaciones que han acompañado el paso de la borrasca Bruna por el noroeste de Gran Canaria han provocado importantes desprendimientos de piedras y tierra sobre la carretera GC-200, una de las vías que comunica Agaete con La Aldea de San Nicolás.
Las imágenes recibidas muestran grandes bloques de roca sobre la calzada, algunos de considerable tamaño, que han llegado a obstaculizar el paso de los vehículos. En una de las fotografías se observa una furgoneta amarilla detenida junto a los desprendimientos, mientras que otras imágenes reflejan la acumulación de piedras y barro sobre el asfalto.
Ante esta situación, la Consejería de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria ha comunicado el cierre preventivo de la GC-200 entre Agaete y El Risco, desde el kilómetro 0 hasta el 13, con el objetivo de evitar accidentes durante la noche.
Una carretera especialmente vulnerable a los desprendimientos
La carretera discurre por una zona de laderas escarpadas, donde las precipitaciones pueden favorecer la caída de piedras y materiales sobre la vía. Las condiciones meteorológicas de esta tarde han vuelto a poner de manifiesto los riesgos que presentan determinados tramos cuando se producen episodios de lluvias intensas.
La presencia de grandes rocas sobre el asfalto constituye un peligro evidente para los conductores, especialmente durante la noche, cuando la visibilidad disminuye y resulta más difícil detectar obstáculos o anticipar nuevos desprendimientos.
El cierre se mantiene hasta este lunes
Según la información difundida por Carreteras de Gran Canaria, la restricción permanecerá vigente durante la noche del domingo y hasta este lunes, 9 de noviembre, cuando deberá evaluarse la seguridad de la vía antes de autorizar nuevamente la circulación.
La reapertura dependerá de que se compruebe que existen condiciones suficientes de seguridad, por lo que no debe darse por hecho que el tráfico se restablecerá a primera hora.
Los conductores que necesiten desplazarse entre Agaete y La Aldea de San Nicolás deberán consultar el estado de las carreteras y utilizar únicamente los itinerarios que permanezcan habilitados.
Advertencia a los conductores: no acceder a los tramos cerrados
Ante la situación registrada, se recomienda a los conductores evitar desplazamientos innecesarios por las carreteras de montaña, respetar la señalización y no intentar atravesar las zonas afectadas, aunque aparentemente no se observen obstáculos.
La retirada de las piedras que han caído sobre la calzada no garantiza por sí sola que haya desaparecido el peligro, ya que las laderas pueden presentar inestabilidad después de las precipitaciones.
Asimismo, se recuerda la importancia de mantenerse informado mediante las comunicaciones oficiales del Cabildo de Gran Canaria y los servicios de emergencias.
La precaución resulta especialmente importante durante las próximas horas. Cualquier persona que detecte un desprendimiento, una situación de peligro o una incidencia que requiera asistencia urgente debe comunicarlo al servicio de emergencias 112.
La seguridad de los conductores debe prevalecer sobre cualquier desplazamiento. Hasta que las autoridades confirmen la reapertura, es fundamental respetar el cierre de la GC-200 y utilizar únicamente las vías habilitadas.