NUESTRO PLATO ESTRELLA: Tacos de Salmón y Langostinos (con salsa Teriyaki), Restaurante Paris

EL PLATO:

Aquí hay un poco de trabajo previo, porque el plato ya lo conocía. Siempre que hemos venido al Restaurante París, lo hemos pedido como opción indiscutible. Lo descubrió mi hermano Jose Antonio y lo catamos, y lo recatamos. No es de extrañar que, cuando le propuse a José Alberto, el dueño, participar en este proyecto; eligiera esta opción para impresionar a los lectores.

TacosdeSalmonyLangostinosensalsaTeriyaki
Tacos de Salmon y Langostinos en salsaTeriyaki

El plato, para dos está genial, si se piden otros entrantes para compartir, que es la opción que les recomiendo en este local. Con la cantidad que te sirven te quedas saciado, pero, si lo compartes, puedes probar otras cosas ricas, ricas y ampliar la gama de sorpresas que ofrece la carta. De hecho, no es un restaurante de platos comunes a otros restaurantes. Aquí la originalidad les puede hacer pasar por un recorrido de nuevas combinaciones para aplicar en la cocina de casa. Mi compañera ocasional, que, por cierto, es un encanto; pudo probar también las zamburiñas. Espectaculares. Con un toque ahumado que parecen haber sido hechas a la brasa de una barbacoa.

Los grandes tacos de salmón vienen encima de un colchón de patatas fritas. Cuatro buenos trozos, granditos y con muy buena selección del producto. Todos saben que, mucho salmón que nos venden, viene con un exceso de grasa que, a mí, particularmente, me incomoda. Este está en su punto, con lo que obtenemos un sabor suave que encaja perfectamente con los langostinos. La preparación de este plato hace que no se pisen los sabores de estos dos productos marinos. También es cierto, que el tamaño de los langostinos hace que nunca mezcles los dos en el paladar.

La salsa Teriyaki es la combinación perfecta para los que nos gusta mezclar lo dulce con lo salado. Es un condimento tradicional de los platos japoneses y está hecho a base de soja, sake o vino y azúcar u otro endulzante como miel o fruta natural. Me encanta. Sirve tanto para carnes como para pescados. Además, al estar los tacos y los langostinos acostados encima de las papas, el juguito que se filtra hacia abajo nos las hace más jugosas y diferentes a lo que estamos acostumbrados.

De regalo, nos ofrecieron las zamburiñas, servidas en la Carmela en la que se cocinaron. Una sensación de haber salido de la barbacoa, al estar ahumadas en la propia sartén. Esto, como les dije antes, lo voy a hacer en mi casa cuando monte las planchas en el patio. Y los postres, ni les cuento. Bueno, sí. Tres, probamos tres: Crêmé Brûlée de Mango (que es como un flan de mango, increíble, con azúcar tostado por encima), el Strudel de Manzana (con su bolita de helado encima) y lo que repetiré, a mi gusto, es la Panna Cotta de dulce de leche (el flan italiano hecho a base de crema de leche, queso crema y gelatina).

En resumen, que, el primer restaurante de este proyecto NUESTRO PLATO ESTRELLA es; como serán los demás, locales de calidad en los que, en la relación calidad precio, siempre salen beneficiados los comensales. Es, a estos sitios, a los que me gusta ir y a los que quiero que vayan mis amigos a disfrutar como yo.

LA INVITADA:

            Realizado el sorteo en mis redes sociales, la primera candidata a invitada que salió elegida, compartió la foto a través de Facebook. Comparte la mayoría de las cosas que publico, pero me fue imposible localizarla. No sé quién es y no dio señales de vida. El turno pasó a la primera sustituta: la escritora Pino Betancor.

            Nos conocimos hace apenas dos semanas en la Feria del Libro de Agaete, presentados por la amiga común, la escritora Jyoti Baharani. Compartió la foto por el perfil de Instagram (@MiPropiaLuna) y una buena cena con conversación amena. Descubrí a una persona sensible (la mayoría de los escritores lo somos) y se nos hizo corta la noche. Si el reloj no nos hubiera obligado, seguro que habríamos alargado la velada.

            Ella tiene varios libros editados. Hablamos de ellos, de mi forma de enfocar mis productos artísticos, de la forma en que ella ve la vida y como investigó en las relaciones de la gente a través de las redes sociales para documentarse y escribir sobre ellas. Y, sobre todo, de cuales son nuestros planes de futuro literario. Le pedí una colaboración para mi blog. Quizás, pronto.

            Si quieren seguirla por Instagram: @pinobetancor.escritora y si quieren acceder a alguno de sus libros, aquí tienen:

LA TRILOGÍA DEL UNICORNIO:

… y otras opciones: “DICIEMBRE SIEMPRE VUELVE: Romance en Navidad” o “LA BIBLIOTECA”.

RESTAURANTE PARÍS
Plazoleta de Perón, 9
(Zona Obelisco)
Las Palmas de Gran Canaria

Suscribete a nuestro newsletter

Articulos
Redacción NorteGranCanaria

Un mes ya de traición

¿Es culpable el gobierno social comunista de Pedro Sánchez, de la actual situación que sufren nuestros hermanos compatriotas en Ceuta? Vaya por delante, que este articulo lo escribo con el corazón destrozado de un viejo lobo de mar, que, de joven en nuestra la Armada Española, juró —“lealtad a la bandera, servicio a la patria, defensa de tu gente, hasta su última gota de sangre”; juramento éste o cosas que no he perdido con los años.  Al contrario, lo he afilado más si cabe. Me he vuelto más claro, más exigente, más verdadero, más valiente. Y eso se notará en cada palabra que iras leyendo a continuación, dejando claro que mi es indignación es legítima. “La traición”, según la RAE, es quebrantar la fidelidad debida. Pero los marinos sabemos que esa definición es apenas una brisa suave comparada con lo que significa en cubierta. La traición, para un capitán, es ver cómo un oficial abandona su guardia en plena noche, cómo un timonel suelta la rueda cuando el barco escora, cómo un mando se esconde cuando la mar ruge y la tripulación depende de él. La traición es “romper el deber de mando”. Y eso, en la mar, no se perdona. jamás. Escribo estas líneas con la indignación de quien ha navegado océanos donde la palabra “España” era un faro, no una excusa. Con la rabia contenida de quien ha mandado hombres y barcos, de quien sabe que la autoridad no es un sillón, sino una responsabilidad que se ejerce con el pecho por delante. Y lo digo sin temblor, sin miedo, sin diplomacias, porque “lo ocurrido en Ceuta fue una traición a la patria en toda la extensión de la palabra”. Una traición de las que dejan grietas en el casco y vergüenza en la memoria. “El asalto fue un temporal anunciado” Ochenta mil personas cruzaron la frontera española como quien invade la cubierta de un barco sin capitán. No fue un fenómeno migratorio. No fue una desgracia humanitaria. No fue un accidente. Fue una” maniobra política” perfectamente orquestada por un país hostil a quien Pedro Sánchez y su cobarde gobierno social comunista, llama “vecinos fiables y amigos”. Fue una presión calculada, una orden silenciosa desde Rabat, que autorizó, porque nada se mueve allí, sin su consentimiento, por el propio Rey Mohamed VI Marruecos, quien ordenó abrir la compuerta y dejar que la marea humana avanzara como un temporal que arrasa sin preguntar, como ya lo hiciera su padre Hassan II en el año de 1975, con la Marcha Verde, sobre “la provincia española” del Sahara Occidental Y mientras tanto, nuestro Gobierno… Nuestro Gobierno actual, el social comunista que preside Pedro Sánchez, “decidió arriar velas, apagar luces, esconderse cobardemente en el camarote” y dejar que Ceuta quedara expuesta como un barco abandonado en mitad del Estrecho. Un capitán que se precie, sabe que cuando el mar ruge, se planta en el puente. Un Gobierno como el de Pedro Sánchez actual, se esconde en plena tormenta, traiciona sin mas y se van de vacaciones a La Mareta o a contemplar desde una zona VIP en Guadalajara eclipse solar, que los ayuda a quedarse ciegos y así, no tener que ver la realidad de lo que está pasando en su país España. “El deber de mando; lo que ellos olvidaron” Un capitán sabe que su primera obligación es proteger a su tripulación. No hay matices. No hay excusas. No hay diplomacias. Si un barco es atacado, el capitán responde. Si la mar se levanta, el capitán se mantiene firme. Si un peligro amenaza a los suyos, el capitán se interpone. “¿Pero ¿qué hizo el Gobierno social comunista de España? Lo contrario”. Mientras los ceutíes veían su ciudad desbordada, mientras la frontera cedía, mientras la soberanía nacional era puesta a prueba, el Gobierno de Pedro Sánchez, decidió “mirar hacia otro lado”, como si Ceuta fuera un islote perdido y no una parte de España. Y lo más grave: “otorgó a los asaltantes más derechos que a los propios ciudadanos españoles”. Sanidad, alojamiento, protección jurídica, garantías… Todo para quienes participaron en un ataque organizado. Y para los españoles de Ceuta, silencio. Silencio y abandono. Esto no es mala gestión. Esto no es torpeza. Esto es “TRAICIÓN”. “La Corona, como un faro apagado” Como marino que ha jurado fidelidad al Rey, debo decirlo con el mismo dolor que   firmeza, que “la ausencia del jefe del Estado fue un faro apagado en plena noche”. Cuando una ciudad española es atacada, el Rey debe estar. Debe hablar. Debe defender. Debe marcar rumbo. Pero esta vez, la Corona navegó en aguas de silencio. Y el silencio, cuando la patria sangra, es una forma de traición moral. ¿Alta traición? Si traición es quebrantar la lealtad debida, ¿Qué palabra describe mejor la actitud de un Gobierno que abandona a sus ciudadanos? Si alta traición es actuar contra la soberanía o la seguridad de la patria, ¿Cómo debe llamarse la decisión de ceder una frontera nacional, de minimizar una invasión, de tratar al invasor con más garantías que al invadido? Yo he mandado hombres. He tomado decisiones que podían costar vidas y los he visto hombres confiar en mí porque sabían que no los abandonaría. Sé lo que es el deber. Sé lo que es la responsabilidad. Sé lo que es la lealtad. Y lo que vi en Ceuta fue exactamente lo contrario; “una renuncia al mando”, una cobardía política, una claudicación diplomática, una traición a la tripulación llamada España. “España no es un barco a la deriva” España no es un casco viejo que se deja pudrir en un astillero. España no es una bandera que se esconde para no molestar. España no es una frontera que se abre por miedo a un monarca extranjero. España es un país que merece ser defendido. España es un pueblo que merece respeto. España es una tripulación que no puede ser abandonada. Lo ocurrido en Ceuta no fue un error. No fue una mala gestión. No fue un descuido. Fue una autentica