Ingenio: 10 años de fea visión turística del Molino del Toril

Antonio  Estupiñán  Sánchez (*)

      Parece que fue ayer y llevamos ya…!! 10 años¡¡ de la ya…ridícula y fea estampa panorámica y turística que nos está ofreciendo el…”destrozado molino de gofio del Toril” en Carrizal de Ingenio, que este año de (2015) cumple dos largos lustros de años de autentico deterioro, con ocasión del estrago que supuso para el mencionado molino que sucumbió en aquella famosa “Tormenta Delta” en 2005” a su paso por Gran Canaria.

      El molino de gofio del Toril del Carrizal es una autentica joya artesanal del pasado siglo XX, a punto de cumplir el centenario, dicho molino posee un rico historial etnográfico e histórico, que durante muchos años fue un baluarte del escaso patrimonio cultural del municipio de Ingenio. Dicho molino, por su situación estratégica, ubicado en la importante vía turística entre Carrizal – Ingenio, por donde (pese a la descongelación de la nueva vía de circunvalación), sigue aumentando un tráfico superior a los 35.000 vehículos diarios. Esta gran joya artesanal del molino de gofio antiguo del Toril es poseedor de una intacta maquinaria artesanal, única en su género en Gran Canaria. En términos judiciales, existe un contencioso entre los herederos del extinto dueño del molino Juan Peña Liria y el Ayuntamiento de Ingenio por varias e injustas causas, donde los herederos no están de acuerdo sobre las…pretensiones del ayuntamiento que por diversas materias, en vez de buscar una solución lo que ha sucedido es «echar más leña al fuego», aunque parece ser que existen conversaciones para la solución del candente tema del maltrecho y abandonado molino de gofio y su cada vez más deseada rehabilitación que esperemos no se prolongue eternamente. Es interesante mencionar a un periódico alemán de gran tirada donde hace un lustro publicó un artículo sobre el…”abandono de un molino junto a una vía principal del municipio de Ingenio”….(¡).

      Después de la “Tormenta Delta”, este mencionado molino sufrió la embestida de otra “Tormenta Perfecta” acaecida el 27 de febrero del 2010, con vientos entre 90 y 110 kilómetros/hora. También el molino de gofio del Toril en la noche del lunes 29 de Noviembre del mismo año el temporal que sufrió esta isla y donde dicho molino sufrió los desgarros, no del viento, sino de los…”millares de fuertes truenos” que hizo temblar su débil estructura y a pesar de haberlo soportado, a punto estuvo de sucumbir ante los fenómenos atmosféricos.

      Es lamentable que a estas alturas el anterior grupo de gobierno en el ayuntamiento de Ingenio (2011 / 2015) no se pronunciara y ofreciera un mutismo de nuestros políticos, de igual forma tampoco se pronunciara los colectivos y asociaciones de vecinos…(¡) y no digamos nada del escaso interés demostrado por la mayoría de los vecinos de Ingenio y Carrizal que no aportan ideas para una justa solución (95%). Mientras tanto nuestros visitantes isleños y sobre todo los millares de turista que pasan por esta importante vía turística Carrizal – Ingenio y viceversa, seguirán viendo la…”horrorosa y fea imagen de un molino caído” ante la pasividad de los organismos responsables en la materia.

(*) Fue decano de los corresponsales informativos de la prensa escrita en Gran Canaria

      (hoy articulista en diversos medios de la prensa digital informativa).

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!