Se solicita empatía con Álvaro Rodríguez Amador por parte de los organismos oficiales

Hoy vamos a hacernos eco de una noticia que nos llegó a principios de mayo.

Dicha noticia nos llegaba desde Vecindario (Santa Lucia), después de muchas investigaciones llego el momento de dar luz a esta situación de unos padres coraje por la educación digna de su hijo, un problema que por desgracia está siendo muy habitual en la mayoría de los centros educativos.

Vamos a ponerles en contesto:

El alumno es Álvaro, el padece una Atrofia muscular Espinal, precisa de condiciones de accesibilidad adecuada a sus necesidades.

Los padres quieren y así lo desean que su hijo sea escolarizado el año que viene en el IES Vecindario ya que este se encuentra cerca de su domicilio y lo mas importante tiene a sus amigos.

Álvaro en la actualidad se en encuentra en el colegio las Tederas que es el colegio de referencia del IES Vecindario, anotar que el venía del colegio Claudio de la Torre pero era aquí donde le hicieron BULYNG y NUNCA tuvo a sus compañeros y amigos.

A pesar de que la madre Macarena Amador (secretaria de AME (Atrofia Muscular Espinal)) les informa de que el IES Vecindario si dispone de rampa para acceder a las aulas de la planta baja y que en principio solo habría que adaptar el baño ya que el aula que corresponde a su curso podría pasarse a la planta baja.

Su madre insiste que mas más importante para su hijo es la empatía con sus amigos y compañeros que ahora tiene y de seguir en el IES Vecindario nunca perdería.

A pesar de su explicación “palabras necias oídos sordos·, el hijo sigue en el IES Josefina de la torre el no se encuentra cómodo, le falta sus amigos y además está siendo acosado y maltratado por algunos compañeros que no aceptan la enfermedad que padece Álvaro.

Ella se ha dirigido a la Consejería de Educación, al Diputado del Común, al Defensor del Pueblo y hasta donde ha podido llegar y todos le han contestado con la misma respuesta “No se puede hacer nada”.

Todos los centros educativos deberían poder ser adaptados para las circunstancias particulares de algunos alumnos que su deseo es estudiar.

Si nos vamos a la ley, que es la que no aplican, la ley 26/2011 de 1 de agosto, de adaptación normativa a la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad.

PREAMBULO

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo fueron aprobados el 13 de diciembre de 2006 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Ambos son tratados internacionales que recogen los derechos de las personas con discapacidad, así como las obligaciones de los Estados Parte de promover, proteger y asegurar tales derechos.  (adjuntamos documento original con las leyes).

Creemos que estamos como muchas otras deben ser escuchadas, atendidas y ser consecuentes con las leyes que para algo están.

Seguiremos muy pendientes a los acontecimientos que vayan surgiendo.

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Eduardo García Benítez
Noticias Culturales
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Eduardo García Benítez: El poeta que aprendió a sembrar versos sobre la piel

Bajo el antiguo pseudónimo de E. Savinien, el escritor aruquense ha cautivado a miles de lectores. Hoy, despojado de su máscara, nos revela la mirada profunda detrás de una de las líricas más apasionadas de la literatura canaria actual. Hay nombres que se escriben con tinta y otros que se graban a fuego. Durante mucho tiempo, en los círculos literarios y en los rincones más románticos de la red, circulaba un nombre que parecía rescatado de una novela del siglo XIX: E. Savinien. Se trataba de una voz enigmática, una suerte de «héroe romántico» moderno que llegaba a los corazones con una delicadeza casi quirúrgica, pero de quien poco se sabía más allá de su capacidad para conmover. Sin embargo, el misterio ha dado paso al hombre. Detrás de esa estela de romanticismo se encuentra Eduardo García Benítez, un poeta natural de Arucas que ha decidido que ya es hora de poner rostro a la palabra. Y lo hace con unos ojos negros, profundos, que parecen captar cualquier atisbo de belleza o melancolía que flote en el aire, transformándolo inmediatamente en métrica y sentimiento. Una poética de la siembra Lo que diferencia a García Benítez de otros autores contemporáneos es su fisicidad. Eduardo no escribe al amor como un concepto abstracto o lejano; su poesía se siente, se toca y se padece. Posee la extraña habilidad de sembrar versos con la misma precisión y urgencia con la que se siembran besos. En su obra, la piel es el lienzo y la palabra es el surco. Hay una conexión telúrica en su estilo, quizás heredada de esa Arucas de piedra y verde, que le permite hablar de la pasión sin caer en el cliché. Sus poemas son, en esencia, encuentros: Pasión sin filtros: Una entrega absoluta que no teme a la vulnerabilidad. Dualidad: El equilibrio perfecto entre la elegancia del antiguo Savinien y la honestidad cruda de García Benítez. Identidad: El arraigo a su tierra como motor de una sensibilidad universal. El rostro tras la rima Conocer a Eduardo es comprender que su poesía no es un disfraz, sino una extensión de su propia mirada. Al dejar atrás el refugio del pseudónimo, el poeta no solo nos regala sus textos, sino su transparencia. Esos «maravillosos ojos negros» de los que hablan quienes le conocen no son solo un rasgo físico, sino el espejo de alguien que no permite que la poesía pase de largo sin ser invitada a quedarse. En un mundo digital saturado de textos vacíos y sentimientos prefabricados, la irrupción de Eduardo García Benítez es un recordatorio de que el romanticismo no ha muerto; simplemente estaba esperando a que alguien con la valentía suficiente volviera a sembrarlo con la punta de los dedos. Arucas tiene en Eduardo una voz que no dejará indiferente a nadie. Porque, al final del día, todos buscamos a alguien que sepa leernos la piel como si fuera un libro abierto.