Drag Kálik se corona Drag Queen del Carnaval de Gáldar 2024

Con la fantasía El reflejo de mi alma, Drag Kálik se convirtió la noche de este sábado en Drag Queen de ‘La movida galdense’ tras la celebración de una Gala que triunfó en el Recinto Cultural La Quinta a base de música y reivindicación ante miles de espectadores. Once drags optaban a ocupar el trono que había dejado Drag Kiowa, un trono que se quedó Drag Kálik, que maravilló al jurado con su ritmo presentado por Estética Integral Guía y GM Distribuciones y con un diseño de Elián Martín y Omar Rodríguez.

Con un porcentaje de votos del 16,2%, entre los del jurado, compuesta por una mesa técnica, una de invitados y una de prensa y presidido por Vania Vainilla, concursante de Drag Race España en 2023, y los recibidos a través de la aplicación móvil de Gáldar (un 25% por cada uno de ellos), Drag Kálik se alzó con la corona y recibió emocionado de manos del alcalde, Teodoro Sosa, la banda que le da su título de ‘reinona’ del Carnaval de Gáldar 2024. Con un 11,1% de los votos, Drag Eyzet se clasificó como primera Dama Drag; seguido de Drag Shiky como segunda Dama Drag con el 11,1%; Drag Shirah fue tercera Dama Drag con el 10,8% y Drag Olorum con el 9,3% de los votos, completó el cuadro de honor del Carnaval galdense como cuarta Dama Drag. 

La Gala contó además con la actuación de dos de los Drags más importantes del momento y que han logrado el cetro de reinonas en Gáldar. Drag Vulcano, nombre artístico del galdense Isidro Pérez, ganador además del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2022, así como Drag Kiowa, nombre artístico del también galdense Alberto Ojeda, actuaron al final de una Gala en la que también colaboraron durante su desarrollo.

Pero los asistentes al Recinto Cultural La Quinta así como las miles de personas que siguieron la gala en directo a través de radio, televisión en directo para todo el Archipiélago e internet disfrutaron de un gran espectáculo no solo por las actuaciones de los drags sino también por los presentadores y cantantes que se dieron cita. Tras una magnífica obertura que convirtió el escenario en una gran discoteca aparecieron en moto los conductores de la gala: Eva Soriano, Lara Palma, Drag Vulcano y Drag Kiowa, que dieron la bienvenida al jurado y a las autoridades.

El espectáculo, organizado por la Concejalía de Cultura y Fiestas, que dirige Julio Mateo Castillo, contó también con la actuación musical de Saray Castro, Manuel Estupiñán, Marilia Monzón y la comparsa Baracoa, además del DJ Ulises Acosta, que pinchó durante el desarrollo de la Gala para convertirla en una fiesta continua, repasando los éxitos de los 80 e interactuando con los presentadores. Durante la Gala también actuó Locomía, histórica banda española que goza de una gran popularidad en todo el país y en Hispanoamérica. 

La noche concluyó de la mejor manera con un concierto a cargo de Inna, cantante rumana autora de nueve álbumes de estudio y consolidada como una de las figuras de la música ‘house’ a nivel internacional. Su actuación precedió al Gran Mogollón, el primero del Carnaval con el grupo ‘Acuarela’ y ‘DJ Jhayd3z’, que hicieron bailar a todos los presentes hasta altas horas de la madrugada.

LISTADO DE DRAGS PARTICIPANTES: 

1. Lagiovadrag

Presentado por: elite Van, Mundo Patineta, Ayuntamiento de Agüimes y Color Box

Con un diseño de: Giovanni Izquierdo

Con la fantasía: Quién se esconde debajo de la máscara

2. Drag Shiky

Presentado por: Nieves Falcón

Con un diseño de: David Batista y Nieves Falcón

Con la fantasía: La pesada que siempre canta se compró un cascanueces y le salió rarito

3. Drag La Sin Nombre

Presentado por: Jugueterías El Kilo

Con un diseño de: Giovani Acosta

Con la fantasía: No se admiten devoluciones

4. Drag Kálik

Presentado por: Estética Integral Guía y GM Distribuciones

Con un diseño de: Elián Martín y Omar Rodríguez

Con la fantasía: El reflejo de mi alma

5. Charlie Drag

Presentado por: Peluquería Rosalba y Cabildo de Gran Canaria

Con un diseño de: Obryan Romero y Carlos Marrero

Con la fantasía: Queen of the Night

6. Drag Owen

Presentado por: Pastelería San Martín

Con un diseño de: Daniel Guzmán

Con la fantasía: Se abre el telón, se cierra el telón… ¿qué película es?

7. Drag Olorum

Presentado por: Jiménez Sosa Abogados, Patricia Macías Estilista y Óxido Metal

Con un diseño de: Alberto Ojeda Hernández

Con la fantasía: Renacer

8. La Perdida

Presentado por: Augusto Castillo Suárez SL y La Jaima Gáldar

Con un diseño de: Fas creaciones y Elías Medina

Con la fantasía: ¡Cría cuervos y te sacarán los ojos!

9. Drag Akírax

Presentado por: Besa Médica SL

Con un diseño de: Alexander Sánchez

Con la fantasía: En los brazos de morfeo

10. Drag Eyzet

Presentado por: Cabildo de gran canaria

Con un diseño de: Yeromi Macías y Michael Rodríguez

Con la fantasía: Te voy a regalar una lámpara pa’ que guardes ese genio de mierda

11. Drag Shírah

Presentado por: Darque Car SLU y el Ayuntamiento de la Vega de San Mateo

Con un diseño de: Israel Arbelo Santana

Con la fantasía: Que no se borre mi nombre de la historia

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!