Fachada De Superdino El Naranjo En Santa María De Guía Gran Canaria
Fachada De Superdino El Naranjo En Santa María De Guía Gran Canaria
HiperDino inaugura una nueva tienda SuperDino en Santa María de Guía
  • Con una inversión de 760.000 euros, este nuevo establecimiento, el número 96 de la compañía en Gran Canaria, se erige como un espacio diseñado para garantizar una experiencia de compra inigualable
  • La cadena se muestra firme en su compromiso con el desarrollo local, la generación de empleo y la oferta de productos frescos y de calidad

Situado en el norte de Gran Canaria, Santa María de Guía es un municipio con historia, tradición y una ciudadanía que valora la cercanía y la calidad. Conscientes de ello, HiperDino ha querido dar un paso más en su apuesta por estar al lado de sus clientes con la apertura de un nuevo establecimiento en esta localidad, un espacio pensado para ofrecer el mejor servicio, con productos frescos y de calidad a los mejores precios, que reflejan su compromiso con las familias canarias.

Tras realizar una inversión de 760.000 euros, esta nueva tienda se encuentra en la Carretera General del Norte, 5, y se erige como un espacio diseñado para garantizar una experiencia de compra inigualable. Sus 236 metros cuadrados de sala de ventas han sido concebidos para la comodidad y accesibilidad de los clientes, y su equipo de siete empleados está preparado para ofrecer un servicio de máxima calidad.

El nuevo SuperDino pone un énfasis especial en la frescura y variedad de sus productos, destacando sus secciones de frescos, entre las que se encuentran frutería y panadería, donde la calidad y el sabor se convierten en protagonistas, además de un amplio surtido de productos y referencias de las primeras marcas.

Asimismo y para mayor comodidad, frente a la tienda existe una amplia zona de aparcamiento y su horario es, de lunes a sábado, desde las 08.00 hasta las 21.00 horas.

Para la cadena, cada nueva tienda es un símbolo de su pasión por el servicio y de su determinación por estar siempre cerca de los clientes. Trabaja constantemente para que cada compra sea una experiencia memorable, basada en la calidad, la confianza y la cercanía.

Con esta apertura son ya 96 los establecimientos con los que cuenta en Gran Canaria, fortaleciendo su red de tiendas en la Isla y reafirmando su compromiso con el desarrollo local y con el bienestar de las familias.

Sobre HiperDino

HiperDino es, desde 1985 y con capital netamente canario, la cadena líder en las Islas Canarias, creando más de 10.000 empleos directos. Su política de precios bajos y competitivos, junto con una variada oferta de referencias de primeras marcas y productos frescos de calidad, ha sido clave en su crecimiento constante.

Esta estrategia le ha permitido, a finales de 2024, expandir su presencia hasta Mallorca, en las Islas Baleares, continuando así su trayectoria de expansión y éxito.

En la actualidad, su red incluye más de 280 tiendas en ambas comunidades autónomas y opera bajo las enseñas HiperDino, SuperDino e HiperDino Express. Cuenta con cuatro centros logísticos y una dark store, dedicada exclusivamente a la preparación de pedidos online. Además, y fruto de su alianza con bp, dispone de 36 establecimientos DinoShop en régimen de franquicia.

A través de la Fundación DinoSol, apoya a sus trabajadores e impulsa programas que benefician a las comunidades en las que opera.

 

 

 

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El Tablero Nuclear ¿es El Enriquecimiento De Uranio Un Derecho Soberano O Un Pulso Al Poder
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El tablero nuclear: ¿Es el enriquecimiento de uranio un derecho soberano o un pulso al poder?

Hablar del programa nuclear iraní suele ser un ejercicio de simplificación peligrosa. En el relato mediático dominante, el mundo se divide en dos trincheras: para unos, Irán es una amenaza existencial; para otros, una víctima del doble rasero de Occidente. Sin embargo, la realidad habita en una zona gris mucho más incómoda. Ni Teherán actúa con la transparencia que proclama, ni Washington —especialmente bajo la doctrina que marcó la era Trump— lo hace con la legitimidad que invoca. En el corazón de este conflicto subyace una pregunta que el derecho internacional responde con una claridad asfixiante: ¿Tiene Irán derecho a enriquecer uranio? La respuesta es sí… pero con matices. El derecho frente a la sospecha Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) es explícito: reconoce el derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Irán se aferra a este principio como una línea roja innegociable. Es una lógica comprensible; ningún Estado soberano acepta de buen grado que se le imponga un techo tecnológico. No obstante, el enriquecimiento de uranio no es una actividad neutral. Es una tecnología de doble uso. Cuando un país insiste en mantenerla mientras mantiene zonas de sombra ante los inspectores internacionales, el mensaje que proyecta no es solo de soberanía, sino de ambigüedad calculada. Irán no es el único responsable de esta desconfianza, pero tampoco es un actor inocente en este juego de espejos. Washington y la ley del más fuerte Sería un error de análisis —y un ejercicio de autoengaño— señalar únicamente a Teherán. Estados Unidos suele presentarse como el garante del orden global, pero su actuación es, con frecuencia, selectiva. Washington no discute solo el riesgo de una bomba; discute quién tiene el permiso para sostener el mando a distancia. Durante los últimos años, la estrategia estadounidense ha desbordado los límites del propio derecho internacional. Imponer sanciones masivas que asfixian a una población o amenazar con el bombardeo de infraestructuras no es una extensión de la norma jurídica, sino una expresión de poder puro y duro. En este escenario, las reglas dejan de ser principios universales para convertirse en instrumentos arrojadizos. 2015: El espejismo del equilibrio El acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) fue, por un breve periodo, la excepción que confirmó la regla. Demostró que era posible establecer límites verificables a cambio de reconocimiento y alivio económico. Su ruptura unilateral evidenció que el problema nunca fue puramente técnico, sino profundamente político. Hoy, el debate sigue atrapado en una paradoja circular: Irán tiene derecho a la energía nuclear, pero su comportamiento alimenta la desconfianza que limita ese derecho. Estados Unidos tiene razones para preocuparse por la proliferación, pero sus métodos coercitivos dinamitan la legitimidad de su postura. Una conclusión incómoda Quizá la reflexión más honesta sea que el derecho internacional no existe en el vacío; convive con un sistema donde el poder decide cuándo y cómo se aplican las leyes. La pregunta real no es si Irán tiene el derecho jurídico de enriquecer uranio, sino quién tiene la fuerza suficiente para decidir hasta dónde llega ese derecho. En el sistema internacional, la justicia y la política rara vez caminan por sendas separadas. Y como diríamos en mi tierra, en Telde, con esa sabiduría de quien ha visto mucho y se fía poco: “No hay muladar sin pulgas, ni linaje sin manchas”. En este tablero, si te despistas, te la juegan hasta el fondo. Porque al final, en las altas esferas del poder, las certezas absolutas suelen ser siempre la primera víctima de la guerra. ¡Qué cosas tiene el mundo! Claves del análisis: El Tratado de No Proliferación: El marco legal que ampara y, a la vez, limita las ambiciones de Teherán. La Doctrina del Doble Rasero: Cómo las potencias utilizan la seguridad global para proteger intereses estratégicos. Poder vs. Derecho: El conflicto donde la geopolítica se impone sobre los tratados firmados. ¡Qué cosas!