Puestas de sol en la naturaleza, camino a la serenidad
Puesta De Sol Gonzalo Gil – Pateando Gran Canaria

Bienvenidos a un nuevo artículo de Pateando Gran Canaria. Hoy quiero hablarles de una experiencia mágica y profundamente gratificante: contemplar una puesta de sol en plena naturaleza. Este sencillo acto, cuando se realiza con calma y tranquilidad, puede transformar nuestra percepción del mundo y aportarnos innumerables beneficios. Acompáñame y descubre por qué dedicar unos minutos a ver el sol esconderse tras el horizonte puede ser una de las mejores decisiones para tu bienestar.

La magia de una puesta de sol

Contemplar una puesta de sol no es solo un deleite visual; es una experiencia sensorial completa que nos conecta con la naturaleza y con nosotros mismos. El cielo se tiñe de colores cálidos, el aire se enfría suavemente y todo parece detenerse por un momento, ofreciéndonos una oportunidad perfecta para reflexionar y relajarnos.

Beneficios de contemplar una puesta de sol en la naturaleza

  1. Reducción del Estrés

Tomarse el tiempo para observar una puesta de sol puede ser un poderoso antídoto contra el estrés. Los colores naturales y el ritmo lento del ocaso ayudan a calmar la mente y reducir la ansiedad. Es un momento de tranquilidad en el que podemos dejar de lado las preocupaciones diarias y simplemente estar presentes.

  1. Conexión con la naturaleza

Estar en la naturaleza ya tiene un efecto positivo en nuestra salud mental, y observar una puesta de sol amplifica estos beneficios. Nos recuerda la belleza y la grandeza del mundo natural, ayudándonos a sentirnos parte de algo más grande que nosotros mismos.

  1. Fomento de la meditación y la reflexión

Las puestas de sol ofrecen un momento ideal para la meditación y la reflexión personal. Al enfocar nuestra atención en el horizonte y en el cambio de luz, podemos liberar nuestra mente de pensamientos negativos y entrar en un estado de meditación natural. Es un momento perfecto para hacer un balance del día y conectar con nuestros sentimientos y pensamientos más profundos.

  1. Estimulación de la creatividad

Los colores vibrantes y cambiantes del atardecer pueden ser una fuente de inspiración para la creatividad. Ya sea que te guste escribir, pintar, fotografiar o simplemente soñar despierto, la contemplación de una puesta de sol puede abrir tu mente a nuevas ideas y perspectivas.

  1. Mejora del estado de ánimo

Las puestas de sol pueden tener un impacto positivo en nuestro estado de ánimo. Los estudios han demostrado que la exposición a la luz natural y a los colores cálidos puede mejorar nuestro ánimo y hacernos sentir más felices y en paz.

Cómo disfrutar de una puesta de sol en la naturaleza

Para sacar el máximo provecho de este maravilloso espectáculo natural, te doy algunos consejos:

  • Elige el lugar adecuado: busca un lugar orientado hacia el oeste, con una buena vista del horizonte. Los miradores, las playas y las montañas son excelentes opciones.
  • Llega con tiempo: llega unos minutos antes para encontrar un buen sitio y acomodarte con tiempo y tranquilidad. Esto también te permitirá observar cómo cambia la luz gradualmente.
  • Desconecta: apaga tu teléfono y cualquier dispositivo electrónico. Este es un momento para estar presente y disfrutar del espectáculo sin distracciones.
  • Relájate y respira: siéntate o acuéstate cómodamente (puedes usar una esterilla), cierra los ojos por unos segundos y respira profundamente. Luego, abre los ojos y deja que la vista y los colores te envuelvan.
  • Comparte el momento: aunque contemplar una puesta de sol en soledad puede ser maravilloso, compartir este momento con amigos o seres queridos también puede ser una experiencia muy especial.

Conclusión

Contemplar una puesta de sol en plena naturaleza es una práctica sencilla pero poderosa que puede mejorar significativamente nuestro bienestar. Nos invita a detenernos, a respirar y a apreciar la belleza del mundo que nos rodea. La próxima vez que tengas la oportunidad, dedica unos minutos a este hermoso ritual y descubre por ti mismo los beneficios que puede aportar a tu vida.

Espero que este artículo te inspire a disfrutar de las puestas de sol y a compartir su magia. Nos vemos en el sendero

Gonzalo Gil – Pateando Gran Canaria

Técnico Deportivo de Media Montaña.

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Articulos
Redacción NorteGranCanaria

La Masonería esa gran desconocida

Justicia histórica frente al mito y la persecución  Para toda una generación de españoles que creció durante el siglo XX, la palabra «masonería», venía indisolublemente ligada a términos “oscuros, conspiraciones internacionales y epítetos político-partidistas”.   Fue el enemigo invisible, el chivo expiatorio de una retórica oficial que necesitaba justificar el aislamiento y la represión; sin embargo y como marino mercante al cruzar las fronteras y observar el desarrollo del mundo libre, la realidad se imponía con la fuerza de los hechos. La masonería no solo no es una organización criminal, sino que ha sido uno de los motores humanistas, científicos y sociales más importantes de la historia moderna. Este artículo nace del deber moral de restituir la verdad y arrojar luz sobre una institución tan relevante como, todavía hoy, desconocida para muchos. La masonería ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes y más incomprendidas del mundo occidental. Nacida entre gremios medievales y transformada como una escuela “ética de pensamiento ilustrado”, ha reunido en sus logias a científicos, filósofos, estadistas y artistas que han marcado la historia. Con este “artículo de opinión” solo pretendo y desde mi condición de humilde lobo de mar y además mauro de Telde, que siempre “habla y escribe con la libertad de los condenados”, proponer una mirada rigurosa, justa, honesta, valiente, crítica y desmitificadora sobre la masonería; su origen, su evolución, sus símbolos, sus luces y sus sombras y de todo ello de una  forma sencilla, llana hasta tal extremo, que me pueda entender hasta un alumno “progre” de la LOGSE sanchista” ; por ello, te adelanto que no pierdas el tiempo en buscarle tres pies al gato, porque éste tiene los que tiene, desde que fue creado por el Todopoderoso y aquí no me invento nada. En definitiva, mi artículo, que insisto es “solo de opinión”, por lo tanto, rebosante de subjetividad, En otras palabras; equivale a un viaje que, como toda travesía marítima, se exige brújula, sextante, cronometro, serenidad, mucha profesionalidad y criterio, para distinguir la realidad del mito. “Romper la lanza por la verdad”   Habiendo navegado los todos los mares del mundo, se aprende una gran verdad; “los barcos no se juzgan por las tormentas que los calumnian desde la costa, sino por la nobleza de su madera y el rumbo de su brújula.”   La masonería universal no es el mito siniestro que la dictadura de Franco inoculó en el imaginario colectivo de una generación de españoles. Es, en su esencia más pura, una escuela de ciudadanos. Una hermandad que busca que el hombre bueno sea mejor, que respete las leyes de las naciones democráticas en las que se asienta y que promueve: “la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad”.   Hacer este ejercicio de “memoria histórica”, no es solo un acto de justicia hacia los miles de represaliados que perdieron la vida o el exilio por defender la razón; es también un deber cívico para que las generaciones presentes y futuras, miren al mañana limpias de prejuicios, abrazando la tolerancia como la mayor de las virtudes humanas y sobre todo, sin pretender levantar viejas heridas, odios y rencores entre los españoles, como pretende  ahora José Luis Rodríguez, Zapatero “el joyero” y su aventajado alumno  Pedro Sánchez, el amigo de Mohamed VI, que por desgracia parecen que han olvidado , que todo eso lo dejamos enterrado  y bien enterrado, en 1978;  año en que fue aprobada  de forma de democrática en la urnas nuestra Constitución, la cual  se convirtió en un espejo donde mirarse los españoles y el resto del mundo entero.   “Historia, estructura y significado profundo” La masonería no nació en sótanos ni en conspiraciones, sino en “los talleres de los canteros medievales”, aquellos artesanos que levantaron catedrales como quien levanta un sueño colectivo. Con el tiempo, aquellos gremios operativos se transformaron en “logias especulativas”, donde ya no se tallaba piedra, sino “virtudes, ideas y proyectos de mejora personal”. La masonería moderna se articula en torno a un principio central: “el ser humano es una piedra bruta que puede ser pulida mediante el conocimiento, la ética y la fraternidad”. De ahí su lenguaje simbólico: “el compás, la escuadra, la piedra bruta, la piedra cúbica, la luz”   “Entre la Veneración y el Odio: ¿Por qué despierta pasiones tan opuestas?”   Es una de las grandes paradojas de la historia: mientras que en el mundo anglosajón los masones son ciudadanos respetados y sus templos son monumentos abiertos al público, en los regímenes autoritarios han sido objeto de un odio feroz.   En países como Estados Unidos, el Reino Unido o los países escandinavos, la masonería se percibe como una sociedad filantrópica y cívica de prestigio. Trece presidentes de los EE. UU. (incluido George Washington) fueron masones. Allí se les ve como defensores de la democracia, la educación pública y la beneficencia (los hospitales infantiles financiados por los Shriners masones en EE. UU. son un claro ejemplo).     ¿Por qué son odiados en otros? El odio a la masonería (la anti masonería) proviene principalmente de dos frentes: el absolutismo religioso y las dictaduras totalitarias. La Iglesia Católica la condenó desde el siglo XVIII porque la masonería defendía que hombres de distintas religiones (católicos, protestantes, judíos, musulmanes) podían ser hermanos y éticamente válidos sin la intermediación de una Iglesia oficial. Para el pensamiento integrista, la tolerancia era un pecado. Posteriormente, dictadores de todo signo político (Hitler, Mussolini, Stalin y Franco) ilegalizaron la masonería por una razón idéntica: “las dictaduras no toleran los espacios donde los hombres libres se reúnen a pensar en libertad, debatir bajo el amparo de la razón y practicar la fraternidad universal”   “Discreción, no secretismo” Las logias masónicas se organizan en grados simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro) y en cuerpos filosóficos superiores. Sus rituales —solemnes, simbólicos, heredados de siglos— no buscan ocultar poder, sino “recordar al iniciado que el trabajo interior es un proceso continuo”. La discreción masónica ha sido, históricamente, malinterpretada como secretismo. Pero la realidad es más simple: la masonería “no es